Más de 400 bolivianos acampan en el Consulado en Chile para retornar a su país

Santiago de Chile, 28 abr (EFE).- Más de 400 ciudadanos bolivianos cumplen este martes tres noches acampados frente al Consulado de Bolivia en Chile para pedirles a las autoridades ayuda para retornar a su país y la apertura de fronteras, cerradas desde hace más de un mes por la pandemia del nuevo coronavirus.

"Estamos pidiendo que de una vez nos den una solución para volver a nuestro país y nos quedaremos aquí hasta obtener una respuesta", dijo a Efe Claire, quien está acampando junto a una amiga frente a la sede diplomática en la capital chilena.

Con tiendas de campaña y multitud de maletas, los bolivianos han ido llegando en los últimos días desde distintas partes de Chile y entre ellos hay mujeres embarazadas, ancianos y niños que enfrentan las bajas temperaturas nocturnas con mantas y abrigos.

La mayoría son temporeros en las zonas agrícolas y vinícolas del centro y norte de Chile, que se han quedado sin trabajo por el parón económico que la emergencia sanitaria está provocando.

"Ya no tengo dinero, no tengo ni qué comer, estoy solo comiendo pan y la mayoría estamos así, por eso estamos en la calle", explicó al canal estatal 24 horas el joven Palermo.

"Le pedimos tanto al presidente chileno como a la presidenta boliviana que se pongan la mano en el pecho, que nos cedan el paso para volver a nuestro país, no pedimos más", agregó su compatriota Jeannete, quien reconoció las dificultades de cumplir con las medidas de distanciamiento social en el improvisado campamento.

Los bolivianos acampados están siendo atendidos por organizaciones sociales y autoridades municipales y denuncian que nadie del consulado se ha acercado a ellos.

"El cónsul no está y el consulado está cerrado. Nos contactamos con el cónsul y nos ha señalado que él no puede hacer nada, lo que encontramos una respuesta terrible", lamentó Sergio Micco, director del autónomo Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), una de las organizaciones sociales más importantes de Chile.

Desde que la pandemia llegó al continente americano, cientos de bolivianos han tratado de retornar a su país, que tiene cerradas las fronteras y el espacio aéreo y solo deja entrar a los nacionales que hayan cumplido dos semanas de vigilancia epidemiológica.

En una operación humanitaria, el Gobierno de Chile habilitó dos albergues en las ciudades norteñas de Iquique y Antofagasta, que se encuentran llenos y donde cerca de 800 bolivianos ya han pasado la cuarentena y han podido regresar a su país.

Será en la primera de esas dos ciudades donde los bolivianos acampados en Santiago realicen una cuarentena preventiva antes de viajar a su país, según afirmó el canciller chileno, Teodoro Ribera.

"Los 14 días que estén estos ciudadanos bolivianos en Iquique van a ser reconocidos en Bolivia y una vez que ingresen a ese país van a estar libres de cualquier otra cuarentena", expresó el ministro chileno tras conversar con su par boliviana y reunirse con el cónsul de Bolivia en Chile.

"Es importante que la gente que ha venido a trabajar a Chile, que eran temporeros, cuyo trabajo se acabó, puedan regresar a sus países en la brevedad posible, en buenas condiciones y sin lamentar situaciones negativas", agregó Ribera, quien señaló además que la cuarentena la financiará la Organización Internacional de Migraciones.

También hay un albergue en Pisiga, en el lado boliviano de la frontera binacional, donde los llegados de Chile tienen que continuar la cuarentena antes de retornar a sus hogares, aunque este grupo no tendrá que pasar por este trámite debido a la cuarentena que realizarán en Chile.

La operación, sin embargo, no ha estado exenta de dificultades y el pasado 7 de abril se registraron momentos de tensión y choques entre militares bolivianos y ciudadanos que trataron de ingresar a su país, donde se decretó un estricto confinamiento hasta el 30 de abril y hay 50 fallecidos y 950 casos.

En Chile, donde el confinamiento es más suave, hasta este martes se registraron 14.365 contagiados y 207 fallecidos.

(c) Agencia EFE