Al menos 25 muertos, 8 de ellos periodistas, en dos explosiones en Kabul

Por James Mackenzie
En la imagen, fuerzas de seguridad afganas en el lugar de una segunda explosión en Kabul, Afganistán, el 30 de abril de 2018. REUTERS/Omar Sobhani

Por James Mackenzie

KABUL (Reuters) - Dos explosiones sacudieron el lunes la capital afgana, Kabul, matando al menos a 25 personas, entre ellas ocho periodistas que llegaron para informar de la primera explosión y que, aparentemente, fueron el objetivo de un atacante suicida, dijeron las autoridades.

Varias horas después, un atacante suicida en un vehículo arremetió contra fuerzas militares extranjeras en la provincia sureña de Kandahar, matando a 11 niños que estudiaban en una escuela religiosa cercana, dijo la policía.

El Comité Afgana de Seguridad para los Periodistas (AFJSC, por su sigla en inglés) dijo que ocho periodistas murieron en Kabul, la peor cifra de trabajadores de medios fallecidos en un solo ataque en el país.

El Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad por las dos explosiones en la capital, en las que según el alto oficial de policía de Kabul Hashmat Stanakzai murieron 25 personas y 49 quedaron gravemente heridas.

Los ataques llegan apenas una semana después de que una explosión en un centro de registro para la votación matara a 60 personas, en medio de advertencias sobre el riesgo de potenciales acciones antes de las elecciones parlamentarias previstas para octubre y subrayando la inseguridad en la capital a pesar de las reiteradas promesas oficiales de reforzar las defensas.

Los periodistas, incluida una corresponsal, todos de nacionalidad afgana, murieron en una segunda explosión en Kabul mientras esperaban en un cordón de seguridad, a varios cientos de metros de donde se produjo la primera.

La primera explosión del lunes se produjo en la zona de Shashdarak, próxima a edificios del servicio de inteligencia NDS, y fue seguida por otra a las muertas del Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano, justo cuando varias personas estaban entrando a las oficinas.

Cuatro personas murieron y cinco resultaron heridas en la primera explosión, dijo Najib Danish, portavoz del Ministerio del Interior, añadiendo que las autoridades habían enviado ambulancias a ambos lugares.

La segunda explosión sucedió media hora después de la primera.

Siete de los ocho periodistas trabajaban para medios afganos: dos periodistas de Mashal TV, un cámara y un reportero de 1TV, dos reporteros de Radio Azadi y uno de Tolo News, dijo AFJSC.

El jefe de los fotógrafos de la agencia francesa AFP en Kabul, Shah Marai, murió en la explosión, confirmó la agencia en un mensaje de Twitter.

Al menos cinco periodistas estaban entre los heridos. Un fotógrafo de Reuters resultó levemente herido por trozos de metralla.

En Kandahar, en la que operaban las fuerzas de la OTAN en una gran base aérea, 11 niños murieron y 16 quedaron heridos cuando un atacante suicida condujo una furgoneta cargada de explosivos hacia un convoy de fuerzas extranjeras, dijo la policía.

Los 11 niños fallecidos estaban estudiando en una madrasa o escuela religiosa cercana, dijo el portavoz de la policía de Kandahar, Matiullah Zhman.

Ningún grupo militante ha reclamado la responsabilidad de la explosión de Kandahar. Un portavoz de las fuerzas de la OTAN de EEUU para Afganistán dijo que estaba revisando el informe.

"FINGÍA SER PERIODISTA"

En Kabul, Najib Danish, portavoz del Ministerio del Interior, dijo que parecía ser que el suicida que atacó a los periodistas se hizo pasar por periodista y se inmoló en el lugar donde estaban los reporteros y los equipo de rescate.

"Sabemos que un extremista suicida se hizo pasar por periodista. Enseñó su carnet de prensa y estuvo entre los reporteros antes de inmolarse", dijo Danish a Reuters.

Afganistán ya era considerado uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas, con 20 muertos al menos el año pasado. La semana pasada, un hombre armado no identificado disparó contra un periodista en Kandahar.

Sin embargo, el ataque del lunes a los periodistas fue el más grave desde que en 2016 murieron siete trabajadores de Tolo News en un ataque reclamado por los talibanes.

Extremistas talibanes, que luchan para restaurar su versión de la estricta ley islámica en Afganistán, anunció su ofensiva habitual de primavera la semana pasada y ha habido combates en varias áreas del país desde entonces.

Cientos de personas han muerto y resultado heridas en ataques de alto perfil en Kabul desde principios de año, pese a la oferta del presidente Ashraf Ghani de celebrar conversaciones de paz "sin precondiciones".

El Estado Islámico apareció por primera vez en Afganistán hace tres años. Sus combatientes han estado activos en el norte del país, pero su principal bastión es una zona en la provincia oriental de Nangarhar, en la frontera con Pakistán.