Lupita Peckinpah recuerda a su padre en documental

Ariel León

CIUDAD DE MÉXICO, enero 15 (EL UNIVERSAL).- Los amantes del cine saben que Sam Peckinpah fue uno de los grandes maestros del western, que lo mismo trabajó con Bob Dylan y Kris Kristofferson que con los mexicanos Emilio "Indio" Fernández, Alfonso Arau y Katy Jurado.

No era un secreto que el laureado realizador californiano y México tenían una relación estrecha, incluso el cineasta se casó en dos ocasiones con la actriz mexicana Begoña Palacios de cuya relación nació Lupita Peckinpah.

Lupita es quizás aquella parte que Sam dejó en México y que poco antes de su muerte iba a visitar. La hija de Sam recordó que la última vez que escuchó a su padre fue en 1984, un día antes de que falleciera y las últimas palabras que Sam le dijo fueron: "I love you".

"Tenía 12 años y mi papá nos iba a ver en Puerto Vallarta, un día antes de verlo me habló por teléfono y me dijo 'Lupita, I love you', se me hizo raro que me hablara pues nos veríamos al día siguiente, incluso le dijo a mi amiga que me cuidara.

"Fueron las últimas palabras que escuché de él. Logré despedirme, ya que al día siguiente le hablaron a mi mamá y le dijeron que mi padre estaba grave, ella fue por él en una avioneta con doctores y equipo, lo llevaron a Los Ángeles y ahí falleció, mi mamá estuvo con él", señaló Lupita a EL UNIVERSAL.

Han pasado casi 36 años de aquel momento y es hasta ahora que Lupita se reencuentra con su padre a través del documental Descubriendo a Sam Peckinpah, donde la hija se embarca en una aventura personal hacia Montana para recorrer los últimos espacios en los que su padre vivió.

"Un día me habló desde España el director Pedro González para saber si quería hacer este documental de mi padre que tuviera que ver más con la parte de él y mi madre y conmigo, con su parte mexicana. Quiso filmarla en Montana y para mí fue interesante porque es algo que quería hacer desde hace mucho", explicó.

Para la mexicana, hacer este trabajo fue como reencontrarse con su padre y redescubrir a un hombre que ella de pequeña sólo veía en los veranos. Explicó que fue una búsqueda interna con la que cerró un ciclo que tenía abierto desde la muerte de su progenitor.

"Fue una experiencia buena, fuerte y triste al recordar algunas cosas. Para mí fue una terapia, ya que no viví mucho con él, fue como armar un rompecabezas de un padre que casi no conocí".

De alguna manera el trabajo de su padre marcó a Lupita, quien aunque estudió diseño de modas, la vida la llevó a involucrarse en el séptimo arte como diseñadora de vestuario y cuyo currículum incluye trabajo en filmes como La ley de Herodes, Nosotros los Nobles y Como caído del cielo.

"No queríamos hacer el clásico documental donde se habla de su trabajo y de lo complicado que podía ser, aquí descubrimos a un Sam como persona, fuera del set, humano, sencillo y libre", añadió.