Lula une a Putin y la Unión Europea: los dos celebraron su triunfo

El expresidente brasileño (2003-2010) y candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) Luiz Inacio Lula da Silva sostiene una bandera brasileña mientras sale de un colegio electoral durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en Sao Paulo, Brasil, el 30 de octubre de 2022.
El expresidente brasileño (2003-2010) y candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) Luiz Inacio Lula da Silva sostiene una bandera brasileña mientras sale de un colegio electoral durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en Sao Paulo, Brasil, el 30 de octubre de 2022. - Créditos: @CARL DE SOUZA

PARIS – “La democracia habló en Brasil. El domingo, despidió al presidente saliente, Jair Bolsonaro, después de un mandato de tumultos y furor, ilustrado por una gestión catastrófica de la pandemia de Covid-19, el saqueo de la Amazonía, los ataques contra la democracia y un flujo continuo de declaraciones racistas, sexistas y homofóbicas. A ese responsable de la extrema derecha, mudo desde la elección, le queda ahora una última obligación para con su país: reconocer públicamente su derrota y preparar una alternancia pacífica en la cima del Estado”. Así comenzó hoy su editorial el diario francés Le Monde. Para el prestigioso vespertino “a pocos días de la conferencia sobre el Clima en Egipto, su elección provocó un alivio planetario”.

Y la gran mayoría de los responsables políticos y medios de comunicación europeos comparten esa opinión, a juzgar por la avalancha de reacciones positivas y felicitaciones enviadas al futuro presidente. Aunque también expresan sus temores a una reacción “a la Trump” por parte de Bolsonaro y, sobre todo, señalan los enormes desafíos que esperan a Lula en esta nueva gestión.

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva levanta el puño tras dirigirse a sus partidarios en Sao Paulo, Brasil, el domingo 30 de octubre de 2022
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva levanta el puño tras dirigirse a sus partidarios en Sao Paulo, Brasil, el domingo 30 de octubre de 2022 - Créditos: @Andre Penner

Uno de los primeros en enviar sus felicitaciones fue el presidente francés, Emmanuel Macron, quien, como todos recuerdan, tuvo un durísimo choque con Bolsonaro, que superó la frontera oficial para transformarse en enemistad personal, después que el brasileño insultó a Madame Macron.

Para el jefe del Estado francés, la elección de Lula “abre una nueva página en la historia de Brasil”: “Juntos uniremos nuestras fuerzas para enfrentar los numerosos desafíos comunes y restablecer los lazos de amistad entre nuestros países”, afirmó Macron.

También la Unión Europea (UE) se manifestó “impaciente” por ponerse a trabajar con Brasil.

“¡Felicitaciones Lula! Estoy impaciente por trabajar juntos y hacer avanzar las relaciones UE-Brasil con vuestro gobierno y el nuevo Parlamento”, indicó el jefe de la diplomacia europea, el español Josep Borrell.

Para la jefa de la diplomacia alemana, Annalena Baerbock, se trató de la victoria de la “democracia” y del “clima”.

Trabajemos juntos por la justicia social, la igualdad y contra el cambio climático”, escribió el primer ministro español, Pedro Sánchez en Twitter.

El flamante primer ministro conservador británico, Rishi Sunak, escribió en un tuit: “Espero que pronto trabajemos en cuestiones que cuentan para el Reino Unido y Brasil, desde el crecimiento de la economía mundial a la protección de los recursos naturales del planeta y la promoción de los valores democráticos”.

Noruega, que había congelado su ayuda financiera contra la deforestación del Amazonas en Brasil durante la presidencia de Bolsonaro, relanzará su colaboración con Brasilia.

“Con respecto a Lula, vimos que durante la campaña puso el acento en la preservación de la selva amazónica y la protección de las poblaciones indígenas de esa región”, explicó Espen Barth Eide, ministro de Medio Ambiente.

En plena guerra contra Ucrania, el presidente ruso Vladimir Putin, se tomó el tiempo de enviar un telegrama al futuro presidente de Brasil: “Los resultados confirmaron su gran autoridad política”, le escribió.

“Espero que, haciendo esfuerzos conjuntos, consigamos proseguir el desarrollo de una cooperación ruso-brasileña constructiva en todos los terrenos”, agregó Putin, cuyas relaciones con Bolsonaro fueron calificadas por ambos de “excelentes”.

En febrero de 2022, pocos días antes de la invasión rusa a Ucrania, el presidente brasileño viajó a Moscú, creando tensiones con la Casa Blanca. La amistad de Putin con Bolsonaro echa luz sobre las ambiciones y la estrategia del Kremlin: apoyar a aquellos dirigentes que se sienten aislados en la escena internacional, como el Brasil de Bolsonaro, Venezuela, Nicaragua o Cuba, y ejercer una influencia aun en regiones alejadas que puedan servirle para hacer un frente común contra Washington.

Más sorprendente fueron las felicitaciones enviadas desde Kiev por el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, quien afirmó “confiar en una colaboración activa con un viejo amigo de Ucrania”.

En una entrevista concedida a la revista Time, en mayo de 2022, el entonces candidato Lula da Silva consideró a Zelensky tan responsable de la guerra como Putin.

“Una guerra nunca tiene un solo responsable. Ese tipo quería la guerra. Si no era así, hubiese negociado más”, declaró, creando estupor en Europa.

El presidente ruso, Vladimir Putin, junto al expresidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, en el Kremlin, el 18 de octubre de 2005
El presidente ruso, Vladimir Putin, junto al expresidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, en el Kremlin, el 18 de octubre de 2005 - Créditos: @El Kremlin

Por su lado, el presidente Joe Biden saludó unas “elecciones libres, justas y creíbles” y ratificando su voluntad de “proseguir la cooperación” entre Estados Unidos y Brasil “en los meses y años que vendrán”.

Lo mismo hicieron los primeros ministros canadiense, Justin Trudeau, y australiano, el laborista Anthony Albanese, señalando la importancia de proteger el medioambiente.

A través de esa multitud de mensajes, queda en claro que los ojos de Europa y del resto de Occidente están puestos en la feroz destrucción del llamado “pulmón del planeta”, cuya escalada permitida por Jair Bolsonaro provocó la condena mundial.

Desafíos

Todos los grandes periódicos europeos coincidían este lunes en sus análisis: entre los numerosos desafíos que esperan al nuevo presidente, su gobierno deberá devolver los medios a los organismos de control de la deforestación del Amazonas, “extremadamente debilitados por el congelamiento de créditos, los desmembramientos y la impunidad total de todo tipo de traficantes durante el periodo en que Bolsonaro estuvo en el poder”, explicaba el domingo un responsable de GreenPeace Brasil a la cadena francesa de televisión France2.

Señalando la “ajustada” victoria de Lula, el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, anotó que el futuro presidente se “benefició con un fuerte rechazo contra Bolsonaro, impopular por su comportamiento durante la pandemia, su agresividad y, sobre todo, sus repetidas amenazas contra las instituciones democráticas”.

Para el diario español El País, a pesar de la difícil tarea que lo espera para dirigir su país, Lula contará con el apoyo de las otras cuatro principales economías de América Latina, gobernadas por primera vez por la izquierda.

Este domingo, la coalición de Lula no solo derrotó a Bolsonaro, también se puso a la cabeza de una alianza regional sin precedentes”, insistió el periódico.