Lula da Silva profundiza la purga militar en Brasil: destituyó al comandante del Ejército

Soldados izan una nueva bandera brasileña en el Palacio Planalto en Brasilia (Archivo)
Soldados izan una nueva bandera brasileña en el Palacio Planalto en Brasilia (Archivo) - Créditos: @CARL DE SOUZA

BRASILIA.- En una nueva medida que profundiza la purga militar de los últimos días, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, destituyó este sábado al jefe del Ejército, el general Júlio César de Arruda, dos semanas después de los violentos episodios del 8 de enero pasado, cuando una multitud atacó sin mayor resistencia las sedes de los poderes públicos en Brasilia.

Arruda había asumido de forma interina el 30 de diciembre, en los últimos días del gobierno de Jair Bolsonaro, y se mantuvo en el cargo en acuerdo con el equipo de transición. Su sustituto será el actual Comandante Militar del Sudeste, el general Tomás Miguel Ribeiro Paiva.

El desgaste de la relación de Lula con las Fuerzas Armadas se acentuó tras los atentados de principios de mes. El presidente sospecha de la connivencia militar con la invasión de los seguidores de Bolsonaro del Palacio de Planalto, en un violento rechazo de la presidencia de Lula y clamando por un golpe de Estado.

BRASILIA, BRAZIL - JANUARY 08: Supporters of former President Jair Bolsonaro clash with security forces as they break into Planalto Palace and raid Supreme Court in Brasilia, Brazil, 08 January 2023. Groups shouting slogans demanding intervention from the army broke through the police barrier and entered the Congress building, according to local media. Police intervened with tear gas to disperse pro-Bolsonaro protesters. Bolsonaro supporters managed to invade and ransack the National Congress, Planalto Palace, or President's office, and the Supreme Federal Court. (Photo by Joedson Alves/Anadolu Agency via Getty Images)
El ataque del 8 de enero en Brasilia - Créditos: @Anadolu Agency

“Había muchos conspiradores. Hubo mucha gente de la policía militar que conspiró. Mucha gente de las Fuerzas Armadas aquí adentro fue connivente. Estoy convencido de que la puerta del Palacio de Planalto se abrió para que entrara esta gente porque no hay ninguna puerta rota. En otras palabras, alguien facilitó su entrada aquí”, dijo Lula a periodistas en el Palacio de Planalto la semana pasada.

En una entrevista con GloboNews esta semana, Lula también dijo que los militares que quisieran hacer política deberían abandonar la institución.

“Quiero que volvamos a la normalidad, eso es todo. Estamos para hacer nuestro trabajo y no para hacer política. Quien quiera hacer política, que se quite el uniforme, dimita de su cargo, cree un partido político y se vaya a hacer política”, señaló el presidente.

Inacción e ineficacia

Días después del atentado, el ministro de la Casa Civil (jefe de Gabinete), Rui Costa, también criticó duramente la inacción de los militares en relación con las acampadas golpistas frente al Cuartel General del Ejército, desde varios días antes del masivo ataque del 8 de enero.

“Hay consenso en que la actuación de los militares distó mucho de ser eficaz”, dijo Costa en su momento.

Tras derrotar a Bolsonaro en un ballottage por las presidenciales de octubre, Lula encara en su relación con las Fuerzas Armadas uno de sus mayores desafíos inmediatos, según analistas que destacan la amplia presencia castrense en la gestión anterior como una señal de afinidad.

Como nunca desde la redemocratización de Brasil -iniciada en 1985-, Bolsonaro, un excapitán del Ejército, pobló de uniformados la administración pública durante su gestión.

Bolsonaristas en acción durante la toma de los edificios públicos en Brasilia
Bolsonaristas en acción durante la toma de los edificios públicos en Brasilia - Créditos: @Anadolu Agency

Unos 6000 efectivos estaban en funciones civiles, inclusive con militares, mayoritariamente retirados, a la cabeza de ministerios y de la vicepresidencia de la República.

Lula se había reunido el viernes con los comandantes de las Fuerzas Armadas y el ministro de Defensa, José Múcio, tras expresar su desconfianza en los militares responsables de la seguridad de la sede del Ejecutivo durante la insurrección de los fanáticos bolsonaristas.

Tras esa reunión, sin embargo, el ministro de Defensa pareció deslindar a las Fuerzas Armadas como institución como responsables de los ataques de Brasilia, y que se actuaría en relación con actitudes individuales.

“Entiendo que no hubo un involucramiento directo de las Fuerzas Armadas, pero si algún elemento tuvo participación, va a responder como ciudadano”, dijo Múcio. Y sostuvo que los militares “concordaban” en que quienes estuvieran relacionados con la asonada serían castigados.

“En el calor de la emoción, tenemos que tener cuidado para que esas acusaciones sean justas y las penas también, pero todo será proporcionado a su debido tiempo”.

Diario O Globo/GDA, y agencias AFP y ANSA