Lula no ganó en primera vuelta, pero sigue posicionado para ganar la presidencia de Brasil

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva no sacó suficientes votos para ganar la presidencia de Brasil en la primera vuelta electoral realizada el domingo como se preveía, pero el dirigente izquierdista aún cuenta con una sólida ventaja sobre el actual presidente Jair Bolsonaro de cara a la segunda vuelta a ser realizada el 30 de octubre.

Una encuesta divulgada el miércoles apunta a que Lula cuenta con el 51% de la intención de voto para el boletaje, una ventaja de ocho puntos porcentuales frente al 43% que tiene Bolsonaro.

El sondeo de opinión, elaborado por el Instituto Ipec, fue elaborado en base a entrevistas a 2,000 electores en 129 ciudades del país. Descontando los votos en blanco, como hacen las autoridades electorales, el margen entre los dos es de 10 puntos, con Lula obteniendo el 55% de los votos válidos y Bolsonaro el 45%.

Propaganda electoral con la imagen del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien se postula para la reelección, a la derecha, y del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien también se postula para presidente, segundo a la derecha, se exhiben a la venta en una calle de Brasilia. , Brasil, martes 20 de septiembre de 2022. (Foto AP/Eraldo Peres)
Propaganda electoral con la imagen del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien se postula para la reelección, a la derecha, y del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, quien también se postula para presidente, segundo a la derecha, se exhiben a la venta en una calle de Brasilia. , Brasil, martes 20 de septiembre de 2022. (Foto AP/Eraldo Peres)

Las encuestadoras, sin embargo, están siendo cuestionadas a lo largo de Brasil, luego de haber pronosticado que Lula ganaría la presidencia en la votación del pasado domingo y obtendría más de 15 puntos porcentuales por encima de Bolsonaro.

El resultado final del domingo pasado le dio al ex presidente izquierdista un total a su favor de 48.4% de los votos frente al 43.2% del actual presidente.

“A Bolsonaro le fue mucho mejor que lo que estaban pronosticando la mayoría de las encuestas”, dijo Bruna Santos, Asesora Senior del Brazil Institute del Centro Wilson. “Creo que muchos de los modelos que fueron utilizados en los sondeos no están funcionando y no están recogiendo acertadamente las preferencias de los electores”.

Agregó que entre los encuestadores también han estado recogiendo señales de que algunas de las personas consultadas pudieron haber saboteado los sondeos de opinión al mentir sobre sus verdaderas preferencias porque sentían vergüenza sobre lo que pensaban hacer.

En la altamente polarizada nación sudamericana, ambos dirigentes políticos son frecuentemente satanizados y padecen de altos índices de rechazos.

La encuesta del Ipec señaló que el 50% de los electores consultados asegura que de ninguna manera votaría por Bolsonaro en la segunda vuelta, y el 40% dijo lo mismo sobre Lula.

Actualmente ambos candidatos se encuentran consolidando respaldos de distintos actores políticos para mejorar sus probabilidades de ganar a final de mes.

El miércoles, Lula recibió dos muestras simbólicas de apoyo a su favor luego que Simone Tebet, una candidata centroderechista que ocupó el tercer lugar en los comicios del domingo con el 4% de los votos, y el expresidente Fernando Henrique Cardoso, quien sigue siendo una figura sumamente respetada en el ámbito empresarial, anunciaron que lo respaldarían.

“Por mi amor a Brasil, por la democracia y por la Constitución, por la valentía que nunca me ha faltado, me disculpo con mis amigos y compañeros que me suplicaron que mantuviera la neutralidad en esta segunda ronda”, dijo Tebet en una conferencia de prensa en Sao Paulo. “Lo que está en juego es mucho más grande que cualquiera de nosotros”.

Tebet habló de un país “dividido por los discursos de odio y la polarización ideológica”, exhortó a sus casi cinco millones de votantes a unírsele en apoyo a la democracia, y anunció que hará campaña activamente en favor de Lula.

Pero sí bien Lula nuevamente figura en la delantera, no quiere decir que ya puede darse por descontado que ganó las elecciones.

“Si todo continúa como va, Lula va a ganar las elecciones, salvo que haga algo para perderla”, dijo Robert Wood, Economista Principal Para América Latina y el Caribe del The Economist Intelligence Unit, la unidad de análisis de la revista The Economist.

Y al igual que lo que sucedió en la primera vuelta el resultado va a ser mucho más reñido de lo que se piensa, por lo cual Lula debe mantener la guardia en alto y trabajar arduamente en su campaña durante los días que quedan, añadió.

Bolsonaro, por su parte, no se va a quedar de brazos cruzados en las próximas semanas y probablemente va a concentrar sus esfuerzos por aumentar el grado de rechazo sobre Lula.

La campaña negativa va a reinar en lo que queda de campaña dado a que la mayoría de la gente no solo está votando a favor de alguien, sino que también lo está haciendo en contra de la persona que no quiere que esté a cargo del gobierno, dijo Wood.

Bolsonaro va a atacar a Lula sobre la percepción de corrupción que existe en su entorno, dijo el analista en referencia al escándalo sobre la firma Odebrecht que le llevó a pasar tiempo en la cárcel.

Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de el Nuevo Herald.