Luis Lacalle Pou desafía a Alberto Fernández e insiste en “flexibilizar el Mercosur”

Nelson Fernández
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Lacalle Pou publicó en sus redes sociales el momento en que fue vacunado en el hospital Maciel
Lacalle Pou publicó en sus redes sociales el momento en que fue vacunado en el hospital Maciel

MONTEVIDEO.– El presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, insistió que su gobierno aspira que el Mercosur no sea “un corsé o un lastre” para los países socios que quieren que “el progreso” se pueda dar por aumento de “la inversión” y que para eso es necesario “abrirse al mundo”.

Lacalle Pou insistió en el concepto, y en las dos palabras que generaron el viernes la reacción de Alberto Fernández, al referirse a la fallida cumbre del Mercosur. Lo hizo al salir del hospital más antiguo del país, que fue el lugar que el sistema informático le asignó para la primera dosis contra la Covid-19.

Luego del entredicho, y de las críticas de Fernández, Lacalle Pou redobló la apuesta sobre cómo debe ser el proceso comercial de la región: “Nosotros tenemos vocación de integración regional, Mercosur: tenemos vocación de que el Mercosur sea un trampolín y no un corset o un lastre”.

También recordó que la cumbre no pudo tener una declaración final, que venía negociada por los representantes diplomáticos, pero que no pudo firmarse porque “uno de los países no aceptó hacerlo”, según dijo Lacalle Pou, por disgusto a que Argentina no aceptara incluir en el texto la propuesta de Uruguay sobre la necesidad de “flexibilizar el Mercorsur”.

Según información que pudo recoger LA NACION entre los negociadores, hubo diversas fórmulas manejadas para dejar eso por escrito, pero Argentina no aceptó hacerlo y el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo que entonces era preferible que no hubiera declaración alguna.

Alberto Fernández; Mercosur
ESTEBAN COLLAZO


Alberto Fernández; Mercosur (ESTEBAN COLLAZO/)

Lacalle, rodeado de medios de prensa locales que cubrieron el momento en que fue a recibir la vacuna de Sinovac (China), dio argumentos sobre su propuesta: “Tenemos vocación de que el Mercosur, por su propia producción, su propia composición, características geográficas y humanas, tiene mucho para darle al mundo”. Y agregó: “Que los uruguayos, argentinos, paraguayos, brasileños, digan: Nosotros podemos ser importantes en el concierto mundial”.

El presidente uruguayo se quejó de lo cerrado que está el bloque del cono sur: “Hoy somos la quinta región más proteccionista del mundo, y miramos y tenemos los monstruos asiáticos generando más mercados, consumiendo lo que se produce, no en Uruguay, en la región. Entonces parece lógico que para el progreso de nuestros pueblos, para que haya inversión y trabajo, nos abramos al mundo”.

Y manejó aspectos de la negociación interna del bloque, que se buscó contemplar a los países que quieren ser más proteccionistas, pero con luz verde para el que quiera hacer acuerdos con otros mercados sin alterar los lazos del Mercosur: “Lo que no podemos pensar que porque a un país no le convenga, nosotros quedarnos atados, y eso es lo que estamos pidiendo: que nos aflojen un poco la piola, que se flexibilice el Mercosur, que podamos avanzar a distintas velocidades, como ya se conversó con Corea del Sur”.

“Las relaciones dentro del bloque tienen que ser de complementación”, añadió

Un viejo pedido

El planteo no es nuevo y ha sido un pedido de los gobiernos de todo este siglo.

Jorge Batlle (2000-2005) lo había reclamado en enero de 2003: “El Mercosur no es una solución completa y es necesario salir afuera”.

En septiembre de 2006, Tabaré Vázquez, presidente en dos períodos (2005-10 y 2015-20) pidió “reimpulsar la negociación externa mediante su flexibilización a través de la incorporación de las bilateralidades, sea en el marco de las negociaciones conjuntas o permitiendo negociaciones individuales”. No tuvo suerte.

En febrero de 2015, José “Pepe” Mujica pidió abrir comercio y dijo que la región “necesita(ba) un liderazgo” como el de Brasil, pero destacó donde estaba la traba a ese proceso: “Argentina tendría que acompañar, y no acompaña un carajo”.

Ahora, el presidente uruguayo hoy insistió con esa propuesta: “Si alguno entiende que no es para su bien (…) que se flexibilice el Mercosur, que podamos avanzar a diferentes velocidades o que se flexibilice la decisión 32 del 2000 y que le digan a Uruguay ‘andá con los chinos, andá con otros países de Asia’, porque es laburo para los nuestros, es competir en mayor igualdad de condiciones”