Luis Lacalle Pou: "Vamos a condenar la dictadura de Maduro"

LA NACION

Luis Lacalle Pou

MONTEVIDEO.- Tras ser confirmado la semana pasada como presidente electo de Uruguay, Luis Lacalle Pou habló en una entrevista con el diario El País. En ella se refirió a sus expectativas sobre los vínculos bilaterales de la región y aclaró: "Yo veo al gobierno uruguayo jugando un papel de defensa del interés nacional. Y el interés nacional, entre otras cosas, es tranquilidad en la región".

"Cuando uno se embarca o desembarca en temas internacionales, debe haber un acuerdo básico", sostiene además el político del Partido Nacional.

-Ha sido muy categórico respecto Nicolás Maduro. ¿Va a romper relaciones con Venezuela?

-Ahí no tenemos acuerdo con el gobierno actual. No tenemos coincidencias con el Frente Amplio.

-Dijo incluso que lo avergüenza la posición del gobierno

-Sí, porque está vinculada primero a factores ideológicos, después a factores personales y, luego, económicos: hay gente que hizo negocios con el gobierno de Maduro. Nosotros vamos claramente a condenar la dictadura de Maduro en todos los estrados, y las formalidades van a ser las que ayuden a la recuperación de la democracia.

-Romper relaciones va en ese sentido, entonces.

-No necesariamente. Recuerdo una discusión que se dio en los primeros años de la década de 2000 respecto de Cuba, y hay que ser muy cuidadosos.

-¿Sí piensa sumarse al Grupo de Lima?

-La visión nuestra es más parecida a la que sostiene el Grupo de Lima. Sumarme o no a grupos no es una de las definiciones que vayamos a tomar ahora..

-Pero ¿va a seguir con el Mecanismo de Montevideo, que es la otra postura, la que defiende el gobierno actual?

-Seguramente no. Uruguay integra estrados internacionales, para mí, suficientes: las Naciones Unidas, la OEA. La superpoblación de estrados internacionales les saca eficiencia. Sustituir un grupo por otro no sé si valida una acción efectiva. Me parece que no hay que apresurarse a formar grupos de mayor o menor cercanía. El derecho internacional es un derecho muy complicado porque muchas veces carece de poder coercitivo. Y sobre todo con los más grandes. Entonces, cuando no hay un poder sancionatorio con respecto a determinadas actitudes, es el derecho al diálogo, el consenso... hay que tener mucha paciencia. La estridencia en las relaciones exteriores es muy nociva.

-Imagino que va a asistir a la asunción del presidente Alberto Fernández.

-Si me invitan...

-¿No llegó todavía la invitación?

-No, pero estuve en contacto con el presidente Fernández y con el presidente Bolsonaro. Y con el presidente Mauricio Macri.

-¿Y qué recogió de esos contactos?

-Bien, bien. Creo que Uruguay tiene una oportunidad muy interesante en estos tiempos de ser de nuevo la bisagra entre los grandes.

El diario O Globo dijo que su gobierno podría ser el equilibrio entre Brasil y la Argentina. ¿Se ve jugando ese papel?

-Veo al gobierno uruguayo jugando un papel de defensa del interés nacional. Y el interés nacional, entre otras cosas, es la tranquilidad en la región. El mundo mira la región y dentro de la región elige a Uruguay. Esa es la cabeza nuestra.

-Y respecto de la Argentina, ¿qué dificultades puede tener un gobierno de coalición en el vínculo con un gobierno heredero del kirchnerismo?

-No, no. Primero, no ir con la guardia levantada. No partir de la base de que un signo político complejice la relación. Alberto Fernández va a defender a la Argentina, Jair Bolsonaro va a defender a Brasil y Luis Lacalle va a defender a Uruguay. Tendremos intereses que confluyan, muchos; tendremos algunos intereses contrapuestos. A la capacidad de potenciar la confluencia, resolver los intereses contrapuestos, no hay que agregarle política ni ideología, todo ese bagaje con que el mundo moderno a veces nos recarga.

-Mirando la región, ¿hay algún otro país al que se le vaya a marcar un pronunciamiento contrario, como el de "esto es una dictadura" respecto de Venezuela?

-No, no.

-¿Va a apoyar a Luis Almagro para su reelección en la Secretaría General de la OEA?

-A nivel personal, sin tener una decisión formal, lo que estoy valorando es la gestión de Almagro, y al mismo tiempo la posibilidad de tener a un uruguayo en ese estrado tan importante. Está claro que no compartimos partido político, que estuvimos enfrentados; ahora, lo que tiene que evaluar un gobierno ya no partidariamente es cuándo podemos tener de vuelta un secretario general de la OEA que sea uruguayo. La opción final será obviamente en consulta, no preceptiva, pero con los otros partidos y, mayoritariamente, con la coalición.

El País