Cómo luchar contra el estigma de la salud mental

En la antigüedad, la palabra estigma se refería a la marca que se hacía en la piel a un delincuente como castigo por una infracción grave. La idea era que la cicatriz dejada por la quemadura de un hierro ardiendo fuera un recordatorio permanente de su vergüenza.

La práctica del estima ha evolucionado con los siglos porque ya la sociedad no identifica a los marginados con una señal en la piel, pero la intención de aislamiento sigue siendo la misma.

En el caso de la salud mental, el estigma es una etiqueta invisible pero profundamente negativa que descalifica y desprestigia a millones de personas por tener un padecimiento psíquico.

Los expertos aseguran que es un trato que hay que combatir por ser injusto, cruel y no tener basamento científico.

La psiquiatra Elena Benítez Cerezo y los psicólogos Máximo Peña y Juan Ricardo Bencomo explicaron a Yahoo! el impacto del lenguaje en el reforzamiento del estigma de la salud mental y las buenas prácticas que podemos adoptar para propiciar la inclusión.