Los perros distinguen cuando los humanos tenemos buenas o malas intenciones

·4  min de lectura
Un estudio apunta a que los perros pueden distinguir cuándo un humano tiene buenas intenciones o cuándo está tomándole el pelo
Un estudio apunta a que los perros pueden distinguir cuándo un humano tiene buenas intenciones o cuándo está tomándole el pelo

El ser humano y el perro han desarrollado una estrecha simbiosis durante los últimos 20.000 años en la que las personas recibimos protección, seguridad y compañía mientras que el animal consigue alimento o cobijo. En esta larga relación ambas especies nos hemos ido amoldando y adecuando a los hábitos y costumbres de la otra, hasta conseguir un alto grado de comprensión del comportamiento. Solemos pensar que entendemos a nuestros perros, que sabemos cuándo están contentos, cuándo están enfadados o cuándo tienen hambre, pero solemos olvidar que esta relación funciona en ambos sentidos y por tanto, ellos también saben mucho de nosotros, de nuestros sentimientos, emociones o motivos.

Los últimos estudios han revelado una buena parte de esta relación y ahora sabemos que nuestros perros se acuerdan de lo que hacemos delante de ellos, que han aprendido a manipularnos con sus gestos o que suelen ser muy egoístas con la comida… En esta línea, y esta misma semana, ha aparecido un interesante estudio realizado por investigadores del Messerli Research Institute de la Universidad de Viena, en el que intentan averiguar si los perros son capaces de diferenciar las diferentes intenciones del ser humano o, en otras palabras, si distinguen cuándo les estamos tomando el pelo…

Algunos momentos del experimento en el que el investigador ofrece una salchicha a uno de los perros voluntarios | Völter, Christoph J., et al.
Algunos momentos del experimento en el que el investigador ofrece una salchicha a uno de los perros voluntarios | Völter, Christoph J., et al.

El experimento es revelador y se basa en la misma mecánica que ya se utilizó en un estudio anterior realizado por investigadores del Max Plank el año pasado. Este mismo experimento también se ha realizado en bebés para saber si son capaces de diferenciar las intenciones de los adultos. En general, el funcionamiento es sencillo: los investigadores ofrecen un delicioso bocado a varios perros y luego “torpemente” dejan caer la comida (simulando un pequeño accidente) o se la arrebatan de la boca justo antes de que el perro pudiera cogerla. En realidad los gestos básicos con las manos son los mismos pero el resultado es muy diferente porque en una acción se muestra que la comida se le cae sin querer al investigador, mientras que la otra acción posee unas notas de broma que denotan una intención de burla hacia el perro.

Los investigadores llevaron a 48 perros de varias razas a una sala en la que operaban 8 cámaras que grababan todo desde diferentes ángulos y además utilizaron un software de seguimiento 3D, asistido por IA, que capturó cada movimiento de los perros, “desde el movimiento de la cola hasta un ligero cambio en la dirección del hocico”, tal y como explican en Science.

Tras organizar esta estrecha vigilancia comenzaron los experimentos en los que los investigadores se encerraban en una jaula y mostraban a los perros un trozo de salchicha, pero cada vez que el perro se acercaba a recoger su premio, el humano dejaba caer la comida de manera accidental. Más tarde, volvían a colocar la salchicha en el agujero pero esta vez apartaban la comida de manera intencional justo cuando el perro se disponía a saborearla.

Efectivamente, los perros sí que diferenciaban cuándo les están tomando el pelo… Cada intento duraba unos 30 segundos y cuando la salchicha se caía “accidentalmente” los perros se quedaban esperando durante el 89% del tiempo de la prueba, pensando (seguramente) este humano es un poco torpe pero está intentando darme la salchicha… Por otro lado, cuando las acciones humanas indicaban una broma, los perros se alejaban más rápido y tan solo esperaban entre un 64% y un 78% del tiempo que duraba la prueba.

El software de seguimiento 3D también tuvo su utilidad y desveló alguna sorpresa interesante respecto al movimiento de las colas de los perros. Cuando el investigador mostraba buenas intenciones y no se burlaba de ellos los animales tendían a mover la cola más hacia el lado derecho de sus cuerpos. “Esto es intrigante”, explica en la revista Science Ewan MacLean, director del Centro de Cognición Canina de la Universidad de Arizona, “investigaciones anteriores han relacionado los movimientos de la cola hacia la derecha con emociones positivas en los perros, lo que sería consistente con la idea de que los perros pensaron que las intenciones del investigador al darle la salchicha eran buenas”.

Más artículos y noticias interesantes y curiosas sobre mascotas:

Referencias científicas y más información:

David Grimm “Are You Clumsy—or Just Mean? Your Dog May Know the Difference” Science, julio 2022 DOI:10.1126/science.ade0612

Völter, Christoph J., et al. “Unwilling or Unable? Using 3D Tracking to Evaluate Dogs’ Reactions to Differing Human Intentions”. bioRxiv, julio 2022, DOI:10.1101/2022.07.09.499322v1.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.