Los extravagantes regalos que recibió Obama en el último año de su presidencia

Era el último año de su presidencia, y líderes de todos los confines del mundo proporcionaron una lluvia de regalos a Obama de cara a su vida post presidencial.

No se trata de sobornos, y es probable que Obama ni siquiera haya disfrutado de la mayoría. En realidad, casi todos los obsequios pasarán a su biblioteca presidencial. Por regla, si un funcionario quisiera quedarse con algún regalo debe pagar el valor justo de mercado del que quiera conservar para uso personal.

En esta foto de archivo del 21 de marzo de 2016 el presidente cubano Raúl Castro, a la derecha, levanta el brazo del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al concluir su conferencia de prensa conjunta en el Palacio de la Revolución, en La Habana, Cuba. (AP Foto / Ramón Espinosa, Archivo)

Como parte de un compromiso de transparencia, la lista es publicada cada año por el Departamento de Estado. Y es así como nos enteramos, por ejemplo, de que en 2015 Raúl Castro le regaló a Obama una botella de ron y 205 tabacos, un humidificador y un cortapuros, una clara señal de las negociaciones en curso que conducirían al deshielo del 17 de diciembre de 2016.

El tabaco y la bebida iban acompañados por un busto de madera tallada de Abraham Lincoln, a quien el fallecido Fidel Castro declaró admirar en varias ocasiones.

En 2016 el gobernante cubano le obsequió a la entonces primera dama Michelle Obama un vestido de lino blanco y una gran placa de cerámica decorada con un valor estimado de 1.190 dólares. Las dos hijas de los Obama también recibieron vestidos de lino, dos grabados y una colección de música cubana en discos compactos por un valor de 1.164 dólares.

En contraste, en la lista del Departamento de Estado no figura ningún regalo del presidente ruso Vladimir Putin, ni en 2015 ni en 2016, como tampoco del líder de Corea del Norte, Kim Jong-un.

Eso no quiere decir que Putin o Kim no los hubieran enviado -la lista del Departamento de Estado solo incluye objetos por valor superior a los 335 dólares. Pero realmente parece improbable que alguno de ellos hubiera tenido tal gesto.

La lista incluye regalos extravagantes, como un abrecartas de plata con un bolígrafo por valor de 56.720 dólares del rey saudita Salman y una escultura de oro y plata de un grupo beduino decorado con gemas preciosas.

El regalo más caro reportado en el 2016 provino del rey de Marruecos, que entregó a la familia presidencial con un broche cubierto en oro y adornado con diamantes y rubíes, un bolso de oro con un broche de esmeralda y diamantes, aretes de diamantes y pendientes de oro en forma de lágrimas con diamantes y esmeraldas, todos por valor de 101.200 dólares. Esos objetos no serán disfrutados por los Obama, ya que fueron entregados a los Archivos Nacionales.

Y no siempre el significado de los regalos es evidente. En abril de 2016, el presidente de Kazajstán, Nursultan Nazarbayev, le entregó a Obama una pluma estilográfica y una pintura al óleo enmarcada de 18 por 14 pulgadas de una mujer que miraba una nube de hongo -como de una explosión nuclear- valorada en 3.615 dólares.

Otros regalos enumerados fueron el enviado por el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, palos de billar y un maletín para estos; el presidente italiano Sergio Mattarella y el primer ministro Matteo Renzi le regalaron vino; el rey de Jordania Abdullah II un tablero de ajedrez; el primer ministro británico, David Cameron las obras de Shakespeare; y el “pierna de jamón con cuchillo cortador” (valorada en 733 dólares) provino del primer ministro español, Mariano Rajoy.

El jamón fue “manipulado de acuerdo con la política del Servicio Secreto de EEUU”, que la agencia no divulga y no sabemos si consiste en que el manjar terminó en los estómagos de sus agentes.