Los consejos para ahorrar que le hubiera dado a mis hijos cuando eran jóvenes

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Vivimos tiempos inciertos.

Primero fueron las sequías, las inundaciones, los incendios y una incertidumbre política en aumento. Ahora vemos las consecuencias financieras y económicas de la pandemia de COVID-19.

En medio de todo esto, debemos hacer todo lo posible para sacar adelante nuestros negocios, vivir nuestras vidas y hacer lo que sea necesario para mejorar nuestra situación financiera a largo plazo.

Desgraciadamente, saber manejar el dinero y las finanzas no es algo innato. No hemos nacido con las habilidades necesarias para conseguir que nuestro presupuesto familiar se estire hasta final de mes. Al contrario, tenemos que aprender esas habilidades y hábitos para ganar dinero.

En mi libro coescrito junto a Tom Corley, Rich Habits Poor Habits, los llamamos “hábitos valiosos”; y pienso que es de lo más importante que una persona puede adquirir en términos de educación.

Tras toda una carrera ayudando a la gente a comprender mejor sus inversiones y a hacerlas crecer, he rescatado algunas enseñanzas destacadas para mí.

Tuve que aprender por las malas y eso me dejó aún más claros esos mensajes, pero mientras estaba ocupado trabajando, invirtiendo y haciendo crecer nuestra riqueza familiar, me centraba exclusivamente en eso.

Solo ahora, cuando miro atrás y veo los años que han pasado, me doy cuenta de que éstas eran lecciones fundamentales que deberían haber aprendido mis hijos para entrar a la vida adulta seguros y protegidos con unos conocimientos y habilidades que les hagan tener hábitos valiosos.

Desde el momento en que empiezan a contar, pueden empezar a entender el dinero. 

Estos son los seis puntos principales que desearía haber enseñado a mis hijos cuando eran jóvenes.

1. ¡Ten un presupuesto y ajústate a él!

Para salir adelante en términos económicos, tienes que saber exactamente cuánto ganas y cuánto gastas. Inclúyelo todo, porque todo suma.

Para que un presupuesto sea efectivo, tienes que saber cuánto ingresas, todos los gastos y cuánto te queda.

Luego tienes que encontrar una forma de gastar menos de lo que ganas, lo cual podría significar tomar decisiones difíciles, pero valdrá la pena.

Los niños pueden entenderlo con la paga semanal y haciendo trabajos y tareas ocasionales para conseguir fondos adicionales. De esa forma, pueden comprender el concepto del dinero y el tiempo que lleva ganarlo, así como el tiempo que lleva gastarlo.

2. Haz que el ahorro sea un hábito

Entonces, tienes un presupuesto y te estás ajustando a él. Es el momento de consolidar tu hábito de ahorro.

Cuando los niños ven que se hacen aportaciones regulares para ahorrar, ya sea para comprar un artículo caro o para un día lluvioso, aprenden que eso es parte de la creación de riqueza.

Ahora les digo a mis hijos que un buen objetivo es poner el 10 % de sus ingresos en una inversión combinada. Cada aportación importa.

3. Invierte en la apreciación de los activos

Todos tenemos nuestros puntos débiles. Algunos amamos la moda, otros la alta cocina, otros los carros ostentosos. Todas esas cosas son geniales y te brindarán una felicidad pasajera, pero no te darán libertad financiera a largo plazo.

Les digo a todos los jóvenes que inviertan en activos que crecerán en valor con el paso del tiempo, pero me gusta hablar sobre la diferencia entre “deuda buena” y “deuda mala”.

La moda, los teléfonos y los bolsos son una mala inversión. Su valor disminuye en cuanto sales de la tienda.

Las buenas deudas son inversiones que tienen más posibilidades de crecer en valor a largo plazo. Se incluyen las propiedades inmobiliarias, las acciones y los depósitos a plazo fijo.

4. Aprende sobre dinero e inversiones

Asignación de activos, bonos, rendimientos, tasas de interés, fondos cotizados. Entiendo por qué la gente se siente disuadida de la compleja jerga de inversión, pero simplemente es eso, jerga.

Una vez comprendas los términos y conceptos relacionados, invertir no tiene que ser complicado.

Toda la gente, y especialmente los niños, tienen que comprender el mundo financiero.

Desde elaborar presupuestos simples hasta ventas al descubierto y derivados, creo que la gente tiene que conocer “cómo habla el dinero” para poder tomar decisiones bien fundadas.

Luego puede determinar qué cartera de inversiones y riesgos es mejor para ti.

5. Conceptos básicos, mentores y asesores

Siempre pido asesoramiento. Incluso pido consejo a mis hijos, cuando ellos son más expertos en el tema que sea. Lo hago porque me gusta tener varios puntos de vista, especialmente puntos de vista bien fundados.

Una vez comprendas los conceptos básicos, puedes avanzar más rápido con la ayuda de un mentor o un asesor de confianza. 

Esta gente ha visto todo antes. Los ciclos financieros van y vienen. Tienen conocimientos técnicos y especializados para ayudarte a negociar el mejor plan para ti.

6. Da prioridad a tu vida

No tienes que ser un multimillonario para llevar una vida feliz. Solo tienes que tener dinero suficiente, con un colchón, para hacer las cosas que quieres sin preocuparte por el dinero. No pienses en el dinero como un lujo.

Las actividades en las que gastas dinero podrían no ser las mismas que elijo yo. Si te importa mucho un tema o campo, entonces es ahí donde debes gastar tu tiempo y tu dinero.

Tomar las decisiones correctas en términos de inversión al principio significa no tener que preocuparse por la inversión en el futuro. Y el desarrollo de esta educación financiera en los niños, hará que tengan independencia y confianza cuando sean adultos.

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Michael Yardney