"Los burros sufren por culpa de los turistas. Por favor no los montes": la campaña para salvar a un símbolo de Santorini

Los burros de la isla griega de Santorini se han convertido en tema de polémica entre las autoridades de ese territorio mediterráneo y la organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) por acusaciones sobre los tratos de que son víctimas los animales que transportan una avalancha diaria de turistas.

La isla volcánica mediterránea atrae a millones de turistas cada año, la mayoría del Reino Unido, y los pequeños equinos son empleados para subir unos seiscientos escalones hasta llegar a los hoteles o miradores en la zona elevada de los acantilados. (Foto Getty Creative)

De acuerdo con un comunicado de PETA, las autoridades griegas siguen encubriendo el abuso a esos animales y además bloquean sus campañas de denuncias en autobuses y taxis, donde exhiben fotos de asnos exhaustos con la frase: “Los burros sufren por culpa de los turistas. Por favor no los montes”.

“Las autoridades griegas deberían asumir esta situación y evitar que los burros sean enviados a trabajar en Santorini, no encubrir la crueldad de obligarlos a transportar a turistas para subir cuestas empinadas”, expuso Elisa Allen, directora de PETA.

La isla volcánica mediterránea atrae a millones de turistas cada año, la mayoría del Reino Unido, y los pequeños equinos son empleados para subir unos 600 escalones hasta llegar a los hoteles o miradores en la zona elevada de los acantilados.

La organización defensora de animales se ha encargado de promover esta campaña desde 2018, luego de publicar imágenes de estos animales golpeados y espoleados con palo para que carguen turistas y sus equipajes hasta sus hoteles de destinos o en los recorridos que hacen para conocer la isla griega, considerada uno de los destinos turísticos más populares de Europa.

Los burros son un gran atractivo en la isla griega, donde llegan más de 1,200 turistas cada día. (Foto Getty Creative)

Santorín, Santorini, Tera, Thera o Thira es un pequeño archipiélago circular formado por islas volcánicas, localizado en el sur del mar Egeo, a unos 200 km al sureste del territorio continental griego. A su popularidad contribuyó la película Mamma Mia.

Grecia recibió 33 millones de turistas en 2018, una cifra considerada récord. Buena parte de esos visitantes llegaron hasta la isla Santorini, donde los burros son un gran atractivo para los viajeros.

La actividad turística tiene un gran peso en la economía de Grecia, que apenas está emergiendo de una larga y difícil crisis económica. La actividad representa casi un 25% de su producción económica.

En respuesta al nuevo emplazamiento público de PETA, Nikos Zorzos, el alcalde de Santorini, aseguró que las autoridades cumplen con las leyes griegas de protección a los animales y que “varias organizaciones” consideraron que los burros gozan de buena salud.

Sin embargo, para PETA aún son insuficientes las medidas de protección para estos animales y aún unos 100 burros están siendo utilizados para trasladar turistas.

Se calcula que en la isla hay unos 2,000 burros y mulas. Estas últimas las han ido introduciendo porque son más resistentes y más grandes para llevar turistas, que cada vez tienen más peso corporal.

PETA ganó una batalla

A partir de las denuncias de PETA del año pasado, las autoridades griegas prohibieron a las personas obesas subirse a los burros. El Ministerio de Desarrollo Rural y Alimentación del país helénico estableció que los animales no deben llevar cargas cuyo peso exceda los 100 kilos.

Al llevar cargas tan pesadas han acabado sufriendo heridas en sus columnas vertebrales luego de largas jornadas sin descanso en la isla mediterránea, a dónde llegan unos 1,200 visitantes por día.

Testigos aseguran que esos animales realizan cinco viajes al día, que incluyen una infernal subida de unos 600 escalones desde la costa hasta Fira, considerada la capital de la isla.

De acuerdo con Christina Kaloudi, fundadora de la Asociación de Bienestar Animal de Santorini, “la temporada de vacaciones en las islas es ahora mucho más larga de lo que solía ser, lo que significa que los burros están prácticamente trabajando todo el año".

Los burros de Santorini son el símbolo de la isla y uno de sus principales atractivos como destino turístico, pero poco podría quedar de ellos si se siguen sobreexplotando como un medio de transporte tradicional, cuando millones de turistas toman por asalto ese pequeño espacio rodeado de mar.