Los productos que una chef (y otros expertos) no recomiendan comprar en tiendas mayoristas como Costco

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Comprar en grandes cantidades en tiendas como Costco o Sam’s Club ofrece la posibilidad de pagar precios comparativamente más bajos que los que se pagan en tiendas de menudeo, aunque uno acabe en ocasiones adquiriendo de más.

Al respecto, la chef Lizzy Briskin comentó a Insider algunos de los productos que, aunque resultan populares, ella prefiere no comprar en grandes cantidades. Las razones de ello son ilustrativas no sólo porque implican formas de reducir el gasto sino también de aprovechar mejor los alimentos.

Clientes compran en un Costco de Miami. (Photo by Joe Raedle/Getty Images)
Clientes compran en un Costco de Miami. (Photo by Joe Raedle/Getty Images)

Por ejemplo, Briskin comenta que ella se abstiene de comprar paquetes de mazorcas de maíz (elotes) previamente peladas y empacadas. Ella comenta que, en principio, que vengan ya pelados es conveniente, pero el sabor de esos elotes no es igual. Además, el no saber cuánto tiempo llevan esas mazorcas empaquetadas en plástico y el hecho de que mientras más tiempo pasen más se secan y pierden su sabor son factores en contra de su compra en grandes cantidades.

Las mazorcas o elotes ya pelados y empacados a veces pierden frescura. (Getty Creative)
Las mazorcas o elotes ya pelados y empacados a veces pierden frescura. (Getty Creative)

Las nueces son otro producto que la chef no compra en grandes paquetes, sobre todo las que están previamente tostadas, pues tienen menor duración. Además, prefiere pasar de las mezclas de nueces y comprar paquetes de la variedad de su interés, en la modalidad no tostada, y guardar las nueces en el congelador para que, en tanto se consumen, mantengan su frescura.

Algo similar sucede con cajas de cereal de gran tamaño. Por lo general, una familia tarda más en consumir todo ese cereal y con frecuencia pierde su frescura y su factor crujiente, por lo que Briskin recomienda adquirir las cajas de tamaño estándar.

Grandes latas de salsa de tomate conducen a desperdicio con frecuencia. (Getty Creative)
Grandes latas de salsa de tomate conducen a desperdicio con frecuencia. (Getty Creative)

Las grandes latas de salsa de tomate tampoco son recomendadas por Briskin, salvo que vaya a utilizarse todo su contenido de una vez en un platillo para multitud de comensales. Y señala que aunque la salsa no usada puede congelarse y usarse después, resulta más fácil comprar latas pequeñas de ese producto, que se pueden manejar mejor y son baratas.

Es el mismo caso del pan en polvo para empanizar: si se compra en grandes cantidades, mucho de ese producto perderá frescura e incluso se endurecerá de modo que no resulte ya apropiado.

Jamones y otros cárnicos es mejor comprarlos rebanados al momento en el supermercado y no a granel. (Getty Creative)
Jamones y otros cárnicos es mejor comprarlos rebanados al momento en el supermercado y no a granel. (Getty Creative)

Los productos de salchichonería y charcutería -por ejemplo el jamón o el salami previamente rebanados- resultan preferibles directamente del supermercado cuando son cortados a pedido del cliente y no los que ya están empaquetados, pues la duración y frescura de estos últimos son menores. Y cuando se trata de grandes cantidades de esos cárnicos, es frecuente que una parte de ellos ya no esté en la mejor condición luego de varios días.

Los grandes envases de lácteos, como la crema, tampoco son comprados por la chef: contienen tanto producto que es muy posible que la crema se eche a perder antes de ser usada por completo (y congelarla no es una buena opción, de acuerdo a Briskin), con lo que no solo se pierde dinero sino que se puede producir un problema de salud si se consume crema en mal estado.

Los ajos previamente pelados pierden frescura y pueden ser foco de bacterias. Es mejor pelarlos al momento de usarlos. (Getty Creative)
Los ajos previamente pelados pierden frescura y pueden ser foco de bacterias. Es mejor pelarlos al momento de usarlos. (Getty Creative)

Pelar ajos es una labor que muchos encuentran molesta y tediosa y por ello los empaques de ajos previamente pelados son populares. Pero Briskin afirma que esos ajos con frecuencia vienen secos, con menor frescura e incluso pueden ser foco de bacterias. Además, dice la chef, para obtener el mejor sabor es conveniente pelar los ajos al momento de utilizarlos en la cocina.

Comprar frutas y verduras a granel implica el riesgo de que se echen a perder antes de consumirlas todas. (Getty Creative)
Comprar frutas y verduras a granel implica el riesgo de que se echen a perder antes de consumirlas todas. (Getty Creative)

Las frutas y el pan recién hecho son otros productos que Briskin prefiere no comparar en gran cantidad en esas tiendas de mayoreo, salvo que vaya a alimentarse a grandes grupos de personas, pues las frutas maduran e incluso pueden podrirse rápidamente y el pan pierde cualidades si no se consume recién horneado. En ambos casos, y eso también se aplica a las galletas, es mejor comprar todo ello en cantidades menores para aprovecharlo en su condición óptima.

Chefs prefieren el salmón fresco al congelado. (Getty Creative)
Chefs prefieren el salmón fresco al congelado. (Getty Creative)

Al salmón congelado y marinado, que es muy popular pero pierde frescura y textura, Briskin prefiere el salmón fresco, del que usualmente hay gran disponibilidad en las tiendas de ventas de mayoreo.

Y, finalmente, la chef se aparta de las grandes bolsas de queso previamente rayado, en especial las que mezclan variedades, pues además de que no se puede saber cuánto tiempo hace que ese queso fue rayado, las mezclas impiden gozar el sabor y peculiaridades de cada variedad.

Briskin es solo una de las voces que recomiendan evitar la compra en grandes cantidades de ciertos alimentos, salvo que vaya desde luego a prepararse una gran comilona en la que todo ello se aproveche.

El aceite de oliva a granel no siempre resulta más barato que el comprado en envases pequeños. (Getty Creative)
El aceite de oliva a granel no siempre resulta más barato que el comprado en envases pequeños. (Getty Creative)

Por ejemplo, el portal Kiplinger añade a esa lista el aceite para cocinar, pues dice que este producto tiene una duración en buena calidad de seis meses y cuando se compra en grandes envases, salvo que se fría muy seguido, es posible que mucho del aceite acabe perdiendo calidad. Eso con el añadido de que en algunas tiendas el aceite de oliva en empaque muy grande no es en realidad más barato que el que viene en botellas más pequeñas.

Las especias son otro producto que pierde calidad con el paso del tiempo. Kilpinger señala que luego de un año (o de un par de años si los envases son bien almacenados, lo que no siempre sucede en los hogares), las especias pierden color y otros atributos, y si son colocadas arriba del horno o en lugares donde haya temperaturas cálidas pueden también quedar afectadas. Por ello, comprar envases más pequeños sería una mejor opción, según ese portal (que recomienda guardar las especias en el refrigerador y no en la alacena si se quiere preservar por más tiempo sus atributos).

Muchas veces paquetes con muchos huevos no resultan comparativamente más baratos que una docena. (Getty Creative)
Muchas veces paquetes con muchos huevos no resultan comparativamente más baratos que una docena. (Getty Creative)

Kiplinger también menciona los huevos, pues con ellos sucede que usualmente el paquete de una docena resulta más barato que paquetes más grandes. Así, el factor económico (además de que los huevos se echan a perder) es clave a la hora de elegir cuántos huevos comprar.

El arroz integral y los frijoles a granel solo duran unos meses antes de ponerse rancios, indica Kilpinger, y por ello comprar bolsas con grandes cantidades de esos alimentos abre la posibilidad de que se desperdicie mucho. Las bolsas más pequeñas son recomendables. En cambio, el arroz blanco dura mucho más sin perder propiedades, por lo que en ese caso sí tiene sentido su compra a granel.

Además de los alimentos anteriores, el portal Eat This, Not That añade a esa lista de "no recomendados para ser comprados en gran cantidad" la harina integral, pues esta tiende a absorber humedad y a echarse a perder con relativa rapidez. La harina blanca, en cambio, dura más.

Después de cierto tiempo, los granos de café pierden frescura y no ofrecen el mismo sabor y aroma. (Getty Creative)
Después de cierto tiempo, los granos de café pierden frescura y no ofrecen el mismo sabor y aroma. (Getty Creative)

El café tostado en grano, finalmente, pierde frescura después de cierto tiempo y por ello los grandes empaques, señala Eat This, Not That, implican que una parte de su contenido no será todo lo delicioso que podría ser si se consume después de cierto tiempo. Por ello, bolsas más pequeñas son mejores para que el café ofrezca todo su sabor y aroma.

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