Los 20 años de 'Los otros', la película de terror con Nicole Kidman que sin proponérselo hizo historia

·7  min de lectura

Cuando el director español nacido en Chile, Alejandro Amenábar, entonces de 29 años, realizó 'Los otros', que sería su primera película en inglés, hace 20 años, el cine de terror occidental estaba en un periodo de crisis.

Para septiembre de 2001, la ola de neo-slashers que surgió de la exitosa 'Scream' de Wes Craven en 1996 ya había seguido su curso y todavía pasarían un par de años antes de que otras tendencias se afianzaran, como la racha de remakes de terror japoneses como 'El aro' o el cine extremo de la repelente 'Hostel', que parecía reflejar la realidad cada vez más oscura posterior a los ataques 11 de septiembre que otras películas estaban evitando, incluso borrando digitalmente a las torres gemelas (algo que Sam Raimi hizo en su 'Spider-Man' estrenada en 2002). 

Nicole Kidman & Alejandro Amenabar, Director during Venice 2001 - The Others Photo Call at Casino Palace in Venice Lido, Italy. (Photo by J. Vespa/WireImage)
Nicole Kidman y Alejandro Amenabar, en el Festival de Venecia de 2001 para el estreno mundial de 'Los Otros' (J. Vespa/WireImage)

Irónicamente, este fue el momento perfecto para estrenar una cinta cuya trama giraba en torno a una mansión embrujada, realizada "a la antigua", un lugar que propone ser una especie de limbo, donde los vivos y los muertos conviven, y el público no necesariamente sabe distinguir cuál es cuál.

Vista ahora a distancia, 'Los otros' como película, parece compartir un espíritu familiar con tres filmes anteriores: 'El sexto sentido', de M. Night Shyamalan (1999), que trata acerca de un niño que ve gente muerta, y con la cual se le comparó muy injustamente al estrenarse, quizá por la cercanía entre ambas; las otras son el inquietante clásico en blanco y negro de Robert Wise 'The Haunting' (1963), que fue la primera y más fiel adaptación de la célebre novela de Shirley Jackson 'The Haunting of Hill House', que recientemente se puso de moda gracias a una miniserie de Netflix que prácticamente nada tenía que ver con el argumento de la novela, pero eso no lo sabe quien no la ha leído, como son la gran mayoría de los espectadores que le dieron éxito, y finalmente, 'The Innocents' de Jack Clayton (1961), una magnífica adaptación — escrita por Truman Capote, nada menos — de la novela de Henry James 'Otra vuelta de tuerca', acerca de una institutriz del siglo XIX (Deborah Kerr, sublime) que cuida a dos niños quienes, está convencida, se encuentran poseídos por espíritus del mal.

Los Otros (Filmax/Miramax)
Amenábar dirige a Kidman en 'Los Otros' (Filmax/Miramax)

Amenábar claramente sabe que su guión —cuya versión original, por cierto, es unos cuatro años anterior al de Shyamalan, escrito de su época como estudiante universitario en Madrid— tiene aires clásicos del gótico tradicional, y por lo mismo tiene que trabajar con elementos que ya existían, cuentos que ya habían sido contados, pero ya sabemos que muchas veces no se trata tanto de la historia, sino de cómo se cuenta la historia. Y en este caso, la dupla de director y actriz una insuperable Nicole Kidman, que canaliza el temple, dicción y postura de figuras como Ingrid Bergman o la propia Kerr en su interpretación—, hace una proeza de narrar esta fábula siniestra con absoluta maestría.

Así es como nos transportan a una casa señorial en Jersey, la más grande de las Islas del Canal Inglés (aunque la locación es en Santander, Cantabria), en el año 1945 cuando la Segunda Guerra Mundial ha terminado, aunque la resolución del conflicto ha significado la ruptura de los lazos de la humanidad misma; al menos así lo siente la elegante, controlada y devota Grace Stuart (la Kidman), quien está cada vez más aislada. 

Al inicio de la película, literalmente en un grito, ella está desesperada porque no tiene noticias de su esposo Charles (Christopher Eccleston), quien no ha regresado de la guerra, y su ansiedad se manifiesta en sus hijos, Anne (Alakina Mann) y Nicholas (James Bentley), quienes padecen fotofobia y no pueden ser expuestos a la luz directa del sol, y además parecen tener cierto miedo de su propia madre. Cuando un trío de sirvientes aparece inesperadamente para ayudar a administrar la propiedad y cuidar a los niños, Grace le dice a su líder, la Sra. Mills (la gran actriz irlandesa Fionnula Flanagan) que les cortaron la electricidad durante la guerra y que nunca se molestaron en restaurarla. La penumbra le sienta bien a la atmósfera y Amenábar, lo aprovecha para diseñar un estado de oscuridad permanente en la casa, sin importar la hora real del día. 

Es en este teatro de sombras que el director desarrolla su historia con el cuidado de hacer que el giro maestro de la trama sea engañoso para la audiencia que probablemente no verán el giro real en los momentos finales, hasta que es demasiado tarde y cuando se percatan, ya están pegando un salto en su asiento con un susto de esos que no se olvidan (al menos así me pasó con el amigo con quien fui a ver la película cuando se estrenó en Ciudad de México. No la vimos venir y él, un adulto hecho y derecho, hasta una patada le soltó a la butaca frente a él).

La facilidad de Amenábar para sumergirnos en las realidades ilusorias y alucinantes fue evidente en su anterior película 'Abre los ojos', pero es la fascinante simplicidad de 'Los otros' lo que la convirtió en lo que es, aún hoy, su obra maestra (y eso que hizo películas excelentes como 'Mar adentro' y 'Ágora' años después): la película trasciende sus propios clichés y aún veinte años después y conociendo todos los ires y venires de la trama y sus misterios, sigue siendo un melodrama efectivo, impactante e insólitamente tierno y familiar, si bien la noción de familia que plantea es bastante macabra.

Aunque la cinta podría compararse de algún modo con las películas de horror histórico/fantástico de Guillermo del Toro como 'El espinazo del diablo' y 'El laberinto del fauno', ambas ambientadas en torno a la guerra civil española, Amenábar no busca conectar los impactos visuales en primer plano, como lo hace del Toro: visualmente él y su director de fotografía, Javier Aguirresarobe, trabajan con más sutileza, lo que hace que su película sea más subversiva e inquietante. 

Los Otros (Filmax/Miramax)
Nicole Kidman, Alakina Mann y James Bentley en 'Los Otros' (Filmax/Miramax)

Con del Toro uno espera un espectáculo visual formidable porque esa es su rúbrica, pero aquí Amenábar opta por la trampa que es hacernos creer que no pasa nada, que todo es un arrullo, incluso cuando finalmente se revela lo que sucede en la casa de Grace, el trauma es más perdurable porque no hay escape, no hay redención. Del Toro es un optimista, pero Amenábar cree en lo inescapable del destino.

La película, sin proponérselo, hizo historia. Es el primer filme en ganar un premio Goya a mejor película del año, sin que se hablara una palabra de español; ayudó a mantener a Nicole Kidman en la cima mientras su vida personal se venía abajo (fue a su regreso de España tras rodar esta cinta que Tom Cruise le aplicó el divorcio sin advertencia alguna) y como obra cinematográfica, el verdadero legado que tiene, es que la las formas clásicas aún funcionan, no importa si lo hizo Hitchcock en 1940 (con su prístina adaptación de 'Rebecca' de Daphne DuMaurier) o el propio del Toro en 'Crimson Peak'. En realidad esta es una cinta muy sosegada y sutil, con solo un par de shocks fuertes a lo largo de su metraje, pero Amenábar tiene la paciencia y la confianza para saber que puede sostenerla y mantener el estado de ánimo del espectador. 

Por mucho que el género actualmente esté bañado en sangre y torturas sofisticadas, hay un eco de 'Los otros' en algunos filmes independientes —como la espléndida y recién estrenada 'La casa oscura', con Rebecca Hall — que mantienen vivo este estilo de tramas, demostrando que las mismas tácticas que nos helaron la sangre hace 20, 40 o 60 años todavía funcionan para erizar la piel. Los seres humanos (¿y qué es la Kidman en esta película sino eso mismo, una mujer atormentada por su condición humana en un mundo que ya no comprende?) siempre le tendremos miedo a la oscuridad y a lo desconocido. Y eso es lo que amamos del cine de terror.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

EN VIDEO: Varias escenas de la cinta 'Lucille' que protagoniza Nicole Kidman no fueron aprobadas por la hija de la reina de la comedia.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.