Los 10 condados de EEUU que podrían pintar la suerte de Trump en la elección de 2020

Donald Trump ganó en 2016 la presidencia de Estados Unidos por unos pocos miles de votos que inclinaron, por muy estrecho margen, la balanza electoral en Michigan, Pennsylvania y Wisconsin, estados cuyos votos electorales le dieron el triunfo. Hillary Clinton lo superó en el voto popular a escala nacional, pero lo que cuenta en el sistema electoral estadounidense para ganar la Casa Blanca es la suma de los votos electorales, en la que quien gana en un estado se queda con todos los votos respectivos.

Y ese será nuevamente el caso en la elección de 2020: para reelegir o sacar a Trump de la Presidencia los votos en varios estados indecisos serán nuevamente definitorios. Los tres anteriormente citados serán ciertamente cruciales, como también lo serán posiblemente Arizona, Florida y Nevada. Y si Texas se convirtiera en un estado competitivo (ha votado mayoritariamente republicano por décadas) sus votos alterarían por completo la balanza del proceso electoral.

Como sucedió en 2016, la elección preidencial de EEUU en 2020 podría definirse en un puñado de estados indecisos y por los votantes de algunos condados clave. (AP Photo/Toby Brusseau, File)

Incluso, de acuerdo a algunos analistas, será incluso en algunos condados donde podrían trazarse las tendencias que definirán la victoria.

El periódico The Hill consultó a una veintena de especialistas y estrategas electorales, quienes ubicaron los 10 condados de Estados Unidos que, afirman categóricamente, serán los que determinen el resultado de la elección de 2020. Hay quien diría que aún es pronto para afirmarlo o que otros factores o lugares podrían alterar el panorama. Pero la geografía electoral de esos 10 condados reseñados por The Hill resulta reveladora sobre dónde y por qué podría definirse a quien ocupará la Casa Blanca a partir de enero de 2021.

Erie, Pennsylvania

Fue un bastión demócrata por años, pero muchos de sus votantes moderados se apartaron de los demócratas y Trump le arrebató el condado a Clinton en 2016 por 1.6 puntos porcentuales y fue uno de los lugares que inclinaron la balanza a favor del republicano en Pennsylvania. El voto de esos demócratas desencantados será nuevamente crucial en 2020.

Sauk, Wisconsin

Una localidad tradicionalmente rural que se ha ido transformando por el crecimiento urbano de la cercana Madison, capital de Wisconsin. Eso ha hecho que, aunque era tradicionalmente demócrata grupos de votantes se mueven allí entre demócratas y republicanos y vuelven a ese condado muy competitivo. Trump lo ganó por solo 109 votos, un factor en sus victoria mínima en Wisconsin en 2016. En 2020, ahora con un gobernador demócrata en Wisconsin, ese estado y ese condado serán de peso.

Donald Trump le arrebató a los demócratas Wisconsin, Michigan y Pennsylvania en 2016 y con ello ganó la presidencia. Esos tres estados volverán a ser determinantes en 2020. (Reuters)

Muskegon, Michigan

Desde 1992 ha votado por candidatos demócratas y en 2016 Clinton ganó en ese condado por solo 1,200 votos. Trump al final se impuso en Michigan y expertos creen que las tendencias en el Condado de Muskegon podrían perfilar lo que suceda a escala general en ese estado clave en 2020.

Maricopa, Arizona

Arizona y Maricopa (donde se ubica Phoenix) en lo particular están en un intenso proceso de transformación demográfica y política, donde los hispanos aumentan de modo creciente su número e influencia. De 1980 a 2016, solo en una ocasión Arizona se ha inclinado por los demócratas y ha sido un bastión republicano (Trump lo ganó en 2016), pero en Maricopa estaría girando hacia los demócratas (por ejemplo, en la reciente elección senatorial) y podría, de darse ello en 2020, ser un contribuyente decisivo contra la reelección de Trump.

Tarrant, Texas

El Condado Tarrant (donde se ubica Fort Worth) ha sido ganado por republicanos desde hace años, pero el margen de triunfo se ha ido reduciendo en elecciones presidenciales. En la reciente contienda senatorial, Beto O’Rourke derrotó allí por poco a Ted Cruz, lo que sugiere un giro importante en el electorado. Otras grandes urbanas en el estado de Texas son ampliamente demócratas, lo que ha hecho pensar que ese estado podría volverse competitivo en 2020 tras haber estado en manos republicanas por décadas. De ser el caso, y la votación en Tarrant es un indicador, el mapa electoral estadounidense se alteraría por completo y las posibilidades de reelección de Trump se reducirían de modo mayúsculo.

New Hannover, Carolina del Norte

Una región que en las elecciones presidenciales se ha inclinado por los republicanos desde 1980, aunque Barack Obama estuvo cerca de ganar allí y Trump logró allí una victoria más apretada que a escala de todo el estado. Carolina del Norte se presume un estado republicano con miras a 2020, pero si el impulso de ese partido en New Hannover mermara, podría repetirse el salto que en 2008 logró Obama, el único candidato demócrata en ganar Carolina del Norte desde 1980.

La gran mayoría de las encuestas con miras a 2020 pone hoy a los aspirantes demócratas prncipales, entre ellos Bernie Sanders y Elizabeth Warren, además de al exvicepresidente Joe Biden, por encima de Donald Trump. (Getty Images)

Peach, Georgia

Georgia ha sido también un estado tradicionalmente republicano (ese partido ha ganado allí de 1996 a la fecha y solo ha perdido en dos ocasiones desde 1980), pero en tiempos recientes elecciones legislativas y estatales han mostrado avances demócratas importantes. En el Condado Peach, una región de gran diversidad demográfica, se evidencian esos vaivenes: ganó allí Obama en 2008 y 2012 y Trump en 2016. Pero los márgenes se han acortado y dado que el resultado en Peach ha sido consistente con el de Georgia en general, ese condado sería un indicador de tendencias hacia 2020.

Washington, Minnesota

Este condado ha sido muy competitivo en elecciones recientes: se inclinó por George W. Bush dos veces, dos veces por Obama y en 2016 Clinton lo ganó por un margen de 1.6 puntos. Minnesota es considerado un estado demócrata aunque hay voces que ven en el Condado Washington una opción para Trump y un posible reflejo del sentir electoral en el estado.

Hillsborough, New Hampshire

Clinton ganó en New Hampshire en 2016, pero en Hillsborough Trump logró una apretada victoria. Eso sugeriría la posibilidad de un avance republicano allí en 2020, pero en realidad en los últimos dos años los demócratas han ampliado sustantivamente su ventaja a nivel estatal. Por ello, si Hillsborough mantiene esa tendencia, las aspiraciones de Trump de volcar a su favor a New Hampshire se evaporarán.

Lincoln, Maine

Clinton ganó en 2016 ese condado y ese estado, pero expertos consideran que allí se da una competencia muy cerrada entre republicanos y demócratas que, se afirma, refleja en cierto sentido el contexto nacional. Por ello, expertos consideran a Lincoln como un indicador de lo que podría suceder en 2020.

Por el momento, las encuestas colocan mayormente a los principales aspirantes demócratas por encima de Trump en la contienda por la presidencia, pero habrá que esperar a que se defina en la primaria demócrata al candidato que retará al mandatario para que el escenario se clarifique más. Lo cierto es que, como en 2016, será un puñado de estados (con algunas posibles y poderosas sorpresas) los que inclinarán la balanza y decidirán al quien ocupe la Casa Blanca.