Reino Unido da más tiempo para un pacto de poder compartido en Irlanda del Norte

Por Ian Graham
En la imagen, una vista general del Parlamento en Belfast, Irlanda del Norte. 7 de marzo de 2017. El ministro para Irlanda del Norte del Gobierno británico, James Brokenshire, debe decidir si convocar nuevas elecciones, volver al control directo de la provincia por parte de Londres o dar a los partidos más tiempo después del fracaso de las conversaciones para la formación de un nuevo gobierno regional.REUTERS/Clodagh Kilcoyne

Por Ian Graham

BELFAST (Reuters) - El Gobierno británico dio el lunes a los principales partidos de Irlanda del Norte más tiempo para formar un nuevo Ejecutivo de poder compartido, evitando el riesgo de una suspensión por primera vez en una década.

La política de Irlanda del Norte ha estado en crisis desde que el partido nacionalista irlandés Sinn Fein se retiró del gobierno en enero.

La expiración el lunes de un plazo de tres semanas para formar un nuevo gobierno tras las elecciones del 2 de marzo aumentó los temores a que las instituciones descentralizadas establecidas bajo un acuerdo de paz de 1998 puedan colapsar y conllevar a que el poder se revierta al gobierno británico en Londres.

La última vez que pasó ésto, se necesitaron cinco años para restablecer el autogobierno.

"Creo que hay unas pocas semanas en las que se pueden solucionar las cosas", dijo a periodistas el secretario de Estado británico para Irlanda del Norte, James Brokenshire, poco después de que expirara el plazo a las 1500 GMT.

Los partidos de Irlanda del Norte tenían hasta ese plazo para acordar un nuevo gobierno de poder compartido, pero no alcanzaron acuerdo por profundas divisiones entre los dos principales partidos, uno nacionalista y el otro unionista.

El fracaso prolonga un período de parálisis política cuando Reino Unido comienza las conversaciones para abandonar la Unión Europea, lo cual determinará el futuro económico y político de Irlanda del Norte. Tanto el gobierno británico como el irlandés han dicho repetidamente que se oponen a que la toma de decisiones vuelva a Londres por primera vez desde 2007.

"Creo que existe un deseo abrumador entre los partidos políticos y el público aquí para un gobierno fuerte y estable transferido", agregó Brokenshire.

(Escrito por Conor Humphries y Padraic Halpin; traducido por Enrique Anarte y Emma Pinedo; Editado en español por Silene Ramírez)