Lollapalooza Chile, cita de tribus urbanas y culto a la música

Festival Lollapalooza en el parque O'Higgins de Santiago de Chile, el 1 de abril de 2012 (AFP/Archivos | Claudio Santana)

Con la banda Metallica como principal atracción, unas 80.000 personas se reunían este sábado en el Lollapalooza de Chile, un festival que rinde pleitesía a la música y se transforma cada año en vidriera de estilos de los amantes del rock, metal y la electrónica.

El grupo de metal estadounidense mezclará sus éxitos con temas de su último trabajo de estudio "Hardwired ... to Self-Destruct", en el cierre de la primera jornada del festival que se celebra en Santiago.

En la antesala, tocaron bandas como Cage The Elephant, representantes del indi-rock, y Don Diablo, referente de la escena electrónica actual.

En los alrededores de los siete escenarios dispuestos en el parque O'Higgins de Santiago, el césped se transformó desde primeras horas de la tarde en el punto de encuentro.

Roqueros de antaño, en sus clásicos jeans y camisetas negras con diseños alusivos a bandas como Nirvana, se entremezclaban con adolescentes y jóvenes que agregaron el toque 'glam' y creativo al evento.

"Lollapalooza es único y es momento ideal para ponerse creativo porque nadie mira raro, cada uno va en su mundo y con lo que le gusta", comentó a la AFP Raquel Calderón, una joven vestida de negro que llevaba en la espalda alas confeccionadas con plumas.

Liberar el espíritu y mostrarlo a través del vestuario es parte de este festival, que comenzó en 1991 en Estados Unidos, como respuesta al auge de la música alternativa y que tuvo en Chile su primera versión latinoamericana.

Para José Tobar, de 41 años, que llegó al evento con su hijo adolescente, lo más importante del festival "es la diversidad que se respira acá, eso es lo lindo".

A pocos metros, un grupo de adolescentes maquilladas con brillos y ataviadas con shorts y camisetas cortas ponen de manifiesto la diversidad del público en Chile.

Jimena, de 17 años, y cinco amigas de la misma edad vienen a disfrutar de Don Diablo y comparten el espacio con cinco jóvenes fanáticos de Rancid, punk rock, en un ambiente relajado en el que sobra la camaradería.

Además de la música, el evento ofrece una gran variedad de actividades que van desde cortarse el pelo en una coqueta barbería, practicar Aeroyoga y hasta pedalear para batir un jugo de frutas.

El festival, que cierra su edición argentina este sábado, tendrá el domingo su última etapa en Chile, con la actuación estelar de la legendaria banda británica Duran Duran y los estadounidenses de The Strokes.