La locura alrededor de las pruebas de antígenos en China alcanza hasta a las tortugas de un zoo

Las autoridades chinas encargadas de mantener a raya el coronavirus no solo se dedican a testear a los habitantes del país asiático, sino también a todo tipo de animales. Ejemplo de ello son estas tortugas de un zoo, a las que se les están realizando pruebas de antígenos para comprobar si están contagiadas del virus o no.

Este no es un procedimiento nuevo, ya se ha llevado a cabo en otra ocasión con peces o cangrejos. Sin embargo, en aquellas ocasiones se trataba de un brote preocupante en una comunidad pesquera del que se sospechaba que eran responsables estos animales. Para evitar la expansión del virus, incluso se llegó a analizar el pasado mes de mayo a un hipopótamo de un parque natural ubicado en Huzhou, al este del país.

Las autoridades médicas aseguraban entonces que estas revisiones rutinarias eran “muy necesarias” y que debían llevarse a cabo al menos dos veces por semana. Algo diferente es el caso de estas tortugas, encerradas en un zoológico y, en teoría, sin más contacto que el de los trabajadores del recinto.

Aunque no se sabe a ciencia cierta qué sucedió con los ejemplares infectados, en caso de que los hubiera habido, aunque todo lleva a pensar que son sacrificadas, al igual que sucedió en el mercado húmedo de Baishazhou, cuyas tortugas fueron afectadas por casos sospechosos de cólera en julio de este año.