Lo que una foca híbrida nos puede explicar sobre humanos y neandertales

Comparación entre los cráneos de las dos especies reconocidas y la foca híbrida encontrada en 1929. Crédito: Jukka Jernvall

¿Qué tienen que ver las focas y la evolución de los humanos? A primera vista poco… pero cuando se estudia un caso como el que se expone en un artículo reciente, hay más similitudes de las se podría pensar. Porque en el texto se describe un híbrido entre dos especies de foca que puede ayudar a entender qué ocurrió entre humanos y neandertales.

Pero para poder entenderlo, primero tenemos que saber de qué hablamos. Toda esta historia empezó en un zoológico sueco en 1929. Una fría mañana de enero de ese año, los cuidadores del zoo entraron en el acuario de las focas, y encontraron una cría muerta.

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Lo sorprendente es que tal cría no debería existir. En el acuario sólo había dos machos de foca gris, y una hembra de foca ocelada. Dos especies tan distintas que incluso pertenecen a géneros distintos; tan distantes que un híbrido era impensable.

Y sin embargo, allí estaba. Mostrando unas características prácticamente a medio camino entre las dos especies. Estas dos focas se diferencian muy bien: la forma general de sus cráneos y su dentición son completamente distintas. Teniéndolas una al lado de la otra, no hay manera de confundirlas.

Durante mucho tiempo este híbrido, esta foca “bastarda”, quedó como una curiosidad. Pero para la ciencia, las curiosidades no bastan, y hay que desentrañar los secretos que tengan. Así que los investigadores se pusieron manos a la obra, y buscaron más híbridos.

¿Dónde lo hicieron? Donde podían aparecer de manera natural: en el mar Báltico, donde las dos especies de foca comparten hábitat. Y lo que han encontrado es que los híbridos son más frecuentes de lo que se podría pensar. Hay muchos más de los que se pensaba, y muestran características a medio camino entre sus dos padres.

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Muy bien, pero todo esto poco tiene que ver con los humanos. Salvo porque sabemos que nuestros ancestros compartieron hábitat y tiempo con los neandertales. E incluso se han encontrado híbridos, fósiles en los que aparecen genes de ambas especies.

La diferencia que existe entre las dos focas de las que hemos estado hablando es, en términos genéticos, el doble que la que existió entre humanos y neandertales. Y un detalle que igual hemos pasado por alto es que las características de los híbridos están a mitad de camino entre las de sus padres, no las de las especies.

Es decir, que si los progenitores son un humano y un neandertal las características están a medio camino, pero si uno de los padres es un híbrido las características se parecerán más a las de la especie que aporte más genes. Esto pasa en las focas, y podría – más bien, debería – pasar en los cruces entre las especies de humanos.

Tal vez una foca de un zoológico sueco ayude a explicar qué ocurrió realmente entre nuestros ancestros.