Lo que las bacterias nos pueden decir del cáncer de mama

El cáncer de mama se cuenta entre los más comunes que puede sufrir una mujer – también lo sufren los hombres, pero las estadísticas son más complejas de analizar. Así que cualquier información o conocimiento que podamos obtener sobre este tipo de tumores es bien recibido. Como el que se ha publicado recientemente, que explica que las bacterias que habitan el tejido mamario es distinto en mujeres con cáncer.

Pero ¿significa esto que las bacterias producen cáncer? No exactamente, y es importante comentarlo. El estudio demuestra que hay una diferencia en las especies que aparecen en la microbiota – las comunidades bacterianas que conviven con nosotros – de los tejidos mamarios afectados por un tumor. Que esto sea resultado del cáncer – que cambia las condiciones – o causa de ello aún no está claro. Faltan demostraciones científicas, experimentos y pruebas.

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Vamos con el detalle del experimento, para entender exactamente de qué se está hablando. Los investigadores partieron de algo bien conocido: cuando aparecen ciertas enfermedades, especialmente en tumores, la microbiota cambia. El ejemplo clásico – y donde más estudios se han hecho – es la microbiota intestinal, la mal llamada “flora intestinal”.

Pero los intestinos no son los únicos que contienen microbiota. Así que se puede asumir que habrá diferencias en las comunidades bacterianas de otros órganos o tejidos aquejados de cánceres, ¿no?

Para demostrarlo obtuvieron tejidos de mujeres con cáncer de mama y otras sanas. En el primer caso se obtenían durante mastectomías – operación quirúrgica que consiste en la extirpación completa o parcial de la glándula mamaria. En el segundo caso, el tejido provenía de voluntarias que se sometían a operaciones de estética.

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Al comparar las estirpes bacterianas que aparecían en un caso y otro, los investigadores pudieron detectar una diferencia notable. En el caso de los tejidos de pacientes de cáncer, la diversidad de especies era mucho menor en términos generales. La microbiota estaba dominada por miembros del género Methylobacterium.

Estas bacterias no generan infecciones ni otros efectos sobre la salud humana, o al menos este tipo de situaciones aún no ha sido descrito. Es decir, que tener una gran cantidad de estas bacterias no supone mayores problemas. Si no acompañasen a un cáncer, claro.

Lo que sí pueden hacer es ofrecer un método de alerta temprana poco invasivo. Esto quiere decir que se puede utilizar su presencia – sobre todo durante la fase en que comienzan a dominar la microbiota – como señal de que algo puede estar pasando. Siempre será un método menos invasivo que una biopsia.

En cualquier caso, y hasta que las dudas y las aplicaciones no se resuelvan, lo que queda hacer es seguir buenas prácticas médicas. Revisiones habituales y mamografías anuales pueden suponer una gran diferencia en la lucha contra este tipo de cáncer.