Qué llevó a Bolsonaro a apuntar a una privatización de la mayor empresa de Brasil

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Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, asiste a una ceremonia en el Día Nacional de las Personas con Discapacidad, en el palacio presidencial, en Brasilia, Brasil, el lunes 27 de septiembre de 2021. (AP Foto/Eraldo Peres)
Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, asiste a una ceremonia en el Día Nacional de las Personas con Discapacidad, en el palacio presidencial, en Brasilia, Brasil, el lunes 27 de septiembre de 2021. (AP Foto/Eraldo Peres)

RÍO DE JANEIRO.– Mientras Brasil sufre una escalada de precios que jaquea la popularidad del gobierno, el presidente Jair Bolsonaro sorprendió al asegurar que conversará con su equipo económico para intentar privatizar la petrolera estatal Petrobras, la mayor empresa del país.

La disparada en los precios de los combustibles es uno de los principales factores que han alimentado la inflación brasileña, lo que ha generado un efecto cascada sobre otros precios y críticas al gobierno federal. Brasil acumuló en septiembre una suba de precios de 10,25% en 12 meses, con lo que superó por primera vez los dos dígitos desde 2016.

“Es muy fácil: aumentó la nafta, es culpa de Bolsonaro. Ya tengo ganas de privatizar Petrobras. Voy a ver con el equipo económico qué puede hacer”, advirtió el presidente durante una entrevista con una radio evangélica de Pernambuco.

En el período del último año, la nafta subió 39% según la Agencia Nacional de Petróleo y Combustible, mientras que el precio del gas de cocina trepó 34% desde marzo. La política de precios de la compañía, responsable de más de un tercio del mercado de la nafta y dominante en el área de gas, está vinculada a la variación del precio internacional del petróleo y la cotización del dólar.

“No puedo direccionar el precio del combustible. Pero cuando aumenta, la culpa es mía. Aumenta el precio del gas y la culpa es mía”, remató Bolsonaro, que destacó una reducción de los impuestos que cobraba el gobierno federal sobre el gas.

Jair Bolsonaro (DPA)
O Globo


Jair Bolsonaro (DPA) (O Globo/)

La declaración del presidente avanzó sobre una idea que el ministro de Economía, Paulo Guedes, había presentado el miércoles en Washington, ciudad adonde llegó para participar de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Guedes propuso como alternativa vender acciones de la compañía –de mayoría estatal– para distribuir recursos entre la población más vulnerable.

“Cada vez que el combustible sube, las acciones de Petrobras valen más. Vendé un poquito de esas acciones y dejá a los más pobres comprar gas natural”, propuso Guedes, quien justificó la inflación en el país como parte de un fenómeno mundial.

El anuncio sorpresivo de que el gobierno desea vender Petrobras, algo poco probable, ya que precisaría un amplio consenso en el Congreso, podría tratarse de una estrategia de Bolsonaro para generar distracción y, al mismo tiempo, intentar deslindarse de responsabilidades por la suba de precios y de combustibles en Brasil, opinó Marco Antonio Teixeira, profesor de Ciencia Política de la Fundación Getulio Vargas.

“Instalar la discusión por la privatización ahora no es nada trivial porque va a generar un debate político enorme, justo cuando el gobierno debe enfrentar el informe final de la investigación parlamentaria por la pandemia”, dijo Teixeira a la nacion.

Cambios

Hasta ayer se desconocía cualquier intención concreta de privatizar la petrolera, que ya le ha dado dolores de cabeza al presidente. En el pasado, Bolsonaro intentó intervenir en la política de precios.

En febrero, Bolsonaro desplazó a Roberto Castello Branco de la presidencia de la compañía y ubicó al general Joaquim Silva e Luna. El cambio estuvo precedido por semanas de críticas del presidente debido a aumentos progresivos en los precios de combustibles. Silva e Luna fue presidente de la represa hidroeléctrica de Itaipú y es un hombre de confianza del líder ultraderechista, excapitán del Ejército.

Bolsonaro advirtió que la compañía estaba avanzando con aumentos “fuera de la curva”, y señaló que pretendía intervenir en la política de precios de la petrolera.

La inflación creciente en Brasil, acompañada de una tibia caída de la tasa de desempleo –que todavía afecta a 14 millones de brasileños– empujó un aumento de la reprobación del presidente a nivel récord.

En septiembre pasado, el 53% de los brasileños reprobaban a Bolsonaro, según un trabajo de la consultora Datafolha.

La tasa de reprobación supone un desafío para Bolsonaro, que debe buscar su reelección en 2022. La mayoría de las encuestas lo muestran debajo del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, que si las elecciones fuesen hoy lo derrotaría en segunda vuelta.

En 2018, durante la campaña que lo llevó a la presidencia, el mandatario decía ser contrario a deshacerse de Petrobras. Bolsonaro, un exmilitar que pese a su supuesta reconversión al liberalismo en 2018 durante su carrera el Congreso abrazó pautas nacionalistas y proteccionistas en la economía, consideraba la empresa “estratégica” y dijo que no le gustaría tener la empresa privatizada.

“Cuando Bolsonaro despidió al presidente de Petrobras, en febrero, y alegó que no estaba pudiendo controlar el precio, se compró un problema que no dependía exclusivamente de él. Y el precio siguió subiendo”, explicó el profesor de la FGV.

Teixeira concluyó que la evaluación de privatizar Petrobras puede tratarse de una lectura equivocada del remedio para contener los precios, que se están convirtiendo en una “bomba para la popularidad” del presidente brasileño.

Más allá del aumento del precio internacional del petróleo, el analista consideró que parte de la caída del real, una de las monedas más depreciadas en 2021, depende también de factores internos.

“Hay un empobrecimiento rápido de la población, una precarización del trabajo y una perspectiva inflacionaria que no deja ver una reversión rápida. El gobierno imagina que el problema está en los otros, pero Brasil tiene serios problemas de cambio por la inestabilidad política y jurídica, y eso termina impactando en los precios de los combustibles”, agregó Teixeira.ß

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