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"Llegaron de noche", el deber de defender la verdad de la muerte de Ellacuría

Málaga (España), 21 mar (EFE).- Imanol Uribe llegó hoy a Málaga (Sur de España) para presentar su última película, "Llegaron de noche", con un guion basado en la historia real de la única testigo del crimen de los jesuitas en El Salvador, en la que fue asesinado el sacerdote y teólogo de la liberación, Ignacio Ellacuría.

"Creo que esta película tiene, por lo menos, la función de traer al presente lo que ocurrió y rememorarlo", dijo el director vasco en una rueda de prensa en Málaga, donde la película compite en la Sección Oficial de la 25 edición del Festival de Cine de Málaga.

El realizador compareció junto a Juana Acosta, que da vida a Lucía, la limpiadora de la universidad donde vivían y fueron asesinados los sacerdotes, y única testigo del crimen; Carmelo Gómez, como el padre Tojeira, en su regreso "puntual" al cine, según se apresuró a precisar el actor español, y a Ben Temple, que interpreta al padre Tipton, mediador cuando la familia de Lucía peor lo estaba pasando.

"En este momento en el que la verdad está tan disociada y todo son 'fakes' y no sabes qué defender, el ejemplo de esta mujer humilde, que se jugó la vida -literalmente-, por defender la verdad, aun sin entender por qué no podía contarla -explicó Uribe-, me parece el mejor hilo conductor para contar la matanza de los jesuitas que defendían la Teología de la Liberación, a los que yo admiraba muchísimo".

Uribe, nacido en El Salvador y educado con los jesuitas, tenía pendiente contar esta historia ocurrida en 1989, un suceso que ha permanecido fresco en su memoria.

Con guion de Daniel Cebrián, también presente en Málaga junto a los productores Gerardo Herrero (Tornasol) y María Luisa Gutiérrez (Bowfinger), "Llegaron de noche" se puso inesperadamente de actualidad debido a que, 32 años más tarde, el caso de la matanza se reabrió tras la anulación el pasado año del proceso contra los autores intelectuales del asesinato.

El juicio, celebrado en la Audiencia Nacional de España hace un par de semanas, concluyó con uno de los militares implicados, Inocencio Montano, condenado a 133 años y 4 meses de cárcel por aquel asesinato la noche del 15 al 16 de noviembre de 1989.

"La noticia nos pilló con la película rodada y terminando. Por lo menos a este le han caído 130 años, pero a la mayoría de los culpables los amnistiaron inmediatamente y prácticamente todos están de rositas por la calle", se lamentó el director, aunque celebra que el caso se haya reabierto en El Salvador y haya una orden de detención contra el presidente Cristiani "para que se presente a juicio, porque quería escabullirse".

"Algo se mueve ahí, y si la película puede aportar algo, fantástico", resumió, con una sonrisa en la cara.

La imposibilidad de rodar en El Salvador hizo que la producción se trasladara a Cali, ciudad natal de Juana Acosta, que por su parte dedicó meses a preparar el papel de Lucía con la propia Lucía, en su casa de California -no dice el lugar concreto por miedo, explica la actriz colombiana-, aun cuando han pasado más de 30 años de la terrorífica experiencia.

Lucía y su familia fueron engañados por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos, que los retuvieron y torturaron para que se echasen atrás en la versión de que los autores de la matanza de los jesuitas habían sido militares.

De ahí viene el nombre de la película, de la premonición del propio Ellacuría (Karra Elejalde) quien, en un momento de la película, comenta a sus compañeros "Si me matan de día sabrán que ha sido la guerrilla, pero si llegan de noche, serán los militares".

Carmelo Gómez interpreta al padre Tojeria, uno de los supervivientes de la matanza, "no como un personaje, sino alguien lo mas parecido a la persona", comentó Gómez, que asegura haberse conmovido el tiempo que convivió con los jesuitas para preparar la película por "cómo afrontan el compromiso con la vida, y con la muerte".

"Llegaron de noche", explica Gómez, "es una tragedia, con todos sus ingredientes, contada a través de una mirada fascinante, que es la de Juana (Lucía)".

Gerardo Herrero agradeció la colaboración de los jesuitas, que aportaron "un montón de información" y el magnífico contacto de Lucía.

Por su parte, Gutiérrez abundó que "esta película había que contarla; desgraciadamente, es muy actual, y ojalá sirva para remover conciencias y que se haga justicia sobre lo que pasó".

"Yo creo que solo porque se haga justicia para esa familia que ha tenido que huir de su país del horror de una guerra como estamos viendo ahora tantas familias en Ucrania, solo por ellos, por honrarlos a ellos, debería ser vista esta película", concluyó Acosta.

(c) Agencia EFE