Llegan a Italia los dieciocho pescadores retenidos en Libia desde septiembre

Agencia EFE
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Roma, 20 dic (EFE).- Los dieciocho pescadores arrestados en Libia hace más de cien días acusados de faenar en sus aguas regresaron hoy al puerto siciliano de Mazara del Vallo (sur) tres días después de ser liberados y fueron recibidos con emoción por sus allegados.

Los marineros llegaron al puerto siciliano del que partieron hace ciento diez días a bordo de sus dos barcos, "Medinea" y "Antartide", y en los tres días de travesía de vuelta a casa han sido escoltados por la Marina italiana.

En señal de bienvenida, al entrar en el puerto de Mazara del Vallo fueron recibidos con las sirenas de toda la flota de este municipio pesquero, situado en el extremo occidental de Sicilia.

En el muelle les esperaban bajo la lluvia sus familias, que en estas semanas no han dejado de exigir la intervención del Gobierno para rescatar a los marineros, pero también autoridades como el alcalde, Salvatore Quinci, y el obispo, monseñor Domenico Mogavero.

Antes de volver a abrazar a sus parientes y amigos, los dieciocho pescadores tuvieron que someterse a las pruebas del coronavirus, aunque todos dieron negativo, según los medios locales.

Los marineros pusieron así fin a una odisea que empezó el 1 de septiembre, cuando las dos naves en las que faenaban en aguas del Mediterráneo central fueron interceptadas por soldados del mariscal Jalifa Hafter, el hombre fuerte del este de la fracturada Libia.

En la noche de aquel día pescaban con otras siete embarcaciones de Mazara a unas 40 millas de la costa libia de Bengasi, cuando una patrullera del país magrebí se acercó y empezó a disparar al aire, apresando dos barcos italianos.

En total arrestaron a dieciocho pescadores: ocho italianos, seis tunecinos, dos filipinos y dos senegaleses.

Su liberación llegó después de que el pasado jueves el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, y su ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, se desplazaran a Bengasi para tratar el asunto.

Durante su cautiverio los pescadores han asegurado que nunca sufrieron violencia pero sí fueron "tratados como terroristas".

Les hicieron cambiar de prisión hasta en cuatro ocasiones, una de ellas era subterránea, y han asegurado que experimentaron "presiones psicológicas y humillaciones".

La zona en la que fueron apresados son aguas internacionales, según los tratados, y los pescadores sicilianos acuden a ellas sobre todo en busca de la famosa gamba roja de Mazara, muy apreciada en los mercados de todo el mundo.

Sin embargo en 2005, el entonces líder libio, Muamar Gadafi, decidió unilateralmente extender de las 12 a las 74 millas su denominada Zona Económica Exclusiva y considerar pesca ilegal la actividad de todos los pesqueros en esa área.

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