¿Llamada perdida? Calculando el coste de cancelar el MWC

Por Douglas Busvine
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¿Llamada perdida? Calculando el coste de cancelar el MWC

Un hombre en la Fira de Barcelona después de que el Mobile World Congress (MWC) fuera cancelado, en Barcelona, España, el 13 de febrero de 2020

Por Douglas Busvine

BERLÍN, 13 feb (Reuters) - Para un evento destinado a mostrar el poder de las telecomunicaciones, la cancelación del Mobile World Congress de este año en Barcelona sin un plan alternativo que lo respalde ha dejado perplejos a muchos en el sector del billón de dólares.

La decisión del miércoles de cancelar la mayor reunión anual de la industria de las telecomunicaciones por temor al nuevo coronavirus, que aún no ha llegado a la península, ha dejado un agujero en los presupuestos de marketing y ha supuesto un golpe de 500 millones de dólares a la economía local.

También ha suscitado dudas sobre si el evento de cuatro días, que atrajo a 110.000 visitantes el año pasado, se ha vuelto demasiado grande para su propio bien, al tiempo que ha perdido la oportunidad de utilizar la misma tecnología de comunicaciones que se supone que debe destacar. Sony y Nokia dijeron después de retirarse del evento que en su lugar realizarían sus lanzamientos de productos a través de Internet, mientras que la empresa surcoreana Samsung Electronics mostró un nuevo teléfono plegable en un evento separado en San Francisco la semana pasada.

La crisis comenzó hace ocho días cuando la surcoreana LG Electronics se convirtió en la primera compañía en retirarse del Mobile, provocando un aluvión de cancelaciones.

"Toda la idea, que es recibir a cientos de miles de personas para que se reúnan, se va a la basura", dijo Mike Rosenberg, profesor asociado de la escuela de negocios IESE en Barcelona, sobre la decisión de cancelar el evento programado para febrero.

Rosenberg, especialista en estrategia de crisis y planificación de escenarios, dijo que con China todavía luchando contra lo peor del brote de coronavirus, la próxima gran conferencia de la GSMA en Shanghái este verano también podría estar en peligro.

La provincia china en el epicentro del brote de coronavirus informó de un aumento récord de muertes y miles de casos más el jueves bajo un nuevo método de diagnóstico, lo que plantea nuevas preguntas sobre la escala de la crisis.

Hasta ahora España sólo ha informado de dos casos de coronavirus, uno en las islas Canarias y otro en la isla mediterránea de Mallorca.

¿NOS VEMOS EL AÑO QUE VIENE?

Aunque los grandes participantes pueden asumir el coste, cientos de empresas más pequeñas para las cuales el MWC es el gran evento de su agenda de marketing pueden pensar dos veces en regresar, dijeron los analistas. "Ahora se enfrentan al reto de tener que averiguar cuál es la mejor manera de rescatar algo", dijo Ben Wood, jefe de investigación de la consultora CCS Insight.

En una muestra de unidad, los líderes de la GSMA celebraron una conferencia de prensa conjunta con los líderes políticos locales el jueves, prometiendo trabajar para organizar la edición del evento del próximo año, que se celebra en Barcelona desde 2006.

Sin embargo, el director general de la asociación de operadores de telecomunicaciones Mats Granryd, se enfrentó a duras preguntas de los periodistas tras admitir que el seguro que la GSMA contrata en nombre de los expositores no cubre un evento como el brote de coronavirus.

"No hay forma de asegurarse ante una situación de fuerza mayor", dijo Granryd.

Ramón Fernández, director financiero del operador francés Orange, dijo que la cancelación "nos va a costar un poco de dinero, al igual que le va a costar un poco de dinero a todos los que habían planeado ir". "Encontraremos una manera de continuar el diálogo", añadió. "Algunos de los que habían planeado ir nos han escrito para decir: 'Encontrémonos en París, ya que no podremos vernos en Barcelona'. Las agendas se están llenando a la velocidad del rayo".

Comunicar su decisión también puso a prueba la máquina de relaciones públicas de la GSMA. Incluso cuando las cancelaciones se multiplicaron y se habló el miércoles de que la decisión de cancelar el evento era inminente, la GSMA seguía enviando invitaciones a los medios de comunicación.

El golpe final llegó cuando las empresas de telecomunicaciones europeas que forman su núcleo de miembros principal se retiraron en bloque, obligando a la GSMA a ceder a lo inevitable.

Granryd dijo al personal en un correo electrónico que estaba "profundamente entristecido".

"El equipo que ha trabajado en esta crisis se ha basado en hechos, ha tomado medidas apropiadas y se ha comunicado tanto con el exterior como con el interior en tiempo real".


(Información adicional de Jordi Rubio y May Ponzo en Barcelona, Isla Binnie en Madrid y Mathieu Rosemain en Paris; editado por Alexander Smith; traducido por Andrea Ariet en la redacción de Gdansk)