Llamada al diálogo por parte del Gobierno argentino tras el ataque a Fernández

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Buenos Aires, 8 sep (EFE).- El Gobierno argentino insistió este jueves con la llamada al diálogo con la oposición tras el atentado a la vicepresidenta Cristina Fernández, pese a la desconfianza de sus rivales políticos ante las acusaciones del oficialismo sobre los discursos de odio como promotores del ataque.

La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, indicó que el pacto democrático de 1983 “se puso en zozobra” el 1 de septiembre con el intento de magnicidio a Fernández y que “tiene que ser ratificado” por lo que “diferentes funcionarios del Gobierno, en el Ejecutivo y en el Congreso están llevando adelante las conversaciones”.

Es el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, quien está conversando "con pares de la oposición para ver cuál es la mejor manera de consolidar una Argentina nuevamente en paz y democrática", dijo Cerruti en rueda de prensa celebrada en la Casa Rosada, sede del Ejecutivo.

Se trata del mismo ministro que, un día después del ataque, señaló que fue resultado del “clima de odio y revancha” sembrado por “toneladas de editoriales en diarios, televisión y radios dándole lugar a los discursos violentos”.

El ataque a la vicepresidenta ocurrió el 1 de septiembre, cuando un hombre engatilló dos veces un arma, a centímetros de su cara, mientras la vicepresidenta saludaba a sus seguidores a las puertas de su casa, en el barrio capitalino de Recoleta.

Desde el 22 de agosto, cuando se conoció la petición de 12 años de cárcel contra ella en un juicio por presunta corrupción, los incondicionales de Fernández están apostados en los alrededores de su domicilio.

En cadena nacional, en la misma noche del ataque, el presidente argentino, Alberto Fernández, dijo que la convivencia democrática se había "quebrado por el discurso del odio que se ha esparcido desde diferentes espacios políticos, judiciales y mediáticos".

Cerruti insistió este jueves en que el presidente entiende que hay que replantearse "como sociedad" si hay que seguir "en esta senda en la cual un sector de la sociedad cree que el resto no merece vivir en la sociedad".

La portavoz explicó que, desde la comparecencia del presidente el día del ataque, el Gobierno entiende que se trató de “una expresión que se fue construyendo” cuando “se van cruzando líneas y se van cruzando límites en una sociedad en la cual está permitido construir un personaje, un otro, que puede ser exterminado”, lo que en “determinadas personalidades tiene una repercusión particular”.

(c) Agencia EFE