¡Más literatura y menos pantalla! plantea Vargas Llosa en tiempos de redes sociales

El escritor peruano Mario Vargas Llosa en la Feria del Libro de Buenos Aires, el 3 de mayo de 2017 (AFP/Archivos | Eitan Abramovich)

"Aprender a leer fue lo mejor que me ha pasado en la vida", confesó Mario Vargas Llosa este miércoles en Buenos Aires. El premio Nobel bregó por fomentar la literatura, preocupado por lo que llamó la 'lectura fácil de las pantallas' en la era de las redes sociales.

Cual travesura del destino su conferencia en la 43ª Feria del Libro de la capital argentina coincidió con un apagón de la red de mensajería Whatsapp que contrarió a un auditorio colmado para escuchar al escritor peruano y al ensayista y exdiplomático chileno Jorge Edwards.

?La revolución de la comunicaciones debería estar equilibrada con una educación que no sólo prepare espectadores sino también lectores", dijo el creador de la "Fiesta del Chivo" (2000).

Vargas Llosa sostuvo que "la literatura que se escribe para la pantalla es distinta que aquella escrita para el papel".

"Leer a (James) Joyce, (Marcel) Proust o (William) Faulkner exigen un esfuerzo intelectual. Y no creo que sea un prejuicio" hacia lo que se publica en Internet, consideró.

Vargas Llosa sostuvo que "la pantalla tiende a un tipo de comunicación que llegue a un gran público y por tanto exige de quien escribe para ella esa facilidad que reduce el esfuerzo intelectual del lector".

"Si la cultura deja de hacer esfuerzo intelectual deja de cumplir su rol fundamental porque el espíritu crítico se empobrece y puede llegar a desaparecer", alertó.

Vargas Llosa consideró que "la función de la literatura no es solo producir placer sino esa sensación de disconformidad que ha sido la base del progreso" de las sociedades.

También alertó sobre la vulnerabilidad de la sociedad frente a la eventual manipulación de la información en los medios electrónicos.

"Lo que llega a la pantalla puede ser manipulado de una manera que difícilmente pueda serlo en los libros", dijo.

A su turno Edwards se definió como "un torpe electrónico que aún no tiene idea de cómo manejar una tablet".

El escritor chileno señaló también un alejamiento entre la política y la literatura.

"Los presidentes que conocí eran lectores, la lectura era natural en la vieja política, había una conexión evidente entre la cultura y la política. Esa conexión hoy es dudosa", concluyó.