Análisis: EEUU finca esperanzas en Egipto

WASHINGTON (AP) — Estados Unidos confía en Egipto.

Mediante una intensa diplomacia, el gobierno del presidente Barack Obama contribuyó a concretar un alto el fuego que hace recaer en el nuevo gobierno islamista de Egipto la gran responsabilidad de garantizar que Hamas ponga fin al lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza.

Si Egipto hace buenas las expectativas, Washington habrá redescubierto al fiel aliado regional que no tenía luego que una revuelta popular derrocó al autócrata Hosni Mubarak el año pasado. De lo contrario, la perjudicada será la estabilidad en toda la región.

Mucho depende de que el acuerdo de tregua que negoció el presidente egipcio Mohammed Morsi sea duradero y no sólo detenga el conflicto abierto entre los bandos sino que ponga fin definitivo a los ataques con cohetes disparados desde Gaza contra el sur de Israel, que se habían incrementado en los últimos meses. En la semana que duró el enfrentamiento, murieron más de 160 palestinos y seis israelíes.

En El Cairo, al lado del ministro de relaciones exteriores de Morsi, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, dijo que el acuerdo contribuirá a mejorar las condiciones de los 1,5 millones de habitantes de Gaza al tiempo que ofrecerá mayor seguridad al estado judío, aunque por la intensidad de los más recientes acontecimientos nadie canta victoria todavía.

Funcionarios estadounidenses enterados de la más reciente misión diplomática que Clinton efectúo de último minuto y de manera itinerante han advertido que no deben emitirse juicios de ninguna especie sobre el acuerdo hasta la consolidación del alto el fuego.

Sin embargo, Estados Unidos confía en la conducción de Morsi hacia la paz. El ex dirigente de la Hermandad Musulmana aumentó su prestigio tras superar su primera crisis internacional importante y ahora tiene el antecedente de ser alguien con capacidad para mediar entre ambos enemigos jurados, aspecto que se le niega a Estados Unidos porque éste considera a Hamas una organización terrorista y no permite la comunicación entre funcionarios estadounidenses e integrantes de esa agrupación.

Horas después de la cesación de las hostilidades, Morsi parecía haber persuadido a Hamas —ramificación de la Hermandad— para que acatara las condiciones del acuerdo.

Morsi de inmediato se ganó los elogios de Washington; el presidente Barack Obama agradeció a Morsi "por sus esfuerzos para lograr un alto el fuego sustentable y por su liderazgo personal en las negociaciones para (impulsar) la propuesta de un alto el fuego".

En lo que fue la sexta llamada telefónica entre ambos en la última semana, Obama exaltó el miércoles el "compromiso con la seguridad regional" expresado por Morsi y ambos coincidieron en trabajar con vistas a una "solución más duradera a la situación en Gaza", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Evidentemente la actual ronda diplomática fortaleció la relación entre Estados Unidos y Egipto que se había tensado en los 21 meses posteriores al derrocamiento de Mubarak.

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NOTA DEL EDITOR — Bradley Klapper y Matthew Lee cubren diplomacia y asuntos internacionales para The Associated Press.

An AP News Analysis

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