En un libro, palacios de Mesoamérica

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CIUDAD DE MÉXICO, julio 17 (EL UNIVERSAL).- Por primera vez en México se conjuntan en un libro las investigaciones que diversos especialistas han realizado sobre los palacios en Mesoamérica. El volumen titulado Las sedes del poder en Mesoamérica fue coordinado por la arqueóloga Linda Rosa Manzanilla, quien señala que con este trabajo se muestra el sentido que tuvo el poder en diferentes épocas a través de 15 ensayos de 18 investigadores.

"El interés que tuve para invitar a estos 18 investigadores era para contribuir en el primer volumen que se publica en México sobre palacios de Mesoamérica, ubicados no sólo en regiones distintas, sino de tiempos distintos. En Estados Unidos hay varios volúmenes publicados sobre palacios mayas, pero en este caso se trata de palacios de diferentes partes y de tres momentos: Clásico, Epiclásico y Posclásico. Esto contribuirá a comprender cómo se transita del periodo Clásico, desde un poder simbólico, hasta el Posclásico con un poder económico y territorial. Es decir, el tránsito que hubo de distintas formas de poder", declara la integrante de El Colegio Nacional.

En los ensayos se analizan palacios como Xalla (Teotihuacán), Palenque, Xochicalco (Morelos), Monte Albán; así como los de Aguteca y Ceibal en Guatemala, entre otros, que fueron edificados en el periodo Clásico (300- 900 d.C.), Epiclásico (700- 1000 d.C.) y Posclásico (950-1521 d.C).

"En el Clásico, sobre todo en el centro de México, tenemos la primera manifestación de un Estado, en Teotihuacán, donde hay una estructura más corporativa, más de grupos sociales y no de individuos a la cabeza del gobierno, de tal manera que se diluye la posibilidad que los arqueólogos tenemos de detectar dónde está el palacio de quienes gobiernan, porque hay muchas residencias de diversas características, pues hay la posibilidad de que Teotihuacán hubiera un cogobierno".

Sin embargo, la investigadora de la UNAM detalla que no sólo hay un tipo de poder, sino que en tiempos de Mesoamérica se pueden distinguir el económico, es decir, los recursos, la mano de obra y redes de intercambio; el político, que se ejerce sobre la gente y el territorio; y el poder simbólico, a partir de los establecido en ceremonias, conocimiento, calendario, escritura.

En el libro editado por la UNAM y El Colegio de México, Manzanilla participa con el ensayo "El palacio de Xalla en Teotihuacán. Una posible sede del poder compartido", en el que explica los hallazgos con los que se ha encontrado, pero también la estructura social que había y las características que definen a las edificaciones.

Después de 14 temporadas de campo, la arqueóloga señala que apenas ha abordado un tercio central del conjunto palaciego ubicado a poco más de 200 metros al norte de la Pirámide del Sol, en Teotihuacán.

Manzanilla ha propuesto que en ese espacio de 55 mil metros cuadrados hubo un cogobierno: "Ningún arqueólogo en Teotihuacán ha encontrado tumbas reales. Hasta ahora no hemos podido comprobar quiénes fueron los gobernantes. Si todo sale bien, haré otra temporada de campo a finales de este año".

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