Liberia: Buscan atención mental para sobrevivientes de ébola

Por CARLEY PETESCH y JONATHAN PAYE-LAYLEH

MONROVIA, Liberia (AP) — El mortal brote de ébola que siguió a la reciente guerra civil en Liberia dejó secuelas mentales en muchas personas y el gobierno busca ahora atenderlas con asistencia del Centro Carter de Estados Unidos.

"Después de la guerra civil, la gente no tuvo suficiente orientación. Tenemos personas que están sufriendo depresión postraumática", dijo el doctor Francis Kateh, viceministro de salud y principal director médico de Liberia.

"Después llegó el ébola y se sumó a lo que ya estaba ocurriendo", agregó.

Una de las personas afectadas, Patrick Fallah, de 30 años, dijo que "a veces cuando recuerdo la muerte de mi hijo y de otras personas que fallecieron en la unidad de tratamiento del ébola, no tengo ganas de hablar con nadie".

"Me duele tanto que no estoy concentrado en lo que esté haciendo", afirmó Fallah, presidente de la Red Nacional de Sobrevivientes del Ébola en Liberia. El hombre perdió a su vástago de ocho meses y a su madrastra.

El trauma del brote de ébola más mortal del mundo, en el que fallecieron más de 11.300 personas, principalmente en Liberia, Sierra Leona y Guinea, ha dejado a muchos sobrevivientes en una lucha que para preocupación de algunos jamás llegará a su fin.

Sin embargo, Liberia, uno de los países más pobres del mundo y con un sólo psiquiatra, ha anunciado la meta ambiciosa de ampliar el acceso a la atención de salud mental para el 70% de su población en los próximos años.

La Organización Mundial de la Salud declaró en junio el fin del brote del ébola y calculó que más de 10.000 personas infectadas sobrevivieron en los tres países de África occidental, de ellas 4.000 en Liberia.

Cuando la atención del mundo ha virado hacia otras crisis, muchos sobrevivientes del ébola todavía enfrentan las consecuencias psicológicas de la epidemia, siente culpa de su pasado y les preocupa su futuro sin recursos para enfrentar el dolor.

La salud mental es a menudo un gasto que rebasa la capacidad de los países muy pobres. Liberia continúa teniendo dificultades para reconstruir sus servicios básicos de salud después de más de una década de guerras civiles que dejaron un cuarto de millón de personas muertas, muchas asesinadas por combatientes drogados y menores de edad que adquirieron fama por mutilar extremidades.

Después llegó el ébola, que causó temor entre los liberianos debido a la falta de una cura para el mal y la infección por contacto directo con fluidos del cuerpo de los enfermos. Muchas personas se volvieron muy miedosas de tocar a otras o para consolarlas mientras aumentaba la cifra de fallecimientos.

El Centro Carter de Estados Unidos ayuda al adiestramiento de trabajadores médicos en Liberia para que identifiquen problemas de salud mental. El mes pasado, 21 médicos especializados en salud mental para niños y adolescentes concluyeron el curso de capacitación.

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Petesch informó desde Dakar, Senegal.