Liberan a venezolano que había solicitado asilo en Miami

Por GISELA SALOMON

MIAMI (AP) — Un joven que huyó de Venezuela tras haber sido acusado de fomentar la violencia callejera junto al líder opositor Leopoldo López fue liberado el jueves después de haber permanecido un día preso en un centro de detención de inmigrantes del sur de la Florida.

Marco Coello, quien solicitó asilo político en Estados Unidos en septiembre de 2015, fue arrestado el miércoles en las oficinas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración, a donde había sido citado una semana antes por las autoridades.

“Salió de Krome. Ya no está allí”, expresó a The Associated Press un funcionario de la policía de inmigración que pidió mantener su nombre en el anonimato bajo la política del organismo conocido como ICE por su nombre en inglés. No ofreció otros detalles, pero la tarde del jueves la abogada del venezolano expresó su satisfacción ante la noticia.

"Estoy feliz", dijo Elizabeth Blandon a la AP. Sin embargo, agregó, "todavía sigo con la curiosidad de saber por qué lo detuvieron sin escuchar su caso de asilo".

El joven de 22 años acudió a su cita pensando que se trataba de una entrevista para su caso de asilo, pero lo arrestaron dos policías de inmigración que luego lo trasladaron al centro de detención de inmigrantes de Krome, en la vecina ciudad de Homestead, explicó Blandon a la AP.

La defensora había denunciado la detención como “arbitraria” y alertó que la vida de su cliente corría riesgo de ser deportado a Venezuela. “A él lo matarían. Hay tantas personas que conocen su caso que no duraría mucho tiempo. No aguanta que lo detengan de nuevo”, aseguró Blandon.

Por su parte, ICE dijo que Coello fue detenido por una contravención y porque no salió del país de acuerdo a lo estipulado en las condiciones de su visa. “Como resultado, violó los términos de su estatus de no inmigrante en Estados Unidos”, expresó el organismo en una declaración escrita de un párrafo. Agregó que tal como lo ha manifestado el secretario de Seguridad Interna, John Kelly, todos aquellos que hayan violado las leyes de inmigración podrían ser detenidos y, si tienen una orden final de deportación, repatriados.

La abogada dijo que Coello permanecía legalmente en el país porque nunca le negaron el asilo político y aún no ha sido entrevistado por las autoridades de inmigración. ICE no dio detalles sobre el delito que habría cometido Coello y Blandon dijo que no había sido notificada y desconocía de qué se trataba.

Tras presentar la solicitud de asilo en Estados Unidos, los extranjeros reciben un documento de las autoridades que les notifica que tienen autorización de permanecer en el país hasta que se resuelva su caso.

“El alegato de ICE (sobre Cohelo) responde a una motivación política del gobierno de (el presidente Donald) Trump”, consideró el abogado de inmigración Julio Henriquez en entrevista telefónica con la AP. “En el caso de Coello está bastante claro que hay sustento para un caso de asilo”, aseguró.

Trump ha impulsado una política de inmigración de mano dura que apunta principalmente a deportar a extranjeros que han cometido delitos en este país.

Coello, quien es considerado un prófugo de la justicia venezolana y cuyos padres también han solicitado asilo político, participó junto a cientos de personas en una serie de protestas de 2014. Junto a otros tres jóvenes, fue acusado de aliarse con López y enjuiciado por fomentar la violencia en las protestas.

Durante meses Coello se presentó en los tribunales junto a sus padres y los otros jóvenes, pero antes de una de las últimas audiencias del juicio desapareció. Las autoridades emitieron una orden de arresto y suspendieron las audiencias temporalmente, hasta que el joven apareció en Miami.

Grupos internacionales de derechos humanos consideraron que el juicio de López fue un show y acusaron al gobierno de querer sacar de la vista pública a uno de sus fervientes críticos. López fue condenado a 14 años de prisión.

Henriquez coincidió con la abogada de Coello al asegurar que la vida del venezolano correría riesgo en su país de ser deportado. “Existe un riesgo elevado si vuelve a Venezuela. Los demás fueron condenados y la indicación es que él sería condenado y encarcelado”, aseguró tras recordar que tras las protestas de 2014 sufrió depresión y estrés postraumático.

Los venezolanos encabezaron la lista de extranjeros que pidieron asilo político en Estados Unidos en 2016 con unas 18.000 solicitudes, un incremento de 146% respecto de 2015, de acuerdo con estadísticas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos. No todos los pedidos son aceptados.

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Editores: La periodista de la AP Hannah Dreier contribuyó con esta información desde Caracas.