Liberan a crías de cocodrilo en laguna de Chiricahueto en Sinaloa

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CULIACÁN, Sin., noviembre 21 (EL UNIVERSAL).- En la laguna de Chiricahueto, ubicada en la sindicatura de Eldorado, en Culiacán, fueron liberadas 280 crías de cocodrilo americano, ejemplares que forman parte de su reproducción en la Unidad de Manejo Ambiental que desde hace treinta años creó el comunero Heriberto Salomón Arellanes, conocido como "Beto Caimán" Jesús Tesemi Avendaño Gutiérrez, director de Normatividad Ambiental de la Secretaria de Desarrollo Sustentable alabó la actitud de Beto Caimán, quien a lo largo de tres décadas ha contribuido a preservar esta especie en peligro de extinción.

El funcionario, que presidió la liberación de las 280 crías de estos pequeños reptiles, observó que la peor amenaza contra ellos es la destrucción de su hábitat por las actividades humanas, la contaminación de la zona y la caza humana. Avendaño Gutiérrez destacó que en forma reciente el trabajo de la conservación del cocodrilo americano en la laguna de Chiricahueto fue motivo de reconocimiento por el gobernador del estado, Quirino Ordaz, quien entregó una mención honorifica al Mérito Ecológico a Heriberto Salomón.

El funcionario estatal exhortó a la población a contribuir con el cuidado de los recursos naturales para que mejore las condiciones de reproducción de especies amenazadas por el cambio climático, como es el caso de estos reptiles que sirven en la conservación ambiental de la zona al cazar animales que podían convertirse en una plaga. Beto Caimán detalló que su labor consiste en recolectar los huevos de los cocodrilos que son depositados en los alrededores de la Laguna de Chiricahueto, en la sindicatura de El Dorado, los cuales incuba por un periodo de tres meses y los alimenta hasta que alcanzan un tamaño adecuado para liberarlos.

Julio Mendivil, promotor de la conservación de esta especie expuso que gracias al manejo reproductivo de las crías, 80 por ciento de ellas pueden alcanzar su vida adulta; de no realizar esta acción, solo un uno por ciento sobreviviría en las condiciones naturales.

Arellanes no descartó que esta especie se vea amenazada por personas que los cazan para comérselos y sus áreas reproductoras se acortan con el crecimiento de las granjas acuícolas, donde se cultiva camarón en aguas salobres. El ambientalista y protector de esta especie en vías de extinción, en octubre pasado explicó que la presencia de estos animales en canales y drenes es más frecuente, derivado de la construcción de nuevas granjas acuícolas que invaden su territorio y la generación de descargas de aguas negras en su hábitat.