"Lesa majestad": la ONU le pide a la monarquía tailandesa que no castigue las críticas que recibe

LA NACION
·2  min de lectura

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (Acnudh) de la ONU acusó a la monarquía tailandesa de violar la libertad de expresión y reunión en el país asiático. Además, solicitó al Gobierno que se cambie la ley de "lesa majestad" que impide a los ciudadanos insultar, difamar o amenazar a la familia real. Las penas son de tres a 15 años.

Una temida ley para evitar que se critique a la monarquía en Tailandia vuelve pese a las protestas

Según aclaró la ONU en el pedido publicado en su página oficial, en las últimas semanas se aplicó esa ley a 35 personas, de las cuales la más joven fue un ciudadano de 16 años. Esto generó alerta en el organismo internacional. "Estamos particularmente alarmados de que ayer (por el martes 17 de diciembre) la policía presentara al activista de 16 años ante el Tribunal de Menores una solicitud de orden de detención", afirmó Ravina Shamdasani, portavoz del Acnudh en Ginebra.

Además, añadió que durante la última década, a través de varios mecanismos de derechos humanos, la ONU solicitó repetidamente a Tailandia que alinee la ley con las obligaciones internacionales del país. "Es extremadamente decepcionante que después de un período de dos años sin ningún caso, de repente estemos presenciando un gran número y, sorprendentemente, ahora también contra un menor", advirtió Shamdasani.

Vale recordar, que desde julio pasado, miles de tailandeses salieron a la calle para manifestarse de forma pacífica a favor de una democracia y contra el rey Maha Vajiralongkorn, también conocido como Rama. En solo unos meses, Tailandia se ha transformado de un país donde las críticas a la monarquía solo se susurraban a un lugar donde los manifestantes llegaron a pintar con aerosol "el rey ha muerto" en las calles de Bangkok.

Según explicaron desde la ONU, el organismo internacional está preocupado porque los activistas también debieron enfrentar otros cargos penales graves, como sedición y delitos en virtud de la ley de delitos informáticos.

Finalmente, Shamdasani indicó: "Pedimos al Gobierno de Tailandia que detenga el uso repetido de cargos penales tan graves contra personas por ejercer sus derechos a la libertad de expresión pacífica y reunión pacífica. Las personas deberían poder ejercer estos derechos sin temor a represalias".