Messi carga contra Bartomeu sin abrir la boca

Hasta tres rivales tratan de robarle el balón a un Leo Messi que domina el cuero. (Foto Jose Breton/Pics Action/NurPhoto via Getty Images)

Leo Messi no entiende de crisis institucionales, difamaciones por redes sociales o caos estructural. El ‘10’ azulgrana sigue a lo suyo. Por ello, mientras el público del Camp Nou señaló con una pañolada a quien trata de desprestigiar a la plantilla, Bartomeu y sus secuaces, el rosarino clavó un póker de tantos para demostrar al mundo que, pese a que la directiva trate de autodestruir al club, él siempre acudirá al rescate de la entidad catalana. Por encima de una atroz gestión empresarial, el guante del argentino se encarga de elevar la pelota y señalar la incompetencia del palco.

De este modo, entre las reverencias al astro rosarino y las voraces críticas a Bartomeu, Messi ha vuelto a enseñar que su importancia no se puede calibrar y que su figura está a años luz de la de una junta que ha tratado en múltiples ocasiones de desprestigiarlo. Cuanto más tratan de colocar a Messi como una especie de dictador de puertas para adentro que hace y deshace a su antojo, más claro queda que el día que el argentino se retire, no habrá palabras de consuelo posibles para tapar su simbolismo.

En esta línea, la directiva encabezada por Bartomeu no solo no ha podido poner en contra al público azulgrana, si no que, además, se ha visto acorralada a escasos meses de unas elecciones que podrían significar el fin de una época negra al frente del club. Ni siquiera con el enfrentamiento abierto entre Abidal y la plantilla, Messi se ha visto debilitado. De hecho, su faceta como líder y defensor de la plantilla se ha realzado para poner contra las cuerdas a unos mandatarios que cada día tienen más enemigos.

Termómetro del club, portavoz y presidente no escogido en las urnas como es Messi, el argentino aporta en el césped la estabilidad que falta en el palco. Además, Leo es plenamente consciente de las carencias estructurales que presenta la plantilla a consecuencia de una planificación deportiva veraniega que ha dejado mucho que desear. Así, cuando esta semana le preguntaron sobre las posibilidades reales de ganar la Copa de Europa, el ‘10’ contestó que “no creo que hoy por hoy nos alcance como estamos para poder pelear por la Champions”.

En la semana que puede marcar el rumbo del Barça en la Champions League y la Liga, el albiceleste ha disipado las dudas en el terreno de juego, ha fortalecido la moral del grupo y ya ha conseguido que el club azulgrana pueda llegar como líder al vital partido del Santiago Bernabéu. Messi suma y sigue mientras la directiva trata de restar y dividir. No saben que el argentino se crece ante la adversidad aún cuando viene de la manzana podrida que dirige al club.

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