Legisladores mexicanos impulsan amplia prohibición de pesticidas que alarma a grupos agrícolas

FOTO DE ARCHIVO: Agricultores estadounidenses aumentan la presión sobre México para que suavice inminente prohibición del maíz transgénico

Por Cassandra Garrison

CIUDAD DE MÉXICO, 9 nov (Reuters) - Una amplia coalición de legisladores mexicanos está presionando por la prohibición de casi 200 químicos utilizados en plaguicidas, argumentando que ponen en peligro la salud humana, un plan que ha alarmado a agricultores temerosos de que la medida pueda devastar la producción local de alimentos.

Existe un movimiento creciente en México contra el uso de pesticidas y cultivos modificados genéticamente, pero algunos miembros del Gobierno han dicho que la última propuesta va demasiado lejos, demasiado rápido.

México ya ha empezado a eliminar el herbicida glifosato, presente en el Roundup, a través de un decreto presidencial que pretende prohibir el maíz modificado genéticamente en 2024.

En los próximos días, se espera que comisiones del Senado sopesen el apoyo al plan para eliminar gradualmente en 2024 unos 183 productos químicos contenidos en plaguicidas de uso común en la agricultura, jardinería y los hogares.

Si es avalado, se someterá a votación en el pleno del Senado y luego irá a la Cámara de Diputados para su discusión y aprobación.

El plan cuenta con el apoyo de senadores del gobernante partido Morena, del presidente Andrés López Obrador, de la oposición, de la jefa de la comisión de salud de la cámara alta y del subsecretario de Agricultura de México, Víctor Suárez.

La propuesta de ley impulsa alternativas como los bioinsumos, productos elaborados a partir de extractos de plantas o microorganismos para sustituir la necesidad de plaguicidas.

El proyecto enumera algunas sustancias químicas ya prohibidas de forma generalizada, como el DDT, pero también incluye los insecticidas Deltamethrin y Clothianidin, utilizados para tratar los cultivos y que se encuentran en algunos productos Raid.

S.C. Johnson, fabricante de Raid, no respondió a una solicitud de comentarios.

Los partidarios dicen que la propuesta pone a México en el centro de un movimiento mundial para restringir los plaguicidas peligrosos. Los críticos advierten que iría más allá de las medidas tomadas en otros países considerados duros con los pesticidas, como en Europa, que prohíben productos químicos permitidos en esos lugares.

"Habrá quien no esté de acuerdo (...) pero la mayoría estamos acompañando el proyecto de nuestro presidente y vamos a ganar la votación", dijo a Reuters Ana Lilia Rivera, una de as senadoras de Morena detrás de la iniciativa.

Cuestionado sobre la propuesta durante su conferencia de prensa matutina, López Obrador dijo que era importante poner la salud en primer lugar, pero no dio más detalles.

El principal grupo de empresarios agropecuarios de México, el CNA, que representa a más de dos millones de productores, calificó el proyecto de "ideológico" en un comunicado la semana pasada y advirtíó que podría tener efectos devastadores para los agricultores y los consumidores.

La Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos (UMFFAAC), que agrupa a alrededor del 35% del mercado de productos fitosanitarios, dijo que la prohibición eliminaría el 60% de los pesticidas actualmente registrados en México.

El presidente del grupo, Luis Eduardo González Cepeda, predijo un efecto dominó en el que el menor control de plagas reduciría los rendimientos mexicanos y aumentaría la dependencia de las importaciones.

"Por lo tanto, el agricultor dejaría de ser rentable su campo y dejaría de producir", consideró.

El subsecretario de Agricultura, Suárez, un crítico acérrimo de los agroquímicos, dijo que la iniciativa permite a México aplicar el llamado principio de precaución, un enfoque de "seguridad primero".

"Y cuando dice la industria: 'A ver, dame la evidencia científica de que hacen daño'. No, tú dame la evidencia científica que tus tóxicos no hacen daño. La prueba la tienes tú, no yo", dijo Suárez en una entrevista con Reuters en octubre.

Pero el jefe de Suárez, el secretario de Agricultura, Víctor Villalobos, advirtió al Senado el mes pasado que prohibir rápidamente los pesticidas podría llevar a la inseguridad alimentaria y al aumento de precios, lo que enfureció a algunos cercanos al presidente que pensaron que estaba desafiando el decreto de López Obrador.

Si se aprueba, la prohibición de los plaguicidas podría tener implicaciones para los socios comerciales de México, incluido Estados Unidos, según Sharon Bomer Lauritsen, exfuncionaria del gobierno estadounidense involucrada en negociaciones comerciales agrícolas.

México podría verse obligado a realizar sus propios estudios sobre los pesticidas que quiere prohibir y que ya cuentan con directrices internacionales.

"Podría surgir un conflicto comercial si México no ha hecho esa evaluación de riesgos requerida y hay un impacto en el comercio", advirtió.

(Reporte de Cassandra Garrison; editado por Stephen Eisenhammer y David Gregorio, traducido por Adriana Barrera)