Lee Elder, el primer golfista negro que participó en el Augusta

Gastón Saiz
·6  min de lectura
AUGUSTA, GEORGIA - 08 DE ABRIL: El abridor honorario Lee Elder de los Estados Unidos (izq), el abridor honorario y campeón de Masters Gary Player de Sudáfrica y el abridor honorario y campeón de Masters Jack Nicklaus miran durante la ceremonia de apertura antes del inicio de la primera ronda del Masters en Augusta National Golf Club el 8 de abril de 2021 en Augusta, Georgia. (Foto de Kevin C. Cox / Getty Images)
Kevin C. Cox

El Masters saldó una deuda histórica: en momentos de repetidas protestas raciales en los Estados Unidos, el club decidió honrar a Lee Elder, que en la mañana de este jueves animó la clásica salida de honor junto con Jack Nicklaus (81) y Gary Player (85), justo antes del arranque de la primera vuelta. Elder fue el primer golfista afroamericano que se probó en el campo de magnolias y azaleas en 1975. Entonces se le consideraba un intruso dentro de un campo de jugadores blancos. “Ser invitado ahora para volver al primer tee y unirme a Jack y Gary en el Masters significa mucho para mí”, comentó Elder, de 86 años y nacido en Dallas, justamente en el año de la creación de este major.

El hombre más observado de la primera mañana acompañó la salida en su silla de ruedas y con una sonda para facilitar su respiración. Y cuando fue anunciado entre aplausos, se puso de pie y levantó su driver, a modo simbólico. Fred Ridley, el máximo responsable del club, habló de su característica inspiradora para las futuras generaciones de golfistas: “Con su mensaje, el juego del golf les pertenece a todos”, mencionó la máxima autoridad, que amplió: “Una vez más, Elder hace hoy historia con su drive, su presencia y su fuerza. Lee, tienes nuestro honor”.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

Conservador, elegante y excluyente. Augusta National, el club que organiza el Masters, se ha mantenido durante mucho tiempo con una política implacable, que dejó entrever claramente medidas racistas y machistas. El torneo, que se jugó por primera vez en 1934, no extendió una invitación a un competidor negro hasta 1975, tampoco admitió a su primer miembro negro hasta 1990 y no ofreció membresía a mujeres hasta 2012, entre las que sobresale la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice. Además, solo se empezó a organizar un Masters femenino desde el año pasado, pero amateur.

Al compás de la gloria de los campeones, la entidad del estado de Georgia fue consolidando su influencia, tomó mucha fuerza en el mundo del golf y, siempre dentro de su burbuja, dictó con mano de hierro una filosofía que hizo cumplir por décadas. Sin embargo, los nuevos tiempos obligaron a Augusta National a reivindicarse en varios sentidos para no quedar fuera de época.

Siendo el menor de 10 hermanos, la vida de Elder estuvo cruzada por el dolor desde sus primeros años: con tan solo 9, su padre murió en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y su madre, víctima de la depresión, falleció meses después. Una mudanza a Los Angeles con su tía lo llevó a trabajar como caddie y, por necesidades económicas, a abandonar la escuela. El golf delinearía su día a día: conoció a su futura esposa, Rose Harper, en un torneo en Washington. Se casaron en 1966 y, luego de un tiempo, Rose abandonó su carrera golfística para transformarse en manager de su marido.

Augusta, Georgia - 08 de abril: Los nombres de los titulares honorarios Lee Elder de los Estados Unidos, Gary Player de Sudáfrica y Jack Nicklaus de los Estados Unidos se muestran antes de la ceremonia de apertura de la primera ronda del Masters en el Augusta National Golf Club. el 8 de abril de 2021 en Augusta, Georgia. (Foto de Jared C. Tilton / Getty Images)
Jared C. Tilton

Augusta, Georgia - 08 de abril: Los nombres de los titulares honorarios Lee Elder de los Estados Unidos, Gary Player de Sudáfrica y Jack Nicklaus de los Estados Unidos se muestran antes de la ceremonia de apertura de la primera ronda del Masters en el Augusta National Golf Club. el 8 de abril de 2021 en Augusta, Georgia. (Foto de Jared C. Tilton / Getty Images) (Jared C. Tilton/)

De a poco, Elder construyó una carrera como golfista. Se unió al United Golf Association Tour, que les hacía un lugar a jugadores negros y en donde dominó a pleno, con 19 de 22 torneos obtenidos, más allá de que el premio para el ganador apenas llegaba a 500 dólares. Y ya en 1967 acumuló suficiente dinero para asistir a la Escuela de Clasificación del PGA Tour. De todas maneras, desde el primer momento en la máxima gira sintió el rigor y el maltrato de los aficionados por el color de su piel. En el Monsanto Open de 1968 en Pensacola, Florida, allí donde seis años después conseguiría su primera victoria en el tour –que le dio la entrada al Masters-, Elder y otros jugadores negros del circuito fueron obligados a cambiarse de ropa en el estacionamiento porque los socios del club no permitieron que usaran los vestuarios. Además, en un certamen en Memphis, Tennessee, un fanático agarró su pelota en el transcurso de un hoyo y la arrojó a un seto hasta quedar hundida en un rough. El incidente fue presenciado por otro golfista profesional y a Elder se le permitió volver a pegar sin penalidad.

Soportó todo tipo de hostilidades. Desde los costados del fairway le enrostraban que no debía jugar, sino cargar la bolsa de palos. Pero lo peor eran las frecuentes amenazas de muerte. “No sé cómo lo hacían, pero estas personas conseguían el número de teléfono del Club House y me llamaban antes de mi vuelta”, contó Elder. “Era un camino duro que sabía que debía atravesar. Las cosas despectivas que me dijeron fueron devastadoras. Por un tiempo me afectó y pensé mucho en ello. Lo único que podía hacer era seguir adelante y esperar a que muriera, porque realmente temía que me mataran. Miraba a mi alrededor todo el tiempo: tenía que observar detenidamente algunos de los lugares en los que iba a jugar”, confesó.

En la primavera de aquel Masters de 1975, a los 40 años, le llegó su gran oportunidad, aunque experimentó una mezcla nerviosa de emoción y preocupación. Por seguridad, alquiló dos casas para moverse a una y a otra durante la semana. Cualquier previsión no estaría de más, porque no sabía cómo lo tratarían el club y la ciudad de Augusta. Finalmente, fue noticia por lo deportivo: las vueltas de 74 y 78 lo dejaron fuera del corte clasificatorio, aunque su participación generó un gran impacto dentro de un contexto político desastroso del país, sobre el final de la Guerra de Vietnam. Luego, Elder se clasificó al Masters otros cinco años más, entre 1977 y 1981 y su mejor resultado fue el 17º puesto en 1979. “A mucha gente no le parecía bien que un negro entrara en Augusta. Sufrí muchas presiones, pero sentía que estaba abriendo un camino para otros jugadores”, revivía el año pasado en el diario El País.

Vaya si enseñó un sendero. En 1996, Elder estuvo presente cuando Tiger jugó aquel primer Masters como amateur y volvió al año siguiente, por pedido de la prensa y a 18 hoyos de que Woods se consagrara como el primer ganador negro en la historia del Masters. “Haber estado allí y observar lo que Tiger hizo fue el mundo para mí”. Pero la admiración viene también desde el lado del dueño de cinco sacos verdes: “Esto nos pertenece a todos”, tuiteó el californiano esta semana, cuando el presidente de Augusta National, Fred Ridley, designó a Elder y además anunció unas becas deportivas con su nombre para el Paine College de Augusta, una universidad a la que históricamente acuden estudiantes negros.

Elder derribó barreras raciales, sirvió como inspiración para lo que significa hoy Tiger Woods en este deporte y, además, recibió aplausos con su presencia en el tee del 1 de la cancha. Un reconocimiento -¿quizás tardío?- para un hombre que solo quería jugar al golf.