Lectura banal en plataformas digitales

*Fomentar el gusto por el conocimiento, una salida a dicha dinámica propia de tiempos actuales

Por Víctor Jesús

México, 20 de marzo (Notimex).— Aunque las nuevas tecnologías están acercando a las jóvenes generaciones al hábito de la lectura, tanto en zonas rurales como en zonas urbanas, el contenido que se está leyendo —en su mayoría— se caracteriza por lo efímero de la información o cuestiones banales como chats, informó José Ángel Quintanilla, director general de IBBY México.

      “Normalmente se leen cuestiones, digamos, más efímeras como las noticias del día, los chismes del chat, la información sobre los amigos o recomendaciones para elaborar los planes durante el fin de semana; los jóvenes prefieren leer los contenidos de más largo alcance en los formatos impresos”, informó en entrevista para Notimex, José Ángel Quintanilla, responsable de esta asociación civil mexicana que desde hace cuatro décadas se dedica al fomento de la lectura en México.

      Para Quintanilla modificar esta tendencia de consumo de lectura banal en plataformas digitales, por una que se desplace a temas sustanciales que fortalezcan el conocimiento y la cultura de la población, depende de varios esfuerzos y estrategias pero, principalmente, hace a referencia al siguiente rubro:

      “Tienen que influir mucho los maestros, para dar referencias más específicas. Porque si no hay una referencia informada para buscar en la red, las personas sólo puede encontrar resúmenes o respuestas breves que no siempre son las fuentes que saben acerca del tema; no hay duda en el estudiante, cuando se tiene una fuente directa y más específica sobre la materia que quiere conocer”.

      Y agrega: “cuando el alumno debe buscar un tema, sin tener mayor orientación de los maestros, lo que buscan es una respuesta muy corta; este es un problema no sólo de lectura, también es relacionado al desarrollo de las habilidades lectoras. Nos parece muy simple cuando mandan mensajitos que en lugar de poner “que” ponen una “k”; y eso no solo reduce el vocabulario, también la capacidad de comunicarse con los demás”.

      De esta manera, para José Ángel Quintanilla, se puede aprovechar que los jóvenes para leer prefieren herramientas como el Smartphone, y con ellas “empezar a ofrecer lecturas con un nivel simple para ir fomentando el gusto por la lectura que nutra el conocimiento de la población”.

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