Latinos olvidan el miedo a la covid-19 y votan en persona

Agencia EFE
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Nueva York, 28 oct (EFE News).- Mercedes Ortiz, de 64 años, está retirada y ha votado siempre en persona, excepto cuando vivía en Europa y la República Dominicana, y este año no será la excepción. A pesar de que millones de latinos están optando este año por sufragar por correo por miedo al coronavirus, hay otros que prefieren cerciorarse de que no haya problemas con su boleta.

"Quiero estar segura que mi voto se reciba y sea contado. Con los cambios realizados por la Administración Trump todo está más atrasado" y su sufragio podría llegar tarde, afirma a Efe la votante puertorriqueña, una de los 14,6 millones de hispanos que se calcula acudirán este año a las urnas, de un total de los históricos 32 millones elegibles para votar.

En situación similar se encuentra el dominicano José Rafael Guadalupe, quien prefirió votar en persona para ver que se complete ese proceso.

"Me gusta ver que deposito mi boleta, que la reciben", dijo a Efe Guadalupe al salir de un centro de votación en Nueva York mientras lucía en su abrigo la pegatina que anunciaba que había ejercido su derecho al sufragio.

Guadalupe, taxista de 48 años, es uno de más de 23 millones de electores que han optado por el voto adelantado, según datos de US Elections Project, que ha registrado una amplia participación en persona, con colas de espera de varias horas, en medio del repunte de casos del coronavirus en algunos estados.

Pero las cifras por correo son todavía más llamativas, y más de 47 millones han ejercido ya su derecho al voto de esta forma y se espera que haya una cifra récord para las elecciones del 3 de noviembre debido a la pandemia.

Según recientes encuestas los hispanos están divididos entre los que prefieren votar en persona o hacerlo por correo, una opción que ha sido duramente criticada por el presidente Donald Trump alegando, sin evidencia, que se presta a fraude, un tema que ha estado presente durante esta campaña electoral.

Cinco estados, Colorado, Hawaii, Oregón, Utah y Washington, ya enviaban automáticamente las boletas a sus residentes con cada elección, en otros había que solicitarlo y justificarlo y otros se sumaron a esa iniciativa, en un intento por evitar contagios del coronavirus y asegurar a su vez la participación ciudadana.

Algunos electores tal vez prefieran hacerlo en persona por costumbre o por desconfianza tras las críticas de Trump y los cambios iniciados en el Servicio Postal que han hecho que muchos se preocupen de que su voto pueda llegar tarde.

"Los votantes tienen que estar seguros de que todo está bien para emitir su voto, en persona o por correo", comentó a Efe Dorian Caal, director de participación cívica del Fondo Educativo de Naleo.

De acuerdo con Caal esa confianza en el proceso electoral por correo debería venir a través de información proveniente de los funcionarios electorales de cada estado, más que de las campañas de los partidos.

Guadalupe asegura que su voto en persona no se debió a desconfianza sino a que vive cerca de la escuela usada como colegio electoral y como trabaja de noche pudo elegir el mejor día y momento para hacerlo.

El voto por correo, alega, es la mejor opción para ancianos, discapacitados, enfermos o aquellos con temor al contagio. No en vano, la comunidad hispana llega a estas elecciones sabedora de que se han visto afectados de manera desproporcionada por la covid-19.

Pero no es el caso del taxista, que a pesar de su edad, dice no temer al contagio porque sigue las reglas de protección sanitarias y así puede ir en persona al centro de votación "para ver lo que se está haciendo".

"El derecho al voto tenemos que ejecutarlo para el bienestar de todos, si queremos cambiar el que está (presidente) o queremos quedarnos con él", advierte el dominicano, que se identificó como demócrata y recordó que votó por primera vez en EE.UU en 2008, cuando Barack Obama fue elegido presidente.

Guadalupe, en cuyo hogar hay seis adultos con derecho al voto, dice no desconfiar de posibles retrasos por parte del criticado Servicio Postal, "porque este es un país que garantiza (al elector) el derecho a tener esa opción" de votar por correo.

Una de ellas es Lucy, -como pidió ser identificada- una ama de casa de 60 años, también puertorriqueña, que prefirió enviar su boleta por correo: "No tengo de otra, no me voy a arriesgar a enfermarme con el virus".

Esta mujer explica que ha trabajado en colegios electorales y conoce la cantidad de público que puede asistir en jornadas electorales y, como le dan la opción de hacerlo por correo, apostó por esta opción.

El abogado de derechos civiles y constitucionales Juan Cartagena, presidente de Latino Justice PRLDEF (Fondo Puertorriqueño para la Defensa Legal y Educativa PRLDEF), destaca que el sufragio por correo es "un cambio drástico en cuanto a la capacidad del sistema de aguantar tantos votos", que ocurre en momentos en que la Administración de Gobierno ha hecho "todo lo posible para disminuir sus recursos y presupuesto" generando desconfianza entre el público.

En ese sentido, destacó que entiende la preocupación de la comunidad latina sobre el sufragio por correo pero, recordó, hay estados que han estado utilizando este sistema y "han demostrado repetidamente que es confiable, que el elemento de fraude no existe".

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