Latina en santuario desde hace 4 años logra que aplacen su deportación

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Denver (CO), 5 nov (EFE).- La peruana Ingrid Encalada Latorre, que vive en santuario desde hace cuatro años en una iglesia de Denver (Colorado), logró que aplazasen un año su deportación y podría abandonar la iglesia donde está refugiada, informó este viernes su abogada.

Por medio de un comunicado, Diana Solares, representante legal de Encalada Latorre, indicó que este viernes la inmigrante analizará "el muy importante paso hacia la libertad de Ingrid" logrado este jueves cuando la peruana, de 40 años, recibió una carta del Servicio de Inmigración y Aduanas (USCIS).

"El sistema inmigratorio ha dejado de funcionar hace muchos años y, como resultado, Ingrid todavía sigue peleando para mantener su familia unida", aseveró Solares.

La abogada indicó que mantendrán la lucha por la peruana sin importar el tiempo que lleve, pues la latina "pertenece" a Estados Unidos.

En ese contexto, sólo después de explorar las distintas opciones para Encalada Latorre, se decidirá si abandona la Iglesia Unitaria Universalista de Boulder (UUCB), que en su momento fue renovada para alojar a Encalada Latorre y sus hijos, Bryant y Aníbal.

Su esposo, Eliseo, vive en la zona de Denver.

Pero incluso antes de llegar a UUCB, Encalada Latorre ya había estado en santuario en la iglesia Mountain View Friends Meeting en Denver (a partir de diciembre de 2015) y luego, por poco tiempo, en otra iglesia en Fort Collins, en el norte de Colorado.

A la vez, en mayo de 2017 Encalada Latorre ya había salido de santuario, precisamente por haber obtenido un "postergación temporal de su deportación" hasta agosto de ese año.

Pero en julio de 2017 un juez federal de inmigración falló en contra del pedido de Encalada Latorre de reabrir su caso, restableciendo la deportación, por lo que la peruana regresó a santuario.

Encalada Latorre ingresó Estados Unidos sin la documentación pertinente en 2000 y sus problemas comenzaron en 2010 cuando, tras ser acusada de usar un documento de identidad que no le pertenecía, su abogado de aquel momento la instó a declararse culpable, insistiendo que no habría consecuencias inmigratorias.

Encalada Latorre se declaró culpable, pagó una multa y fue condenada a cuatro años de libertad condicional. Contrariamente a la asesoría legal recibida, cinco años después, se ordenó por primera vez su deportación.

En diciembre de 2019, el gobernador local, Jared Polis, le otorgó un perdón especial que incluyó eliminar de los registros públicos todos los cargos que existían en Colorado contra la inmigrante, un prerrequisito para que su caso fuese reabierto.

Encalada Latorre y la mexicana Rosa Sabido (alojada en la Iglesia Metodista en Mancos, en el sur del estado) son las únicas dos personas en santuario en Colorado.

(c) Agencia EFE

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