Las irresponsables ganas que tienen en México por manchar su proceso de vacunación

Enrique Pérez Quintana
·7  min de lectura
CIUDAD DE MÉXICO, MARZO 30, 2021: Un trabajador de la salud perpara una dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el covid19 para ser aplicada a un adulto mayor de 60 años en la Biblioteca Vasconcelos en la alcaldía Cuauhtémoc de la capital mexicana. FOTO: Luis Barrón / Eyepix Group/Barcroft Media via Getty Images
CIUDAD DE MÉXICO, MARZO 30, 2021: Un trabajador de la salud perpara una dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el covid19 para ser aplicada a un adulto mayor de 60 años en la Biblioteca Vasconcelos en la alcaldía Cuauhtémoc de la capital mexicana. FOTO: Luis Barrón / Eyepix Group/Barcroft Media via Getty Images

En doce meses han sucedido en el mundo acontecimientos relacionados con la salud, sin precedente en la historia de la humanidad. Experimentamos por primera ocasión la propagación planetaria de un virus. El covid-19 viajó en avión y llegó a todos los continentes. En el pasado los virus no tenían las facilidades de desplazamiento que hoy disfruta el mundo. Eran de efecto local o en el peor caso regional.

Al final de 2019 y durante 2020 fuimos testigos de cómo la muerte avanzaba y cobraba su cuota en las sociedades de la mayoría de los continentes. La reacción de los gobiernos no fue igual. Algunos actuaron de inmediato y aplicaron medidas preventivas para evitar contagios y desenlaces fatales, otros fueron incrédulos y negligentes en la adopción de políticas sanitarias, que disminuyeran las muertes de hombres y mujeres.

Destacó en el mundo, en 2020, el comportamiento erróneo de los presidentes Donald Trump, Jair Bolsonaro y Andrés Manuel López Obrador. Un año después son los tres países que registran el mayor número de muertos y la letalidad más alta en sus naciones.

La carrera por lograr una vacuna

Desde que se reconoció en China la presencia del Coronavirus y se decretó en el mundo la existencia de una pandemia, científicos en diversos países emprendieron las investigaciones para neutralizar sus efectos y eventualmente contener la enfermedad y sus avances. En tiempo breve los esfuerzos de los científicos lograron vacunas que, sometidas a un protocolo de pruebas, hoy son aplicadas a los grupos vulnerables de muchas naciones.

Las vacunas, a diferencia del discurso de los políticos, sí representan una luz al final del túnel. Son una esperanza de vida, pero no están al alcance de todos al mismo tiempo y eso hace que los impacientes y los oportunistas estén dispuestos a violar las normas establecidas por los gobiernos para acceder a ellas.

Laboratorios y gobiernos han tomado en sus manos las producción y distribución de las vacunas. La capacidad de producción no alcanza a satisfacer la demanda mundial por lo que han establecido prioridades que ponen por delante los intereses de las naciones que las crearon, las producen y las distribuyen. Después están los países que tienen capacidad de compra y al final los que serán “auxiliados” con lo que vaya “sobrando”.

Medical personnel immunize older adults with the Sputnik V biological vaccine against COVID-19 inside the facilities of the Electric Transportation Service of Mexico City, during the sanitary emergency and the orange epidemiological traffic light in the capital. (Photo by Gerardo Vieyra/NurPhoto via Getty Images)
Medical personnel immunize older adults with the Sputnik V biological vaccine against COVID-19 inside the facilities of the Electric Transportation Service of Mexico City, during the sanitary emergency and the orange epidemiological traffic light in the capital. (Photo by Gerardo Vieyra/NurPhoto via Getty Images)

Surge un mercado negro de vacunas

Esta realidad es la que opera en la creación de condiciones para el surgimiento de un “mercado negro” de vacunas que ya actúa ofreciendo a los impacientes, siempre dispuestos imponer la “fuerza” de su dinero, las vacunas que les salvarán la vida.

En México quedó al descubierto hace algunas semanas, el intento de un grupo de ciudadanos de Honduras de sacar, rumbo a su país, en una hielera, algunos cientos de vacunas de la marca Sputnik V. Desde Moscú certificaron que eran falsas.

La impaciencia y las pocas vacunas importadas por el gobierno de López Obrador se combinaron para que surgiera la modalidad del turismo de vacunas. Muchos mexicanos con recursos están dispuestos a viajar a alguna de las ciudades de Estados Unidos en busca de una vacuna para “ponerse a salvo” del covid-19. Muchos residentes de las ciudades fronterizas de México, frecuentemente con lazos familiares en ciudades hermanas de ese país, ya fueron vacunados.

Recientemente, en la Ciudad de México, en redes sociales se viralizó la vacunación contra covid-19 simulada por una enfermera a un adulto mayor. El video muestra que la enfermera solamente le da un piquete con la jeringa, sin inyectar el líquido con el biológico al adulto mayor; esto sucedió en la Unidad Vacunadora ubicada en el Instituto Politécnico Nacional, Unidad Zacatenco.

Este acontecimiento no es el único detectado en el proceso de vacunación. Similares conductas fueron registradas con imágenes en el estado de Sonora y en el Estado de México.

En Nuevo León las autoridades de salud clausuraron un hospital privado que ofrecía en venta vacunas contra el covid-19. En Jalisco un enfermero fue detenido por ofrecer en venta vacunas en las cercanías del hospital General de Occidente.

El video sobre la vacunación simulada al adulto mayor en la Ciudad de México generó diversas reacciones en las redes sociales, donde se expresaron con indignación diversos usuarios, algunos responsabilizaron a las autoridades de la CDMX.

La jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, declaró que había sido un “error” en la aplicación de la vacuna y no una acción deliberada de parte de su gobierno. La vacunadora fue retirada.

La vacunación simulada, con jeringas vacías fueron detectadas y documentadas en video y fotografía desde finales de febrero en Brasil, Colombia y Bolivia.

“Tres videos fueron publicados en redes sociales por los familiares de los adultos mayores, donde muestran el momento en que estos empleados de la salud insertaron las agujas de la jeringa en los pacientes, pero no les suministraron la dosis contra covid-19.” (Proceso, 22 de febrero de 2021)

Embaucando ingenuos

Es un hecho que existe una alta expectativa, de parte muchos que quisieran recibir en el corto plazo la vacuna para “ponerse a salvo” y poder continuar con su vida, como lo hacían antes de la llegada de la pandemia. La impaciencia de unos significa oportunidad para otros. La delincuencia no descansa y en circunstancias de crisis su imaginación y audacia operan para “embaucar” a los que tienen prisa y están dispuestos a creer que, con dinero, mucho o poco, pueden “comprar” la vacuna salvadora.

Las cosas importantes y las chuscas transitan por las redes sociales. En la línea 3 del metro de la CDMX fue grabado un video en el que se escucha la voz de un vendedor ambulante que ofrece la vacuna de origen ruso, contra covid-19 a un módico precio, con una promoción en la que vende dos vacunas, por sí una no es suficiente, y un algodón por el precio de tan solo 25 pesos; asegurando que está garantizada y 'calada'.

María Castrejón, de 71 años, hace muecas mientras es vacunada con una segunda dosis de la vacuna Sinovac COVID-19 en el Centro Cultural las Américas, en Ecatepec, Estado de Mexico, el sábado 3 de abril de 2021. (AP Foto/Ginnette Riquelme)
María Castrejón, de 71 años, hace muecas mientras es vacunada con una segunda dosis de la vacuna Sinovac COVID-19 en el Centro Cultural las Américas, en Ecatepec, Estado de Mexico, el sábado 3 de abril de 2021. (AP Foto/Ginnette Riquelme)

La intención política

En México han sido documentados solo cuatro casos de vacunación simulada. Llama la atención que la forma en la que fueron detectados los casos es idéntica a los ocurridos en Brasil, Colombia y Bolivia. No parece que la captura de las imágenes, en el caso de México, hubiera sido casual, lo mismo que la denuncia del suceso en redes sociales y su acelerada viralización, lo que implica que muchos en el país tienen el tema del coronavirus como prioritario.

Haber responsabilizado a Claudia Sheinbaum del “error” de la vacunación simulada, apunta hacia una intención política en el contexto de la disputa por el poder que se lleva a cabo en la Capital, en el contexto electoral nacional.

Para el Gobierno de la 4T significa la ocasión para refrendar su “compromiso” de realizar la vacunación y dar acceso a todos en el menor tiempo posible. Es al mismo tiempo una oportunidad para evadir la explicación sobre la lenta llegada de las vacunas.

La simulación siempre es condenable porque pretende ocultar la verdad. En este caso el resultado es sembrar la desconfianza en el proceso de vacunación, cuyo protocolo cumplen con profesionalismo los vacunadores que antes de inyectar muestran la jeringa con la sustancia y posteriormente la enseñan vacía. Así de sencillo.

La simulación de la vacunación es un asunto delicado que debe ser investigado a fondo para detener el surgimiento de un mercado negro de vacunas, porque es cierto que existen muchos dispuestos a pagar un precio alto por acceder a su garantía de vida.

No hacerle el juego a la simulación y su hermana la provocación, es una responsabilidad de los medios de comunicación que deben evitar la difusión de noticias de dudosa procedencia porque, en un ambiente incierto como el actual, sembrar la desconfianza en la vacuna de la esperanza puede ser fatal.

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EN VIDEO: El escándalo por estos 4 casos de vacunas vacías en México