Las insólitas prohibiciones en Cuba durante el duelo por la muerte de Fidel Castro

POR B. Marrant/ESPECIAL-. El duelo nacional de 9 días por la muerte de Fidel Castro sumergió a los cubanos en un silencio forzoso que penetró en los espacios privados y amordazó cualquier expresión individual de alegría o bullicio.

La caravana que transportó las cenizas de Fidel Castro hasta el lugar de su reposo final. (AP Photo/Ricardo Mazalan)

Mientras que en cualquier otro país occidental el duelo habría sido observado en los lugares públicos solamente, en la sociedad cubana condujo a medidas extremas como suspensión de fiestas privadas, de la transmisión de dibujos animados infantiles, de los saludos “buenas tardes” y “buenas noches” en los noticiarios y hasta del partido clásico del fútbol español, Barcelona-Real Madrid.

Desde medianoche del viernes 25 de noviembre, cuando se conoció la noticia de la muerte de Fidel Castro, comenzaron las estrictas medidas de control de todo lo que representaba celebración y jolgorio.

Un cubano sentado frente al restaurante estatal en el que trabaja, donde se prohibió la venta de bebidas alcohólicas durante los días de duelo nacional. (AP Photo/Enric Marti)

“Pararon la música y nos sacaron a todos del lugar, dijeron que todo estaba suspendido por órdenes de la administración”, relató un turista junto a su pareja, a la salida de un centro nocturno en La Habana, entrevistado la noche del acontecimiento.

El famoso Cabaret Tropicana quedó bajo el manto del silencio. Fue el preámbulo de uno de los períodos de luto oficial más largos que recuerden los cubanos. Las prohibiciones incluyeron la suspensión de festivales, conciertos y actividades musicales desde el amanecer del 26 de noviembre, cuando también comenzaron a ondear las banderas a media asta en todo el territorio nacional.

El más esperado concierto del fin de semana, que cumplía un viejo sueño del tenor Plácido Domingo en el Teatro Nacional “Alicia Alonso”, quedó suspendido para frustración del público y artista.

  • Las emisoras radiales iniciaron una programación informativa especial, algunas con música patriótica y luctuosa.
  • La Televisión Cubana mantuvo una cobertura dedicada totalmente a la figura de Fidel Castro. No hubo programación infantil ni dibujos animados (muñequitos) en las mañanas.
  • La Mesa Redonda, un programa oficialista, fue aún más monotemática abordando los testimonios sobre el difunto ilustre.
  • La Serie Nacional de Béisbol, en su fase final, quedó en suspenso. Y el partido clásico del Real Madrid contra el Barca, fervientemente esperado por la creciente audiencia nacional, no se transmitió en la televisión local ni en los hoteles de turismo. Los cubanos tuvieron que enterarse del resultado este sábado por la radio y ahora esperan ver el juego de manera diferida.
  • Las bebidas alcohólicas quedaron limitadas a ciertas barras de hoteles de turismo, sobre todo en la capital.
  • Las fiestas caseras y los bulliciosos barrios y esquinas con música hacia la calle vivieron jornadas de silencio sepulcral.
  • La Policía Nacional y los CDR reforzaron sus controles para impedir y acallar cualquier manifestación festiva en las cuadras. Hubo reportes de arrestos a personas que jugaban dominó en los portales de las casas, pero estos no han podido ser comprobados de manera independiente.
  • En la oriental ciudad se Bayamo, fuentes cercanas a Yahoo Noticias reportaron que la policía decomisó una computadora portátil a jóvenes que reían viendo algo mientras estaban conectados a la conexión wifi del llamado Parque de los Coches.
  • Un reportaje de la propia Televisión Cubana observó el silencio en las calles, parques y tiendas vacías, e incluso observó que hasta los puntos wifi estaban sin la afluencia común.
  • El Noticiero de la TV Cubana prohibió incluso los tradicionales “buenos Días”, “buenas Tardes” y “buenas Noches” y los sustituyó por un “saludos” a la audiencia. El video de la discusión de dos presentadores sobre la absurda medida se filtró a las redes sociales, haciendo más notoria la censura mediática.

Incluso una tradicional celebración del sincretismo religioso cubano, el Día de Santa Bárbara, que es también el día de la deidad africana Changó, quedó congelada por la muerte del líder, por coincidir con la fecha en que sus cenizas estaban en una interminable velada nocturna en la Plaza Antonio Maceo en Santiago de Cuba.

Un cubano hace un saludo militar frente a la tumba de Fidel Castro. (Reuters)

La celebración se realiza a nivel popular, la víspera del 4 de diciembre, con cantos rituales, comidas, ofrendas y toques de tambor y está particularmente arraigada en Santiago de Cuba. “Estamos de luto por el comandante, no hay celebraciones a Changó esta vez”, expresó una recepcionista en la Asociación Cultural Yoruba de Cuba (ACYC) para justificar la ausencia de toques de tambores habituales por el día de Santa Bárbara.

La orientación vino de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista. Solo se permitió a los creyentes que plantaran sus altares y realizaran sus tributos, pero sin festejos. Sin embargo, en las casas, muchos fieles de Changó acompañaron sus altares con grabaciones de toques de santo y cantos legendarios de Lázaro Ross y Merceditas Valdés.

La situación motivó al grupo de humoristas de Miami, Los Pichy Boys, a hacer la travesura de llamar a una estación de policía en el barrio Centro Habana con una supuesta denuncia de vecinos que estaban rompiendo el silencio y tenían “música alta de la que ponen los gusanos [término usado para los opositores]” como las canciones de Willy Chirino.

Una oficial de la policía les pregunta dónde está sucediendo el incidente bullicioso, que los humoristas describen con “un mulato que recorre la cuadra con un cenicero”, en alusión a la cremación de los restos de Castro. La oficial les responde que están enviando patrullas al lugar de la denuncia.

El “duelo nacional” terminó a las 12 del mediodía del domingo 4 de diciembre, pero aún la programación del lunes seguía siendo de contenidos celebrativos a la figura del “Comandante Eterno”, con imágenes de los funerales a lo largo del país.