Las debilidades y problemas de los Cavs se agudizan

Por TOM WITHERS

CLEVELAND (AP) — Los problemas de juego de los Cavaliers han sido evidentes durante semanas. Esos problemas ahora se extienden a su propio vestuario.

Las fisuras dentro de los campeones vigentes de la NBA son cada vez más alarmantes.

En vez de celebrar una victoria 135-130 en una doble prórroga el domingo ante un equipo de Indiana que lucha por clasificarse a los playoffs, los Cavs trataban de sofocar una polémica.

LeBron James se debió disculpar con Tristan Thompson por un fuerte cruce de palabras durante una pausa, después de una jugada en que no perdieron la marca a Paul George de los Pacers. James expresó remordimiento por reprocharle a Thompson a la vista de todos.

El entrenador Tyronn Lue acabó asumiendo responsabilidades: "Fue mi culpa", dijo.

A menos que los Cavs pongan la casa en orden durante las próximas semanas, Lue tendría que aceptar una mayor culpabilidad. De repente, la postemporada de Cleveland sea más breve de lo esperado.

El ambiente en el camerino fue tenso tras el incidente, con Thompson a todas luces aún ofuscado.

Cuando habló con la prensa, las respuestas de Thompson fueron secas.

"Somos una familia", dijo. "Seguimos hacia adelante".

El incidente pone sobre el tapete la fragilidad de la defensa de los Cavs, algo que ha estado latente durante toda la temporada. Es un equipo que sufre para impedir los más elementales movimientos de pantalla que dejan libre a los tiradores. También adolecen de un centro que resguarde el aro (esa era la función que Andrew Bogut iba a cumplir hasta que se fracturó la pierna).

Llevan meses sin poder encontrar una identidad debido a lesiones, desatenciones en ambos extremos de la cancha y dependiendo en los triples para absorber los fallos defensivos.

Recién la semana pasada, James insistió que la mala racha del equipo — una marca de 7-10 en marzo — no ha afectado la camaradería.

Otra llamativa deficiencia en la victoria el domingo fue la ineficacia para sacar el balón en situaciones cruciales. En dos oportunidades, Kevin Love trató de pasar a James y en ambas George pudo desviar.

James atribuyó los fallos a la falta de práctica. Los Cavs disputaron 12 partidos como visitantes en marzo, complicándole a Lue programar entrenamientos al mismo tiempo que procura darle descanso a los jugadores.

"No hemos ensayado nada, especialmente en situaciones que enfrentan al final de los partidos", mencionó James. "Ni siquiera me acuerdo de la última vez que tuvimos una situación así".

Se avecinan varias, quizás este mismo miércoles, cuando los Cavs visiten a los Celtics de Boston, que han desplazado a Cleveland y actualmente lideran la Conferencia del Este.

James, quien busca alcanzar la final de la NBA por séptima vez seguida, ha visto de todo en casi 14 temporadas como profesional. Ha tenido diferencias con compañeros en el pasado, y por ello se apuró a tratar de apaciguar la tensión.

"Me disculpe", dijo James. "Todo está bien".

James sabe que este no es el momento para rencillas internas. El equipo necesita cohesión para la que se vislumbra será un camino más espinoso en el Este, donde equipos como los Celtics, los Wizards de Washington y los Bulls de Chicago, con marca de 4-0 ante Cleveland esta temporada, no le tienen miedo a James y compañía.

Eso es para el futuro. Por lo pronto, con seis partidos por disputar en la temporada regular, los Cavs necesitan armonía.