Lanzan en bosques proyecto de beneficios no relacionados con carbono

* La iniciativa de Euroclima+ Bosques iniciará en Panamá y Bolivia

Panamá, 30 Abr (Notimex).- En América Latina, dos tercios de las emisiones de carbono se relacionan con el cambio en el uso del suelo y la deforestación, por lo que la región tiene la mayor pérdida de bosques en el mundo, cuya principal  parte ocurre en la cuenca del Amazonas.

Debido a ello, Euroclima+ Bosques desarrollará un proyecto sobre los “Beneficios no relacionados con el Carbono” (BNCR), que tendrá su fase inicial en Panamá y en Bolivia.

Los BNRC son los efectos socioeconómicos, ambientales o bioculturales positivos de las actividades desarrolladas en los bosques que son bien gobernados, como la calidad del agua, pero también contribuyen a la mitigación o adaptación al cambio climático, aunque no están necesariamente relacionados con el secuestro de carbono.

En la presentación del proyecto, se estableció que la presión política para reducir las emisiones relacionadas con el cambio en el uso del suelo provino de la arena internacional en muchas formas y varios países han recurrido a las políticas climáticas como una oportunidad para mejorar la gobernanza ambiental.

Sin embargo, ha habido oposición política a las compensaciones de carbono entre varios actores e incluso entre países enteros. “Los pueblos indígenas han expresado su incredulidad en las compensaciones de carbono como una solución para eliminar las emisiones y han criticado los proyectos de carbono por su representación simplificada de los ecosistemas y los bosques, así como por ignorar las implicaciones socioeconómicas, políticas e institucionales”.

El gobierno boliviano, entre otros países, enfatiza la responsabilidad histórica de los países desarrollados y el riesgo de que los mecanismos beneficien a los responsables de la deforestación en primer lugar.

Las diferentes oposiciones crearon una ampliación del enfoque hacia múltiples aspectos de los bosques y sus servicios ambientales, culturales y de subsistencia, en paralelo al enfoque sobre el carbono forestal.

Las poblaciones indígenas habitan una gran parte de los bosques en la región y han sido protagonistas en la demanda de una comprensión ‘no carbono’ de los bosques, pero las poblaciones no indígenas también tienen un papel igualmente importante en la creación de BNRC que contribuyan a la mitigación y adaptación al cambio climático.

El proyecto menciona que para ambos grupos, las políticas nacionales de tierras y recursos tienen un papel crucial en el establecimiento de acuerdos claros de propiedad de tierras y en priorizar el desarrollo rural sostenible sobre el desarrollo con efectos adversos para el clima, el medio ambiente y los medios de vida.

Asimismo, señala que las políticas también deben tener en cuenta la diferente valoración de los bosques y la biodiversidad relacionada, por parte de los pueblos indígenas, que tienen relaciones complejas e interdependientes con el bosque, incluidos los aspectos espirituales, culturales y económicos.

Analiza el proyecto de Euroclima+ tres grandes subregiones eco-geográficas que constituyen la región de interés: la cuenca del Amazonas, el altiplano andino y América Central.

Panamá y el bosque seco tropical en la periferia sur del Amazonas son áreas de enfoque del estudio. El Amazonas es la subregión con la mayor diversidad natural y cultural, ya que se estima que una de cada diez especies conocidas en el mundo vive en la selva amazónica, donde generalmente, las temperaturas, las precipitaciones y la humedad son altas.

Menciona que en la periferia de la cuenca se encuentran tipos de bosques raros, como el tropical seco chiquitano en el este de Bolivia, donde el cambio climático se siente por las temperaturas más altas y la imprevisibilidad en estaciones anteriormente bien definidas.

El bosque seco tropical experimenta incendios forestales extendidos como resultado de actividades humanas combinadas con condiciones extremadamente secas, que ahora se registran cada dos o tres años, cuando anteriormente ocurrían cada diez o 20 años.

El aumento de los incendios forestales se suma a la sequedad del medio ambiente, lo cual causa erosión del suelo, enfermedades humanas y plagas. En la temporada de lluvias, el área recibe lluvias torrenciales que causan inundaciones que afectan las carreteras.

Estos fenómenos son manifestaciones características del cambio climático según lo identificado por la población indígena chiquitana.

En toda la Amazonía, las percepciones locales del cambio climático se correlacionan con los hallazgos meteorológicos, y ya se registran impactos en la horticultura (menos diversidad; más horas de trabajo) y la salud, y efectos indirectos a través de impactos negativos en la vida silvestre y los productos forestales, de los cuales depende la población local.

Las graves inundaciones y las sequías también han desplazado a comunidades e impulsado migración de las zonas rurales a las urbanas, por lo que el proyecto espera institucionalizar los beneficios no relacionados con el carbono local en las estrategias nacionales de adaptación y mitigación del cambio climático, en esta experiencia piloto que se realizará en Panamá y Bolivia.

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NTX/MADA/AEG