Lanzador cubano espera una oportunidad para volver a lanzar al mayor nivel de la pelota mundial

JORGE EBRO

Saludable al fin, Ariel Miranda vive en la espera de que se abra una puerta. Un lanzador con una hoja de ruta que lo ha llevado a diversas partes del mundo, el cubano ha superado un trago amargo en su carrera, cuando una lesión en el brazo le obligó a poner fin a un tremendo paso.

En su primera temporada con los Osos de Doosan en la pelota coreana, Miranda finalizó con una foja de 14-5, efectividad de 2.33 y estableció un récord de ponches en esa liga asiática al abanicar a 225 bateadores, además de empatar en el liderato del circuito con 21 salidas de calidad.

No por gusto fue elegido el Jugador Más Valioso y el Lanzador del Año en el 2021, y ganó un Guante de Oro, lo que le abrió la puerta a un posible regreso a Grandes Ligas, pero en ese momento decidió regresar al béisbol asiático, sin saber que la lesión alteraría sus planes en el 2022.

Por estos días, mientras entrena con todas sus fuerzas, Miranda solo piensa en regresar a lo que tanto ama y sabe hacer: lanzar encima de un montículo. Sea donde sea.

¿Ya te recuperaste por completo de la lesión?

“Me siento súper bien, en óptimas condiciones. Pienso que he hecho una buena preparación después de lesionarme. Pero me encuentro en un plano bien importante, bien fuerte, saludable. Lo que hace falta es que las cosas salgan y seguir teniendo resultados’‘.

¿Cuánto confías en que retornarás a Grandes Ligas?

“Las puertas están abiertas. Uno nunca puede decir que no. Lo más importante es mantenerte trabajando y lo demás que lo decidan los equipos. Ahora para mi mantenerme saludable es lo más importante. He trabajado en fortalecer los músculos. Estoy enfocado en lo específico que quiero’‘.

Venía haciendo historia en Corea, ¿cómo viviste el tema de la lesión?

“Fue una experiencia bien amarga en mi carrera. Era algo que no me esperaba. Venía de un 2021 donde había ganado el Cy Young, el premio de Jugador Más Valioso y casi todos los galardones que se puede ganar un lanzador en la pelota. Pero nada, me mantuve enfocado y gracias a Dios ya me siento a un ciento por ciento’‘.

En lo personal, ¿qué significaría volver a las Mayores?

“Sería algo muy importante, porque es el mejor béisbol del mundo. Me siento con más experiencia. He trabajado en varios torneos, varias ligas y me siento bien, saludable y listo para regresar donde quiera que sea y donde las puertas se me abran’‘.

¿Cómo definirías tu crecimiento desde que llegaste hasta ahora?

“Ha sido a largo plazo. Mucho trabajo, mucho sacrificio. Me he sacrificado bastante. He entrenado bastante y me he mantenido enfocado en lo que he querido y gracias a Dios las cosas han salido. Por ahora voy a seguir entrenando, trabajando fuerte y ya la vida dirá’‘.

¿Te imaginas vestido nuevamente con un uniforme de Grandes Ligas?

“Eso sería bien bonito. Significaría que aquí me habrían dado otra oportunidad’‘.