Cuando lanza Sandy Alcántara todo es diferente. Tras un fin de semana atroz, al fin llega una victoria

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Cuando pitchea Sandy Alcántara todo es distinto. Ese aire de languidez densa que se respira en el parque los otros días de la semana, cobra vida y se convierte en optimismo -no desbocado- que indica algo diferente, que abre la puerta a la posibilidad del triunfo.

Después de un fin de semana atroz, de una segunda mitad de temporada horrible y de tantas cosas que han salido mal, una noche como la del lunes se agradece por un triunfo 3-0 sobre los Padres y por una actuación soberbia de Alcántara, que sobrevive a su manera entre la oscuridad y mantiene la compostura y la candidatura al Cy Yound.

“Mi mentalidad es de salir todos los días a ganar, pero yo sabía que este era un equipo reforzado, con la llegada de Juan Soto, con Manny Machado’‘, explicó Alcántara. “Ellos querían meterse en mi mente y yo en la de ellos. Esta noche me sentí como en los mejores días de la primera mitad de temporada. Me sentí al 110 por ciento’‘.

De todos los candidatos potenciales al premio en la Liga Nacional, ninguna ha enfrentado mayores obstáculos que Alcántara, condenado a lidiar con una ofensiva que avanza a tropiezos o que no avanza nada y por ese se enquista en los últimos puestos de las estadísticas.

Alcántara era el hombre ideal, y quizá el único en este momento, para contener la caída libre en la tabla de posiciones y romper en pedazos el terrible aburrimiento que provoca la derrota multiplicada, como bien se experimentara en esa maléfica seria frente a los Bravos de Atlanta.

Miami necesitaba de esa misma dosis de talento que Alcántara ha sabido proveer en otras tantas veces y al menos en esta ocasión su faena de siete capítulos sin anotaciones, con apenas cuatro hits permitidos y siete ponches ante una de las alineaciones más potentes del béisbol.

“Al principio me hicieron trabajar mucho, pero luego entré en ritmo y todo cambió’‘, agregó Alcántara. “Todavía queda mucho béisbol y debemos seguir compitiendo. Vamos a tener más juegos contra los padres y no podemos quedar complacidos con una sola victoria’‘.

El as de los Marlins continúa fortaleciendo su caso para el Cy Young y actualmente lidera la Liga Nacional en efectividad (1.92), entradas (173.0) y juegos completos (3), además de ocupar el cuarto lugar en WHIP (0,95), promedio de bateo de los oponentes (.198) y ponchados (152), y está empatado con otros sietes en el quinto lugar en victorias (11).

Como si fuera poco:

-Su promedio de carreras limpias es el más bajo para un lanzador de los Marlins en sus primeras 24 salidas de la temporada, superando a Josh Johnson (1.97) en el 2010.

- En nueve de sus salidas este año ha lanzado al menos siete entradas y ha mantenido a su oponente en una o cero carreras.

- Ha lanzado al menos ocho entradas en 10 salidas esta temporada, más que el doble de cualquier otro lanzador (Aaron Nola, cuatro).

- Lanzó al menos siete entradas en 16 de sus 23 salidas en el 2022, incluyendo 13 salidas consecutivas con esa cantidad de innings desde el 11 de mayo hasta el 15 de julio, el tramo más largo más largo de cualquier lanzador en una sola temporada desde el 2014, cuando Clayton Kershaw (17), Félix Hernández (16) y David Price

(14) tuvieron rachas más largas. Es la racha más larga de un lanzador de los Marlins desde Carl Pavano (13 seguidas en 2004).

Cuando tres carreras en otras jornadas no significan nada, tres carreras de respaldo para Alcántara suelen ser más que suficientes. ¿Qué más se le puede pedir al derecho?