Lacalle Pou teje alianzas para darle más fuerza a la idea de un cambio

Nelson Fernández

MONTEVIDEO.- Nadie tuvo tiempo de descansar después de las primarias en Uruguay, ni de tiempo para celebrar o lamentarse, sino para comenzar a negociar acuerdos políticos hacia las legislativas y presidenciales del 27 de octubre.

El oficialismo empezó la ronda de negociaciones para completar la fórmula presidencial que represente a todo el Frente Amplio y que contemple lo resuelto por delegados partidarios y de comités de base, de que quien se candidatee a la vicepresidencia debe ser sí o sí una mujer. La chacra de Pepe Mujica fue uno de los lugares de conversación, pero no se llegó a un acuerdo.

Mientras tanto, el líder de la oposición ya busca tejer un acuerdo programático con otros partidos para construir una alianza que potencie la oferta de cambio.

El senador Luis Lacalle Pou no perdió tiempo anteanoche y aprovechó su victoria contundente en la interna del Partido Nacional para conversar por teléfono con los otros líderes y definir una mujer como compañera de fórmula: la exdiputada y militante feminista Beatriz Argimón.

Lacalle Pou ya encomendó al coordinador de sus equipos técnicos a reunirse con sus pares de otros sectores del partido para acordar un programa de gobierno común y comenzar gestiones con otros partidos. Eso constituye un hecho inédito en la política oriental: que partidos que competirán en las elecciones se presenten como cooperantes para una coalición de gobierno con una plataforma de coincidencias programáticas.

Aunque la competencia era interna y no entre partidos, igual llamó la atención la baja votación de la izquierda, 27% del total de votantes, frente al 47% de los blancos y al 19% de los colorados.

Con el 54% de los votos, Lacalle Pou ganó la interna del Partido Nacional por sobre el empresario Juan Sartori (21%), el caudillo blanco Jorge Larrañaga (17%) y el intendente de Maldonado, Enrique Antia (8%).

El economista Ernesto Talvi, debutante en política, ganó la interna del Partido Colorado con el 54% frente al expresidente Julio María Sanguinetti (33%) y el senador liberal José Amorin Batlle (13%).

En tanto, el exjefe de gobierno de Montevideo Daniel Martínez ganó la interna con 42%, seguido de la exministra de Industria Carolina Cosse (26%), el sindicalista comunista Oscar Andrade (23%) y el expresidente del Banco Central Mario Bergara (9%).

El malestar con el gobierno y con los partidos políticos actuales se manifestó con una gran adhesión al partido que creó el general Guido Manini Ríos, que era el comandante en jefe del Ejército impulsado por Mujica y fue relevado del cargo en marzo por el presidente Tabaré Vázquez. El militar levanta la bandera del prócer oriental José Artigas, y ese fue el nombre que le quiso poner a su partido, pero la Corte Electoral no lo autorizó, por lo que se llama Cabildo Abierto y en letras chicas ponen "movimiento artiguista".

No tenía competencia interna, pero igual debía presentarse a las internas para constituir convención y logró una votación sorprendente con 5% del total de votos, lo que lo deja como cuarto partido, superando a otros ya instalados desde hace años y con una proyección de dos senadores y varios diputados.

Otra novedad de campaña, con gran impacto, fue la irrupción de un joven multimillonario que se crio fuera del país, no vivió en Uruguay y jamás había votado. Sartori desplegó una inusual estrategia de publicidad y marketing y contrató al venezolano Juan José Rendón, al que se reconoce como gestor de "campañas sucias". Eso fue visible de inmediato con la circulación de noticias falsas, acusaciones anónimas al líder del partido, Lacalle Pou, supuestas encuestas con preguntas difamatorias de adversarios, utilizar la voz del otro candidato para hacerle realizar declaraciones que no había hecho, entre otros. En plena veda, despertaban de madrugada a los uruguayos con jingles de sus adversarios, lo que generó una ola de malestar.

Para reclutar votantes, Sartori entregaba una supuesta tarjeta a jubilados que se activaría cuando él asumiera la presidencia para recibir gratis los medicamentos que precisaran. Contra la entrega de la "Medic-card" hacían llenar un formulario de datos para ir a buscar el día de la elección.

La campaña de Sartori apuntó a mostrar a Lacalle Pou como un adicto a drogas pesadas no rehabilitado con una pregunta de la encuesta a los votantes: si estaban dispuestos a poner a alguien así a gobernar el país.

Ese plan le sirvió para alarmar a sus competidores, y luego, aunque perdió la interna, le fue útil para tener una votación sorprendente para alguien que era absolutamente desconocido a inicios de año, pero también le generó todo tipo de insultos anteanoche, cuando se confirmó que había perdido. Sartori logró desplazar al otro caudillo blanco, el senador Jorge Larrañaga.

¿Qué hará ahora Lacalle Pou durante la campaña electoral central si Sartori persiste en ese tipo de campaña, que el oficialista Frente Amplio tiene en la mira? Lacalle Pou dijo a la nacion que ahora es candidato a presidente de todo el Partido Nacional y no está dispuesto a permitir que desde esa colectividad se usen esas estrategias: "Ahora que soy candidato a presidente, está prohibido hacer campaña sucia".