Laboratorio de investigación de AdventHealth busca descubrir los misterios de la diabetes, la obesidad y el envejecimiento

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En el AdventHealth’s Translational Research Institute for Metabolism & Diabetes, los visitantes pueden esperar encontrar tecnología que suena más a ciencia ficción que a algo que existiría en Florida Central.

Se les puede pedir a los participantes que pasen más de 24 horas en una habitación sellada con aire mientras los investigadores monitorean cada respiración para determinar exactamente cuánta energía queman. Al final del pasillo, las muestras de sangre y tejido humano se apilan en tanques de nitrógeno líquido que las congelan y conservan para futuros análisis a 321 grados Fahrenheit negativos.

Esta tecnología no es ciencia ficción. Todo es parte de la investigación traslacional, cuyo objetivo es traducir los descubrimientos científicos en atención clínica, dijo Steven Smith, director científico y vicepresidente sénior de AdventHealth. Smith fue contratado hace casi 13 años para crear el instituto, que celebra su décimo año en 2022.

“El objetivo del instituto era introducir y desarrollar completamente en Orlando por primera vez el concepto de investigación traslacional… logramos nuestro objetivo”, dijo Smith. “Es notable”.

Los científicos de este instituto buscan respuestas sobre cómo las personas saludables y no saludables comen, duermen, metabolizan, hacen ejercicio y pierden peso para comprender y tratar mejor la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades asociadas con el envejecimiento. El instituto también prueba nuevos medicamentos y métodos de prevención para estas enfermedades.

En 2020, los investigadores traslacionales de AdventHealth participaron en 58 ensayos clínicos y produjeron 52 publicaciones, según un informe anual.

El instituto es uno de alrededor de dos docenas de hospitales y universidades de todo el país que participan en un estudio financiado por los Institutos Nacionales de la Salud que trazará un mapa de los cambios moleculares que ocurren debido al ejercicio. El Consorcio de Transductores Moleculares de Actividad Física, o MoTrPAC (pronunciado MotorPack) será el estudio más grande jamás realizado sobre por qué el ejercicio mejora la salud con aproximadamente 2,000 participantes de diferentes edades, sexos, composiciones corporales y niveles de condición física.

Los hallazgos ayudarán a los científicos a crear un mapa molecular de cómo el ejercicio afecta al cuerpo. Esto es importante porque aunque los científicos saben que el ejercicio mejora la salud, no saben por qué a nivel molecular, dijo Bret Goodpaster, investigador principal de la parte del estudio del Translational Research Institute.

Esta investigación, realizada en individuos sanos, permite a los científicos hacer preguntas que nunca antes fueron posibles.

“Los futuros estudios podrían venir más tarde para hacer un estudio de ejercicio en personas con diabetes, insuficiencia cardíaca o predemencia... para comprender mejor cómo el ejercicio puede ser importante para mejorar o incluso prevenir algunas de estas afecciones”, dijo Goodpaster. “MoTrPAC tendrá la respuesta saludable hecha y publicada para que otros puedan comparar”.

Para su parte del estudio, el Translational Research Institute espera un total de 150 voluntarios saludables de varios niveles de condición física. Tienen alrededor de 30 hasta ahora y planean mantener abiertas las inscripciones durante al menos el próximo año, dijo Goodpaster.

Los voluntarios visitarán las instalaciones de entrenamiento físico del instituto varias veces por semana como parte de un programa de ejercicios de 12 semanas. Los investigadores tomarán muestras de sangre y tejido antes y después del ejercicio para ver sus efectos.

“Lo llamamos el lanzamiento a la luna de la investigación del ejercicio porque estamos lanzando todo menos el fregadero de la cocina en términos de lo que queremos analizar en estos especímenes”, dijo Goodpaster. “Vamos a estudiar a tantas personas para comprender realmente por qué algunas personas responden mejor o, en algunos casos, peor que otras”.

Una comprensión más profunda de por qué el ejercicio mejora la salud y cómo sus efectos varían según la persona podría conducir a un futuro en el que los médicos no solo les digan a sus pacientes que hagan más ejercicio, sino que les prescriban una forma específica de ejercicio según sus características demográficas, genes y si tienen un riesgo elevado de ciertas enfermedades, dijo Goodpaster.

Otros estudios en el instituto, como los relacionados con la secuenciación genética o los exámenes del microbioma en los intestinos de las personas, también apuntan a crear un futuro en el que la composición química de cada individuo resulte en un plan médico personalizado, ya sea que eso implique recomendar alimentos que serán más fáciles de digerir o tomar medidas preventivas basadas en genes asociados con enfermedades fatales.

La ciencia se está expandiendo rápidamente hasta el punto en que la metabolómica — el estudio a gran escala de moléculas pequeñas — lo hará posible, dijo Rob Herzog, vicepresidente de operaciones de investigación de AdventHealth.

AdventHealth espera estar a la vanguardia de esos descubrimientos.

“La gente piensa en Boston, San Francisco [para la investigación médica], no piensan en Florida Central, y deberían hacerlo”, dijo Herzog.

* Esta historia fue publicada en el Orlando Sentinel por la periodista Caroline Catherman. La traducción fue realizada por la periodista Ginayra Alvarado Villegas. Puedes contactarla en galvarado@orlandosentinel.com.

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