Un mundo infernal: esto es todo lo que sabemos sobre el planeta fuera de nuestro sistema solar

Mediante la combinación de cuatro telescopios, los científicos han podido estudiar la atmósfera de un mundo situado a 129 años luz.

Los científicos se han asomado a la atmósfera de un planeta situado fuera de nuestro sistema solar y han visto un planeta cubierto por entero de una furiosa tormenta con nubes de hierro envueltas en monóxido de carbono.

Es la visión más detallada que hemos tenido nunca de un ‘exoplaneta’ y revela un mundo verdaderamente infernal, con temperaturas de hasta 1.000ºC.

Los investigadores usaron “interferometría óptica” para lograr imágenes del exoplaneta HR 8799e, que orbita alrededor de una joven estrella situada a unos 129 años luz de la Tierra en la constelación de Pegaso.

El HR 8799e es un “súper Júpiter”, un mundo diferente a cualquier otro que se encuentre en nuestro sistema solar, a la vez más grande y más joven que cualquier planeta que orbite alrededor del sol.

Con solo 30 años de antigüedad, este exoplaneta bebé es lo bastante joven como para abrir a los científicos una ventana hacia la formación de planetas y sistemas planetarios.

Según los investigadores, el exoplaneta es completamente inhóspito: mucha energía sobrante de su formación y un poderoso efecto invernadero hacen que en el HR 8799e las temperaturas sean tan hostiles como las cercanas a 1.000ºC.

“Nuestros análisis muestran que el HR 8799e tiene una atmósfera que contiene mucho más monóxido que metano: algo inesperado en la química del equilibrio”, explica el líder del equipo Sylvestre Lacour, investigador del CNRS en el Observatorio de París.

“Podemos explicar mejor este resultado sorprendente con vientos verticales altos en la atmósfera que hacen que el monóxido de carbono no reaccione con el hidrógeno para formar metano”.

El equipo descubrió que la atmósfera también contiene nubes de polvo de hierro y silicato. Y si se combina con el exceso de monóxido de carbono, eso sugiere que la atmósfera del HR 8799e está comprometida por una enorme y violenta tormenta.

“Nuestras observaciones sugieren que hay una bola de gas que ilumina desde el interior, con rayos de luz cálida que se arremolinan a través de las tormentas de nubes oscuras”, dice Lacour.

“La convección mueve las nubes de partículas de silicato y hierro, que se desagregan y caen en forma de lluvia al interior. Esto dibuja un cuadro de una atmósfera dinámica de un exoplaneta gigante al nacer, que experimenta procesos físicos y químicos complejos”.

Rob Waugh