La vida íntima de Juan Guaidó, el líder opositor que pone en jaque a Maduro

Wilmer Guaidó habla sobre su hijo Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela, cuando era niño en entrevista con Susana Griso en Antena 3 (Foto Mariángela Velásquez)

Wilmer Guaidó Vidarte tiene los sentimientos a flor de piel. Hasta hace unos días era un simple taxista en Canarias. Hoy todos le preguntan por su hijo, Juan Guaidó, el líder de la oposición que se juramentó presidente interino contra el régimen de Nicolás Maduro

Lo primero que aclara Wilmer es que en sus conversaciones con Juan no mencionan la política. Le habla como padre. Asegura que el recién proclamado presidente encargado está tranquilo, trabajando duro desde un despacho secreto en Caracas. “Juan sabe que lo apoyo incondicionalmente”.

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Por sus palabras y sus gestos, Wilmer parecer ser un hombre llano. Emigró a Tenerife hace 16 años luego de que perdiera su trabajo como piloto comercial. Los complicados procesos de convalidación de títulos en España le impidieron continuar volando.

Wilmer Guaidó dice en Antena 3: “Mi hijo lo está haciendo bien”. (Foto Mariángela Velásquez)

Pero el recién llegado no se dio por vencido. Antes de pilotar aviones, Wilmer se graduó como técnico en turismo y trabajó en 1983 en un organismo gubernamental de promoción turística conocido como Corpotur. Así que apeló a la experiencia adquirida en la juventud para comenzar de nuevo en las Islas Canarias. Y desde hace dos años se dedicó a conducir un taxi.

La decisión crucial

La historia de Venezuela quizá hoy sería otra si el joven Juan hubiera aceptado la invitación de emigrar a España con su papá, quien vive en la zona de El Médano con su segunda esposa Esther Pumeda y sus dos hijas menores, Marla Valentina y Gabrielle.

El presidente interino de Venezuela Juan Guaidó ha visitado varias veces a su padre y sus hermanas en Tenerife. (Captura Youtube)

Pero el sueño de una mejor vida en el extranjero no fue atractiva para Juan, quien a los 19 años ya había comenzado su carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad Andrés Bello, una de las más reconocidas del país.

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Wilmer le dijo a la periodista Susana Griso, en una entrevista en el canal Antena 3, que Juan decidió quedarse con su madre y su hermano Gustavo hasta terminar sus estudios universitarios. Luego los dos hermanos mayores decidirían si permanecían en Venezuela o si echarían raíces en Canarias.

Y fue allí cuando Juan sintió el llamado de la política.

“Comenzó en la universidad. Formó parte de la generación del 2007 con Leopoldo y todos los que ahora están detenidos o en el exilio, como Freddy Guevara”, dijo Wilmer al referirse a Leopoldo López, fundador del partido Voluntad Popular que está privado de libertad desde 2015 por llamar al pueblo a enfrentarse al gobierno de Maduro. Guevara fue electo diputado junto a Juan en los comicios parlamentarios del 2015 pero en noviembre de 2017 fue despojado de su inmunidad por el Tribunal Supremo de Justicia dominado por Maduro para juzgarlo por incitación a la violencia. Desde entonces Guevara se encuentra refugiado en la Embajada de Chile en Caracas.

Cuando Wilmer le expresó a Juan su preocupación por hacer lucha política en un país sin libertades, éste le respondió: “Yo no estoy aquí para recibir medallitas, yo estoy aquí para trabajar por Venezuela, porque me gusta”.  

El caballero Juan

Wilmer no pudo contener las lágrimas cuando la entrevistadora le pidió que describiera a Juan y vio fotografías de su hijo cuando era niño proyectadas sobre el escenario. “Mi hijo es un caballero. Es responsable, deportista. Siempre ha practicado tenis, taekwondo y béisbol. Se destacó como estudiante en la universidad, hizo sus másters y en su carrera política ha ido en ascenso de manera progresiva”.

Para Wilmer es crucial que la comunidad internacional entienda que Juan no se “autoproclamó” presidente, sino que se juramentó tal y como lo establece la Constitución mediante la celebración de Cabildos Abiertos en más de 50 ciudades de Venezuela. “Él no lo hizo sólo. Tienen muchos años luchando”. La idea es formar un gobierno provisional que convoque en pocas semanas unas elecciones generales justas y libres.

Palabras al Ejército

Otra carta que los Guaidó tienen a su favor es que no hablan desde la superioridad moral a la que están acostumbradas las familias con privilegios. Formaron parte de lo que una vez fue la enorme clase media venezolana, son sobrevivientes de la “Tragedia de Vargas” de 1999, como se le conoce a un deslave de grandes proporciones que arrasó con pueblos enteros en una zona costera cercana a Caracas y donde hubo al menos 50.000 muertos.

Los Guaidó también están emparentados con la familia militar.

“A la cúpula militar les digo que se pongan del lado correcto. Mi papá fue militar y creo que nunca haría lo que ellos están haciendo. Porque tu juras a la patria, a la bandera, juras a los símbolos patrios. No a defender a una persona, como lo dice el ministro de la defensa, que defiende a Nicolás Maduro. Eso es una parcialidad personal, ni siquiera política”, dijo a la televisora española.

Wilmer se despide diciendo que siempre ha regresado a Venezuela a votar en las elecciones y que lo hará cuando su hijo convoque los próximos comicios. Sueña con una Venezuela próspera, “como la que todos recuerdan” y si se dan las condiciones, él también regresaría a retomar su carrera como piloto. 

El sacrificio de Fabiana

Juan Guaidó se hace un selfie junto a su esposa Fabiana Rosales y su hija Miranda ael 5 de enero de 2019 antes de asumir la presidencia de la Asamblea Nacional de Venezuela (AP Photo/Fernando Llano, File)

Entretanto, Juan hace malabares desde una localización desconocida en Caracas para lograr el apoyo de unas Fuerzas Armadas que se empeñan en mantener a Maduro en el poder.

No se encuentra sólo. Tiene a su lado a Fabiana Andreina Rosales Guerrero, su esposa de 26 años, que cuenta con al menos 8 años de activismo político y un título universitario de Comunicadora Social. Además les acompaña su hija Miranda, de 20 meses.

Una revisión rápida a su cuenta de Instagram @fabiirosales la delata: Se graduó en la Universidad Belloso Chacín en Maracaibo, estado Zulia, hace 4 años. Es ferviente católica, ama los perros y no pierde una oportunidad para mostrar imágenes con su pequeña hija. Tampoco tiene reparos en mostrar sus afinidades políticas. Se ha retratado en múltiples ocasiones con Lilian Tintori, la esposa del preso político Leopoldo López, pero también con otros dirigentes políticos opositores como María Corina Machado, una de las críticas más fervientes de la Revolución Bolivariana, y el veterano dirigente del partido Acción Democrática, Henry Ramos Allup.

Pocos días antes de la juramentación de su esposo Juan, Fabiana emitió un emotivo mensaje a las esposas de los militares venezolanos en el que aseguró estar comprometida con la Amnistía para los hombres de armas que ayudaran al proceso de transición hacia la democracia . “Solo les pedimos que no disparen” pidió en un video casero transmitido por redes sociales.

Luis Enrique Rojas Ruiz, el obispo auxiliar de Mérida, un estado montañoso ubicado en el suroccidente de Venezuela, reveló en la publicación Aleteia que Fabiana fue monaguilla en Tovar, su pueblo natal.

Rojas contó que vio a Fabiana crecer apegada a sus principios cristianos y que cuando conoció a Juan le pidió su bendición para seguir el noviazgo.

“Sé que Juan y Fabiana, jamás pensaron que Dios, la vida y nuestra amada Venezuela los elegirían para una misión y un compromiso como el que hoy se les presenta, pero sé que los dos junto a su hermosa hija, Miranda Eugenia Guaidó Rosales (a quien bauticé en la Catedral de Mérida) están preparados y con formación en valores: humanos, morales, éticos, religiosos y familiares para ser la Familia Presidencial, que desde hace tanto tiempo le hace falta a un país como el nuestro donde uno de los sectores más valorados e importantes, como es el grupo familiar, hoy se siente herido y maltratado”, escribió el prelado.