La verdadera historia tras el funeral masivo de un veterano "sin familia" en EEUU

Fari Rafa
Contributor

Más de 4,000 desconocidos se reunieron para dar el último adiós a Edward K. Pearson, un veterano de 80 años y “sin familia”, cuyo obituario se hizo viral en las redes sociales y desencadenó el funeral más concurrido en 10 años de historia del Cementerio Nacional de Sarasota, en Florida.

Dolientes tocan la urna que contiene los restos de Edward K. Pearson durante un funeral abierto el martes 1 de octubre de 2019 en el Cementerio Nacional de Sarasota (Foto AP / Chris O'Meara)

“Este veterano no tiene familia inmediata. Todos son bienvenidos”, decía una breve nota publicada en el diario local Naples Daily News por la compañía de servicios fúnebres y de cremación Legacy Options.

La historia de Edward K. Pearson “cobró vida propia” después de que el director de la funeraria, Mike Hoyt, hiciera “un par de llamadas telefónicas” a varias organizaciones de veteranos y los medios de prensa se hicieran eco del obituario.

El senador Marco Rubio, el periodista Jake Tapper de CNN y la Legión Estadounidense compartieron la convocatoria en las redes sociales y alentaron a las personas a mostrar sus respetos en el entierro, llevado a cabo el 1ro de octubre.

Un restaurante de Sarasota incluso ofreció pizzas gratis a cualquiera que asistiera.

La historia real

Pero la verdad sobre la vida de Edward K. Pearson resultó ser algo distinta a como la habían pintado la funeraria y los medios. El anciano tenía, de hecho, una familia inmediata: dos hijos a los que abandonó cuando eran adolescentes.

Según el columnista de Sarasota Herald-Tribune, Chris Anderson, los hermanos Pearson creían que su padre había muerto años atrás y no mantenían comunicación con él desde 1983.

A pesar de que los dos hombres se presentaron a reclamar el cuerpo un día antes del velatorio, la funeraria no informó al público de ello, en lo que muchos catalogaron de una elaborada “estrategia publicitaria”.

Guardia de honor pliega una bandera estadounidense durante un servicio funerario abierto para Edward K. Pearson (Foto AP / Chris O'Meara)

“Como mínimo, debería haberse mencionado en el servicio que se había encontrado a la familia”, escribió Anderson el martes. “No fue mencionado. En cambio, el director de Legacy Options habló sobre los servicios que brinda su negocio”.

Pearson, residente de Naples, había servido en el ejército de 1962 a 1964, y murió por causas naturales el 31 de agosto. En ese momento, una trabajadora social contactó a la funeraria por ser la más cercana que proporciona entierros gratuitos para veteranos sin hogar.

“Me sorprendió que estuviera vivo todo este tiempo y nunca lo supe”, dijo su hijo Edward Pearson Jr. al Herald-Tribune. “Me duele porque todos estos años podría haber hablado con él y descubrir por qué nos hizo lo que nos hizo y por qué nos mintieron”.

Edward Jr., de 55 años, se refiere a que su padre abandonó a su familia de forma repentina, nunca pagó la manutención infantil y cortó la comunicación con sus hijos por décadas.

Pero lo más duro para la familia fue cuando la segunda esposa de su padre, por razones aún desconocidas, les dijo a los hermanos hace unos años atrás que Pearson había muerto electrocutado en su trabajo.

De ahí que los hijos de Pearson se enteraron del fallecimiento de su padre de la misma forma en que lo hicieron miles de personas: a través de las redes sociales.

“Liz Pearson, la esposa de Edward Pearson Jr., dijo que la familia habría asistido si hubieran sabido del servicio antes. La funeraria colgó cuando se les preguntó si creían que habían engañado al público”, escribió Anderson.